miércoles, 20 de julio de 2022

EL AMOR QUE ENTREGAS

LA GRAN LIBERTAD
(Grosse Freiheit)
2021. Dir. Sebastian Meise.

         Hans (Frank Rogowski) es homosexual. Fue enviado al campo de concentración por pertenecer a la raza judía y por su orientación y, al ser liberado del lugar, directamente a prisión, ya que para los nazis era indeseable, pero para las leyes, quebrantaba el artículo 175. En esta película lo vemos en tres momentos que se van alternando: 1945, 1957 y 1969. En cada ocasión, su retorno a la cárcel, para sufrir condenas que iban de 12 a 18 meses, se debe a que seguía su naturaleza y orientación: la visita a baños públicos donde tenía sexo con hombres, sin saber que estaba siendo vigilado. En la cárcel conoce a Víktor (Georg Friedrich), su compañero de celda, un criminal condenado a perpetua, drogadicto, quien inicialmente lo rechaza, pero paulatinamente, cuando ve su número tatuado en el antebrazo, y se ofrece a cubrírselo, las cosas van cambiando. Así como Hans regresa repetidamente a prisión, Víktor mantiene su adicción. La cinta va reflejando ese acercamiento mutuo que durará por años, aunque cada uno siga adelante con sus propios hábitos: La libertad (su libertad) será cuestión de enfoques y de esperanzas personales.

Hans y Víktor en 1945

         El brillante guion va mostrando los pasos del tiempo sin producir confusión alguna. Las caracterizaciones de Hans y Víktor son una pista, además de alguna que otra referencia. Cada personaje, además, vive de sus propias esperanzas o resignaciones. Hans encuentra en prisión a sus semejantes con los cuales busca la manera de escapar la vigilancia y estar reunidos: castigos que permiten pasar la noche juntos para copular o el envío de un libro en clave al ser amado para insistir en su pasión. En 1969, un maestro, Leo (Anton von Lucke), llevado a la cárcel porque Hans comentó que él le había presionado al sexo. En 1957, el gran amor de su vida fue Óskar (Thomas Prenn), -encarcelado al mismo tiempo que Hans-, atormentado por la mancha que esa condena le otorgaría en su vida exterior, a pesar de los sueños de escapatoria en conjunto hacia otro país, una vez conseguida la libertad. Oskar buscará la suya propia, falsa.

Hans y Leo, en 1969: una relación para la redención personal

         La relación entre Hans y Víktor irá pasando del rechazo, a otra etapa que deviene amor fraternal y, finalmente, un entendimiento mutuo en lo que se refiere a su compañía. De la violencia primera, se pasa a la comprensión por el destino terrible del judío sobreviviente, despreciado por homosexual, para que, con los años, se vaya produciendo una especie de amor fraterno que irá transformándose ya por la unión carnal, por las demostraciones de afecto, por la necesidad del calor humano en noche de frío. Es esta comunión de almas la razón por la cual se irá cuestionando el sentido de libertad. A pesar de desearla, ya existe una forma de vida. Hans ha retornado, a pesar de haber sufrido previamente castigo. Víktor, en algún momento, tendrá la oportunidad de salir bajo palabra y él mismo se boicotea. Inesperadamente, llega la abolición del artículo 175. Hans podrá salir libre.

Oskar, 1957, el gran amor, el deseo de escapar, la tragedia

         Al terminar su último período, y encontrarse en la calle, Hans llega a un antro llamado “La gran libertad” donde los homosexuales ya pueden vivir sus vidas. Hans baja a un sótano donde encuentra a hombres que se masturban, tienen relaciones sexuales en diversas posiciones, se besan, demostrando que ya no existen barreras. Durante esta secuencia se escucha la canción “L’amour” de Mouloudji (que fue un cantante importante al estilo de Yves Montand o Jacques Brel), que termina con esta letra:

El amor es cuando te amo,

el amor es cuando me amas,

sin decírtelo yo

sin decírmelo tú.

Ya no son los años de riesgo y consecuencia. Ya es natural dar rienda suelta a las preferencias o a la demostración del afecto por un ser del mismo sexo. Hans se cuestiona esta realidad que desconoce: su actividad era siempre en la oscuridad, oculta, porque era una falta legal. ¿Cuál es la diferencia entre amar o darle rienda suelta al instinto sexual? Sobre todo, cuando se ha comprendido lo que significa la cercanía entre dos personas que se aman.

