domingo, 29 de septiembre de 2019

ESTRENOS EN SEPTIEMBRE 2019


MIDSOMMAR: EL TERROR NO ESPERA LA NOCHE
(Midsommar)
2019. Dir. Ari Aster.

AD ASTRA: HACIA LAS ESTRELLAS
(Ad Astra)
2019. Dir. James Gray.


RAMBO: LAST BLOOD
2019. Dir. Adrian Grunberg.

SALVAJE(Sauvage)
2018. Dir. Camille Vidal-Naquet.

TOD@S CAEN
2019. Dir. Ariel Winograd.




Midsommar: el terror no espera la noche es una visión sobre la permanencia de los cultos fanáticos, religiosos, sociales. Un grupo de estudiantes universitarios asisten en la veraniega y alejada campiña sueca al rito de Midsommar que les permitirá a algunos a expiar sus culpas internas como sucede con Dani, una joven con antecedentes de tragedia familiar, quien acompaña a Christian (Jack Reynor), su novio, cuya relación se encuentra desmoronándose.  Los demás han ido por curiosidad personal o académica. Sus lazos se irán quebrando paulatinamente. Serán testigos de los hechos extremos que ocurren dentro de esta cerrada sociedad que proviene de siglos atrás. La cinta no es perfecta: sus imágenes son nítidas pero tarda en arrancar, sobre todo porque es de larga duración. El ritmo es pausado por lo que algunos espectadores pueden desesperarse. Una vez que ocurre un primer impacto visual, la cinta toma el tono adecuado y llega a un cierre coherente aunque cruel. Dani ha encontrado otra familia que, sin embargo, incrementará sus culpas. 
Ad astra: hacia las estrellas es la búsqueda del padre perdido, pero también es la búsqueda de Dios. El astronauta Brad Pitt se pregunta cuál es el sentido de lo que hacemos y podrá hallar una respuesta a costa de sacrificio. Es el retorno a los valores que se habían perdido pero, para llegar a esa conclusión, debe realizarse un viaje espacial (Luna, Marte, Neptuno) que bien podría ser el que nos toca realizar a nuestro interior. El realizador Gray se mantiene fiel a sí mismo con sus personajes que se autocuestionan su existencia. Una experiencia extraordinaria.
Rambo: Last Blood viene a cerrar una saga que fue popularísima desde los inicios, personaje favorito de Ronald Reagan y soldado invencible e indestructible cuyos problemas psicológicos se debieron siempre a la guerra y sus crueldades, además del retorno a su sociedad para encontrarse el mayor rechazo y discriminación. Un paria que ahora vive, ya viejo, en su rancho, al lado de una fiel sirvienta y la nieta de ésta, que insiste en ir a la frontera mexicana para conocer al padre que la abandonó. La consecuencia es desprecio paterno y la caída en las garras de un par de tratantes de blancas. Al ir a rescatarla, la chica muere, pero esto pone en marcha su plan de venganza. Esta viene a ser la parte medular de la trama: ojo por ojo, diente por diente. Los villanos se presentan como seres sin alma ni valor alguno. Las mujeres son objetos, mercancía desechable, nada, para ellos. Es muy satisfactorio que los villanos paguen con dolor y sufrimiento lo que la sociedad, en la vida real, deja impune. Uno disfruta las torturas antes de que mueran porque al menos hay un ente dañino menos en el planeta. El director Grunberg ofrece una trama compacta que resume esencia, antecedentes y redención final. Paradójicamente, lo que en los años ochenta se sentía fascista y conservador, en el siglo XXI se torna necesario.
Salvaje es el retrato de un joven que se prostituye porque así fueron sus circunstancias. No se