El apoyo de Hans contra la adicción de Víktor, en 1969

         La película nos habla sobre las injusticias de la historia. Los cambios sociales que han ofrecido mayor libertad y reconocimiento a las que eran consideradas minorías. Parte de la evolución histórica, al grado de que las nuevas generaciones ni idea tienen de lo que era la represión y la humillación. Pero ese es un pretexto: en realidad, lo más importante es el amor entre seres humanos, independientemente de sus circunstancias y deseos, que surge del entendimiento.

El realizador Sebastian Meise




 

        

 

 

jueves, 7 de julio de 2022

LA COMEDIA DEL HÉROE

 
THOR: AMOR Y TRUENO
(Thor: Love and Thunder)
2022. Dir. Taika Waititi.

         Un prólogo nos muestra al indigente Gorr (Christian Bale, de nuevo camaleónico) perdido en el desierto, junto con su hija pequeña, pidiendo a Dios agua y sustento. Sin embargo, la niña muere. Al encontrarse con uno de los dioses, quien le responde cínicamente sobre su tragedia, Gorr adquiere la fuerza para apoderarse de la necroespada con la cual puede eliminar a los dioses. Junto con esta línea de acción, se encuentra la realidad que vive la científica Jane Foster (Natalie Portman) al encontrarse con un cáncer avanzado. Al revisar un libro sobre mitos escandinavos, decide ir hasta Asgard donde el martillo Mjolnir se encuentra hecho pedazos, pero que se reconstruye con la presencia de la mujer quien así, se convierte en el equivalente femenino de Thor. Empieza el ataque de Gorr en Asgard, llega Thor (Chris Hemsworth, con un físico envidiable), quien al verse al lado de Jane, revive su viejo romance, y juntos deciden luchar contra el villano. Así, de manera sucinta, se tiene otra de las aventuras del rubio y, en realidad, poco brillante dios noruego, que confirma el hecho de que “mucho músculo, poco seso”.

         Y así como sucedió en Thor: Ragnarok, también dirigida por el neozelandés Waititi, el sentido del humor y la ligereza es el tono que se le imparte a una cinta cuya duración apenas alcanza, por fortuna, dos horas, y de manera compacta, nos narra una aventura moral, el mal contra el bien, la redención esperada. La cinta cumple con las convenciones actuales y obligatorias de la diversidad (todas las razas, aunque se llegue a absurdos reales: los nórdicos originales eran blancos). Una de las grandes cualidades de esta película es que nos recuerda, para quienes no somos fanáticos de hueso colorado del universo Marvel, las tramas previas. Una representación teatral revive la historia de Thor, Loki y Hela, para ponernos al día. En la secuencia que nos introduce a Thor, lo vemos acompañado por los Guardianes de la Justicia, quienes lo dejan para que cumpla su misión mientras ellos parten hacia la siguiente producción de Marvel.

         Thor, junto con sus compañeros Korg, Valkiria y Jane, asisten al palacio donde habitan los dioses. Ante ellos, aparece el Dios principal, o sea Zeus (Russell Crowe), quien resulta ser vano y caprichoso. Es una de las secuencias divertidas de la cinta: Crowe interpreta con gran sentido satírico (algo impensable en el usualmente torturado actor) al dios griego (hasta utiliza un ligero acento, aparte de que al bajar escalones, juega con su faldita). Y otro incidente llevará al usual segundo final de la cinta para dejar atrapado y cautivado al espectador. Con excelentes efectos especiales y visualmente apantalladora, la película se desliza ágil. Lo que más se puede rescatar de esta cinta entretenida es la idea de que los dioses se pueden sacrificar con el fin de salvar a la humanidad. La cinta lo enfatiza, la maldad se esfuma, revive la esperanza.

El director Taika Waititi y su personaje Korg



miércoles, 6 de julio de 2022

LA MUJER Y LA MÁQUINA

EL HOMBRE PERFECTO
(Ich bin dein Mensch)
2021. Dir. Maria Schrader.

                   La arqueóloga Alma (Maren Eggers) acepta participar en un experimento acerca de la convivencia social: vivir temporalmente con un androide que ha sido fabricado acorde con su personalidad, gustos y preferencias. A cambio de ello, recibirá recursos para continuar con sus investigaciones en el Museo Pergamon, de Berlín, donde trabaja. De esta manera conoce al atractivo Tom (Dan Stevens), quien inicialmente será tan caballeroso y amable, que llegará a fastidiar a la mujer. Unas experiencias personales, amargas, la han endurecido y ahora piensa que cometió un error al aceptar tener a este robot a su lado. Así comienza una cinta cuya tesis es la reflexión sobre el significado, precisamente, del concepto de humanidad: interacción con amistad, confianza, calidez, afecto, aunque el interlocutor sea una máquina.

                   Alma llega a un centro nocturno donde están varias parejas en las mesas, platicando o bailando. Una anfitriona la presenta con Tom, quien comienza a hablarle de manera romántica y la saca a bailar, hasta que una falla le hace repetir una frase. Su anfitriona le pide disculpas: en un par de días se le entregará. Así, se establece la verdadera naturaleza, con posibles defectos, de una máquina que posee, extraordinariamente, la textura humana, en piel, aparte de otros atributos. Su sistema operativo le hace utilizar algoritmos que se irán ajustando acorde con las reacciones y situaciones que manifieste Alma. La primera noche, Tom se extraña de que la mujer le envíe a otro cuarto para “dormir”, cuando él tenía la instrucción de que estarían juntos, en el mismo cuarto, y en la siguiente ocasión, prepara un ambiente romántico que Alma rechaza. La mujer comienza a arrepentirse, pero las actitudes que irá demostrando y adquiriendo Tom, le cambiarán su opinión.

                   La realizadora-coguionista Schrader utiliza a la comedia romántica, tan común en estos tiempos, en casi toda la cinematografía mundial, como base para hablar de temas recurrentes: la soledad, la frustración personal, la necesidad de comunicación, la pérdida del sentido de compatibilidad entre personas más que en máquinas, sobre todo. De forma inteligente, un robot vendrá a ser la mejor base de comparación entre seres vivos o máquinas programadas para simularlos. En una secuencia, Alma está esperando el cambio de semáforo y nota que a su alrededor hay un tipo peleándose con el conductor de otro auto. Luego, este mismo tipo la maldecirá, simplemente por estarlo viendo. Luego de la amabilidad e ingenuidad de un androide cálido y pacífico, Alma tiene otro punto de vista para cuestionarse. Por su lado, Tom permanece un día en un café, donde mira a gente enfrascada en sus computadoras viendo vídeos donde la gente se accidenta o sufre tropiezos, sin comprender, desde su algoritmo, el motivo de ese divertimento absurdo: las paradojas del ser humano.

                   Y es que Tom es tan dulce, amable y comprensivo, que Alma comienza a darse cuenta de lo que ha estado perdiendo ante el desvarío de la vida cotidiana. Un viaje al campo, donde vive el padre de Alma, hará que Tom le haga experimentar muchas cosas que había olvidado. De pronto, la niñez, la adolescencia, retornan mentalmente para acordarse de cuando la vida era libre, sin mayores problemas que los del inicial escarceo erótico. En otro momento, una noche de copas hará que ambos tengan una relación sexual: Alma se complace, pero queda en su mente la realidad de que su conversación es un monólogo bajo el estímulo de una respuesta mecánica del otro: es un ideal que se materializa, pero que no deja de ser un ideal. Es como platicar con una mascota, sabiendo que su reacción es instintiva. Por eso, su secuencia final será expresiva y aclarará completamente el sentido de su vida.

                   Coproducida por su actor, el popular Dan Stevens (muy conocido por La bella y la bestia, más aún por la serie de televisión Downton Abbey), la cinta justifica el acento inglés en su alemán casi perfecto: para darle más sentido cosmopolita a la máquina. El espectador tiene conciencia de que el otro es un robot y, sin embargo, acepta la historia amorosa. La secuencia donde Alma conoce a Tom sucede en un espacio pleno de hologramas y otros robots. Si la vida no es perfecta, puede endulzarse con la fantasía hecha verdad cotidiana, compañía, materialización de los sueños, como decía el querido Shakespeare.

 La directora María Schrader (derecha) con su reparto


 

                  

 

sábado, 2 de julio de 2022

RECUENTO A MITAD DE 2022

2022: MEDIO AÑO DE CINE

Sin considerar que sean las únicas, ni las mejores, mucho menos ante tantísima oferta que ya tenemos en diversas plataformas, aquí está un recuento de LO MÁS DESTACADO que hemos visto en estos seis meses del 2022, todavía sin ser postpandémico, pero que ya nos ha permitido disfrutar de mayores libertades, como antes, con lo que se llama la nueva normalidad que ya de “nueva” no tiene nada.

EN SALAS DE CINE


RIFKIN’S FESTIVAL (2020, Woody Allen). Obra de madurez, homenaje total al cine que construyó su sensibilidad estética, por el mayor director, junto con Clint Eastwood, del cine norteamericano. Recordatorio a las nuevas generaciones de las grandes películas que poco a poco se van quedando en el olvido.

BENEDETTA (2021. Dir. Paul Verhoeven) Otro realizador que retorna a su tema favorito: el erotismo rodeado del misterio, más allá de la duda razonable (como en Showgirls o Bajos instintos)

EL CONTADOR DE CARTAS (2021. Dir. Paul Schrader) Un realizador cercano a la espiritualidad, con personajes que deben de pagar sus culpas, purgar su tiempo en el infierno de la tierra, con un Óscar Isaac que muestra su versatilidad y gran talento.

LICORICE PIZZA (2021. Dir. Paul Thomas Anderson) La gran cualidad de este noveno largometraje de su magistral realizador es que, a partir de una historia de amor, reconstruye toda una época histórica, para demostrar que los años pasan, pero nosotros no (mientras estamos vivos, claro).


ADIOS, IDIOTAS (2020. Dir. Albert Dupontel) Un tono que se mueve entre la amargura de la muerte y la delicia del amor, a partir de absurdos y de un inteligente cambio de intriga a comedia de acción, a melodrama inteligente.

LA PEOR PERSONA DEL MUNDO (2021. Dir. Joachim Trier) La simple relación de hechos en la vida de una mujer indefinida en sus anhelos, da lugar a una radiografía del estado actual de las cosas: la líquida modernidad, que tanto nos insistió Bauman.

DELICIOSO (2021. Dir. Èric Besnard) El sentido clasista, la sumisión y pertenencia, la pobreza extrema y la soberbia, que dieron lugar a la Revolución Francesa son los elementos de esta cinta que establece la atmósfera que produjo ese estallido social, a través de la creación del restaurante.


LA CIUDAD PERDIDA (2022. Dirs. Adam y Aaron Nee) Recuperación del cine de aventuras en una relectura indirecta de “Dos bribones tras la esmeralda perdida”. Explota el carisma de sus intérpretes con personajes que van descubriendo sus verdaderas esencias y afinidades por medio del peligro.

RED ROCKET (2021. Dir. Sean Baker) Personajes que viven con la esperanza de cambiar su vida, contra su propio entorno. La imagen perfecta del perdedor que no quiere salir de su zona de confort.

EL PESO DEL TALENTO (2022. Dir. Tom Gormican) El cine se convierte en sueños que vivimos despiertos en las salas de cine, pero que regresan siempre, de alguna manera, a nuestras vidas. Obra excepcional.


ASESINO SIN MEMORIA (2022. Dir. Martin Campbell) Se pone en tela de juicio el papel de la ley y la justicia en la sociedad. Filmada de manera espléndida, permite, además, disfrutar de un gran actor mexicano, Harold Torres.

EL HOMBRE DEL NORTE (2022. Dir. Robert Eggers) El destino que habrá de cumplirse para lograr la liberación y cumplir con la merecida venganza filial. La saga nórdica que daría lugar al “Hamlet”. Poderosa visualmente.


LA CIVIL (2021. Dir. Teodora Ana Mihai). El tema obligado: las desapariciones y los secuestros. La inutilidad de la policía y los pusilánimes discursos presidenciales. Una mujer se lanza a investigar por su cuenta para localizar a su hija y darse cuenta de la terrible corrupción, chantaje, miedo que nos rodea.


FLEE (2021. Dir. Jonas Poher Rasmussen) A través de la animación, para cuidar la identidad de su protagonista, tenemos el documental acerca de Amin, hombre afgano y homosexual, quien debe sufrir de exilio, sacrificios, miedos para evitar la muerte por prejuicios estúpidos, religiosos, atávicos.

PARQUE JURÁSICO: DOMINIO (2022. Dir. Colin Trevorrow). Los dinosaurios retornan y sirven para ser explotados o clonados. La metáfora del poder ilimitado y controlador para mostrar los intereses que someten al mundo.

 PLATAFORMAS


La oferta es múltiple. De pronto, se rescatan ciclos completos como once películas de Pedro Almodóvar en Netflix, que incluye su cinta más reciente MADRES PARALELAS donde un cambio accidental de bebés en una guardería da lugar a una reflexión sobre la identidad, la desaparición de personas, la necesidad de desenterrar un pasado.

AZUL COBALTO (2021. Dir. Sachin Kundalkar). Una pareja de hermanos (varón y hembra) se enamoran del mismo hombre. La cinta hablará acerca de la educación sentimental, del descubrimiento de uno mismo, de la conciencia de que el amor puede acabar.

EL COMEDIANTE (2021. Dirs. Guardiola y Nuncio) Un hombre sin cualidades, como diría Musil, quien es idealista, sarcástico, vive de esperanzas que nunca se vuelven realidades hasta que deba de sublimar su existencia.


UN HÉROE (2021. Dir. Ashgar Farhadi) Gira alrededor de una idea: la responsabilidad moral. Un hombre que pasa del falso altruismo al deshonor. Otras mentalidades, ideas universales.

LA TRAGEDIA DE MACBETH (2021. Dir. Joel Coen). Versión fílmica para el siglo XXI con toda la ligereza posible. Visualmente espléndida, con elenco de primera, para hablar acerca de la ambición que nos circunda y que es perenne.

SUK SUK (2019. Dir. Ray Yeung) Dos hombres de la tercera edad se conocen, se atraen e inician una historia de amor. La homosexualidad se presenta bajo la realidad de que el tiempo pasa, los cuerpos se ajan, pero el deseo no termina.


ORGULLO Y SEDUCCIÓN (2022. Dir. Edward Ahn). Versión libre de “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen en tiempo actual, en Fire Island, entre personajes homosexuales. Igual que Austen, ahora la crítica a las costumbres y frivolidades de la sociedad, se centran en la realidad contemporánea, dentro de la diversidad.

MONEYBOYS (2021. Dir. C.B. Yi) son los jóvenes que se prostituyen en China. Es el retrato de un joven que vive al extremo, evita las emociones, pierde el rumbo cuando se encuentra en una encrucijada hasta darse cuenta de que la respuesta le encontrará en el amor.

SPIDERHEAD (2022. Dir. Joseph Kosinski) Se busca la manera de dominar a los otros controlando sus emociones, por medio de drogas. Los prisioneros voluntarios se vuelven conejillos de indias porque son seres ínfimos: una especie de vuelta al nazismo.


CRÍMENES DEL FUTURO (2022. Dir. David Cronenberg) Espléndida obra de madurez y resumen de las obsesiones de un gran realizador, cuya reseña queda pendiente para su estreno en salas (ya lleva días en algunas plataformas).

CASOS ESPECIALES

CASABLANCA (1942. Dir. Michael Curtiz) Una de las cintas románticas más sólidas y redondas en la historia del cine, se reestrenó en salas de cine para recuperar su magia, aunque las circunstancias ya no sean las mismas (no es lo mismo haberla visto en cines que eran verdaderos palacios, bajo un entorno distinto al actual).

CINETECA NUEVO LEÓN. En la Cineteca Nuevo León se exhiben verdaderas maravillas ante escasísimo público, aunque eso mismo ocurre con las cintas no espectaculares que pasan por las salas comerciales. Se comprende que hay que llegar a Parque Fundidora, pagar estacionamiento, y caminar, pero lo peor es que no se le da ni la importancia, ni la publicidad debida (algo que siempre insistimos en su momento).  Pasó un Ciclo de Cine Judío, las Muestras Internacionales de Cine, entre otros, y mucho cine mexicano contemporáneo, que luego debe uno de buscar por otros medios. Aquí, unos títulos (y faltan muchos).

DRIVE MY CAR (2021. Dir. Ryûsuke Hamaguchi). El sentido de pérdida, identidad, choque de conciencias. La muerte de seres cercanos provoca distintas reacciones entre un director de teatro y su choferesa.

LA RULETA DE LA FORTUNA Y LA FANTASÍA (2021. Dir. Ryûsuke Hamaguchi). A través de tres cuentos cuyas protagonistas son mujeres, al genial Hamaguchi le interesa compartirnos cómo la interacción entre personas puede llevar a cierta definición, a alguna solución, a la explicación o resignación, en nuestras existencias.

LA SOMBRA DEL CAUDILLO (1960. Dir. Julio Bracho), en versión restaurada, prohibida por años, retrato de la corrupción en las altas esferas políticas.

EL HOMBRE QUE VENDIÓ SU PIEL (2020. Dir. Kaouther Ben Hania). Demoledora crítica a lo que se considera arte contemporáneo: el hombre se vuelve “obra experimental”, por lo tanto, es explotado ante el absurdo de los “genios” contemporáneos.


MEMORIA (2021. Dir. Apichatpong Weerasethakul). La memoria colectiva atrapada en el tiempo o en sonidos que provienen de otras dimensiones y espacios.

BLUE BAYOU (2021. Dir. Justin Chon). La impotencia y la desazón ante las injustas leyes migratorias. Un incidente hará que una vida tome rumbo irreversible.


SE RENTA (2020. Dir. Eytan Fox). Dos hombres homosexuales, de generaciones distintas, confrontan sus realidades: lo que en el pasado era obstáculo y tristeza, ahora se ha convertido en libertad que no conoce sus orígenes.

A PUERTAS CERRADAS (2020. Dir. Costa-Gavras), cinta más reciente de un realizador que ha entregado formidables temas políticos con crítica desgarradora. En este caso, los obstáculos que no permitieron salvar de manera práctica la terrible deuda en Grecia.

ADAM: MUJERES EN CASABLANCA (2019. Dir. Maryam Touzani). Lo que parece una sencilla historia del nacimiento de una amistad, en realidad es un discurso contra la situación femenina en Marruecos donde un embarazo fuera de matrimonio todavía es motivo de discriminación. 

ENTRE LO PEORCITO…

MOONFALL (Roland Emmerich)

MUERTE EN EL NILO (Kenneth Branagh)


BATMAN (Matt Reeves)

AMBULANCIA (Michael Bay)

MORBIUS (Daniel Espinosa)

LLAMAS DE VENGANZA (Keith Thomas)

Y en plataformas, dos plomos insoportables:


BUENA SUERTE, LEO GRANDE

EL PADRE DE LA NOVIA

 

 

 

 

 

 

 

  

viernes, 24 de junio de 2022

TERROR LIGERO, LIGERO

EL TELÉFONO NEGRO
(The Black Phone)
2021. Dir. Scott Derrickson.

         Finney (Mason Thomas) es un jovencito de trece años que sufre de acoso por parte de algunos compañeros y del maltrato de su padre Terrence (Jeremy Davies). Tiene una hermana menor, Gwen (Madeleine McGraw) quien sufre de sueños premonitorios. Por cierto tiempo han ocurrido desapariciones de muchachos adolescentes, sin que se haya resuelto ninguno de los casos. Cierto día Finney será el elegido. Su secuestrador lo encierra en un sótano aislado acústicamente, donde solamente hay un colchón y un teléfono que no funciona sobre la pared. Sin embargo, de pronto, Finney lo escucha sonar y al levantar el auricular se da cuenta de que son los espíritus de las antiguas víctimas. Gracias a sus indicaciones y a los sueños de Gwen, Finney irá buscando la manera de sobrevivir.

         Basada en un cuento corto de Joe Hill, el hijo de Stephen King, del cual no puede liberarse de comparaciones o acercamientos a relatos de su padre llevados a la pantalla: “It” o “Cuenta conmigo”, ya que, en lugar del fantasmagórico payaso, ahora tenemos a un mago, que en el cuento es payaso de medio tiempo; los protagonistas son jovencitos que se convierten en aliados para resolver un problema, aunque sea desde ultratumba, en lugar de una excursión. No obstante, lo que es un sencillo relato (apenas 30 páginas) que inicia con el secuestro de Finney, ahora tenemos una película que se encarga solamente de ilustrar acciones, sin dar lugar a ideas o dimensionar a sus personajes. La acción sucede en 1978, algo que no está definido en el cuento, sin que haya alguna razón, a no ser para evitar la mención o uso de los teléfonos celulares.

         Al considerar lo anterior, no hay ninguna reflexión acerca de los años setenta, ni se ofrece alguna razón inmediata para que ocurra en esos años, a no ser que se mencione la cinta de Tobe Hooper La masacre de Texas (1974) o la de Robert Clouse, Operación Dragón (1973) o se muestren ejemplos de abuso infantil (cintarazos a los hijos) que ahora están prohibidos. Al querer alargar el cuento para darle duración más allá de los noventa minutos, ocurren subtramas que adelantan la acción o muestran algunos antecedentes someros de los jovencitos secuestrados (un repartidor de periódicos, un bateador imponente, un rebelde violento). Más notorio e importante es la dimensión de los personajes: nunca se conocen las motivaciones del secuestrador; jamás se habla de sus crímenes (se muestran mínimas imágenes) que, tal vez, se deba a correcciones políticas (aunque no se nos evita ser testigos de un brutal castigo corporal a una niña), no existe un relato de la incidencia de los secuestros. Hay una limitada explicación de los dones de la madre muerta de Gwen y Finney que han pasado a la pequeña.

         La cinta lleva un ritmo adecuado: se mantiene la atención, pero los hechos se vuelven repetitivos. Cada llamada telefónica es un adelanto para la defensa personal de Finney y el espectador ya sabe que en la siguiente secuencia sonará el teléfono. Una de las cualidades de la cinta es que el personaje del villano, “The Grabber” (que en el cuento se llama Al y que en español sería algo así como “el acaparador” o “el recogedor”), aparece mucho a la distancia, cubierto el rostro con un par de máscaras grotescas, que permiten que siempre esté al acecho, como sombra maligna. El director, adaptador, Scott Derrickson siempre ha sido muy irregular en cuanto a la redondez y contundencia de sus cintas (Siniestro, la fallidísima El día que paralizaron la tierra y quizás se mejor cinta sea la primera de la saga del personaje de Doctor Strange)

         Se han querido interpretar a las llamadas telefónicas como símbolo de la desesperación de Finney. Sin embargo, no se explicaría el aviso de que el monstruo estaba dormido o el hallazgo de una combinación de candado para una puerta. Al final de cuentas, la cinta es una mezcla de lo sobrenatural que afecta a la realidad circundante. Uno hubiera deseado mayor elaboración en los motivos y actos del secuestrador, su selección solamente de jovencitos púberes, el deseo de satisfacer su crueldad mancillando la carne juvenil. La cinta es un ejercicio de terror que se queda incompleto, ligero, y que resulta ser, como dijo Keith Watson, un crítico perspicaz: “dispensable”.

El irregular Scott Derrickson



martes, 7 de junio de 2022

CLONACIÓN Y PODER

JURASSIC WORLD: DOMINIO
(Jurassic World: Dominion)
2022. Dir. Colin Trevorrow.

         Cuatro años después de la destrucción de la isla Nublar, los dinosaurios se han integrado al sistema ecológico, aunque provocando problemas: hay quienes los utilizan para venderlos, otros los confrontan para crear peleas ilegales, y en otros casos hay ataques a personas, como todo animal salvaje. Empieza a ocurrir una devastación de campos de cultivo gracias a langostas creadas genéticamente. El culpable de todo es el millonario Dodgson que, aparentemente, utiliza la genética como control de los animales prehistóricos, cuando en realidad desea dominar al mundo, encontrar el ADN que permite la clonación perfecta, y para ello secuestra a Maisie, la nieta del legendario magnate Lockwood, así como al pequeño dinosaurio que la misma Blue, el dinosaurio creado genéticamente, pudo engendrar por sí mismo, como sucedió con la adolescente Maisie. Por otro lado, los investigadores Sattler y Grant, retornan para buscar pruebas de los experimentos creados por la compañía de Dodgson. Con estas dos líneas de acción, además de fenomenales efectos especiales, se va desarrollando una cinta que fluye, no permite sentir su larga duración (2 horas y media) y concluye, según aseguran, la popular franquicia, iniciada en 1993 por Steven Spielberg y el creador de la novela base, Michael Crichton.

         En 2015, la resurrección de estos dinosaurios, con Mundo Jurásico, fue espectacular pero muy lánguida en su acercamiento a los problemas creados para el sistema ecológico con las creaciones genéticas de animales del pasado. Tres años más tarde, Mundo Jurásico: El reino caído, alcanzó un dinamismo que, por fortuna, se ha recuperado en esta conclusión que, inteligentemente, reunió a los protagonistas originales de la primera cinta (Laura Dern, Sam Neill y Jeff Goldblum) con los principales actores de la nueva etapa (Bryce Dallas Howard y Chris Pratt). Al inicio de la cinta, se muestra la propagación de los dinosaurios para el mundo entero, como metáfora de peste y enfermedad. Posteriormente, se une con las plagas de langostas genéticamente creadas que, al terminar con ciertos cultivos, permitirán el control alimentario por parte de una poderosa empresa que disfraza su avaricia con una capa de altruismo.

         Se van alternando los hechos de cada grupo de personajes hasta que llega el momento de reunirlos. Mientras tanto, suceden imágenes tan bien logradas que se tornarán entrañables. Desde la primera película era impresionante la recreación por efectos de los dinosaurios que nos parecen reales. En esta ocasión, las persecuciones por parte de los animales y su interacción con los seres humanos llega a otros niveles de perfección. No se puede separar al truco cinematográfico utilizado en rodaje, con los efectos especiales creados por computadora. Todo sucede en una realidad prácticamente virtual. Hay una secuencia donde Owen (Chris Pratt) persigue a una especie que recuerda a los caballos salvajes ya que la técnica para atraparlos y calmarlos es la misma. En otro momento, un garito ilegal donde se venden animales o se enfrentan como pelea de gallos, hace creer que todas esas especies están junto a los seres humanos. La secuencia del ataque de las langostas modificadas es devastadora, lo mismo que otra alucinante con estos animales incendiados, volando por los aires. Y en otra secuencia, Claire es perseguida por una temible especie y debe de sumergirse en el agua. Entretenimiento de alto nivel.

         Al tener dos intenciones narrativas: el tema de la clonación perfecta y sus posibilidades, además del control mundial alimenticio, estamos ante metáforas de los fines políticos y ambiciosos del poder ilimitado y controlador por medio de una ficción. De hecho, toda la serie se asentó en la creación de estos animales prehistóricos como ilustración futurista de lo que la bioingeniería podría llegar a crear. En resumen, se puede notar el temor al control de población, tanto en sus personas. Kazuo Ishiguro lo trató en su novela “Nunca me abandones” sobre la creación de clones cuyos órganos vitales servirán para transplantes en gente acomodada, enferma. En cine tenemos la excelente El sexto día (Spottiswoode, 2000), con Schwarzenegger o Asesino perfecto (Lam, 2001) con Van Damme o Proyecto Géminis (Ang Lee, 2019), subestimada joyita con el ahora muy desprestigiado e injusto ganador de premios Will Smith, por mencionar solamente tres títulos muy populares.

         Fue muy inteligente la reunión de los dos elencos. El primero, con la reunión de la pareja Ellie y Alan, ofrecen momentos muy conmovedores. El personaje de Alan Grant nos recuerda a Indiana Jones, y puede tomarse como tributo al creador de la franquicia y productor Steven Spielberg (hasta el sombrero es importante). Su contraparte, la pareja de Claire y Owen, tienen otra connotación. Mientras que los primeros se encontraron ante la amenaza de estos animales, los siguientes ya vivieron dentro de este universo. Está presente la pasión entre ellos, y se agradece. Por otro lado, el ya sesentón y atractivo Campbell Scott, como el villano, nos muestra lo bien que ha envejecido, aunque no resulta tan amenazador como lo es en su manipulación de los demás. Termina (aparentemente, uno nunca sabe, dependerá de la taquilla) una serie de cintas que se tornaron entrañables y que ya son clásicas (las más antiguas, a ver cómo le va a las siguientes, más recientes, con el paso de los años). Finalmente, si el realizador Trevorrow fue blando en el primer Mundo Jurásico, aunque diligente guionista en su primera secuela, ahora parece haber adquirido mayor dominio de su oficio: excelente correspondencia con el título de la cinta (curiosamente, no traducida al español, como en las otras previas).

El director, productor y guionista Colin Trevorrow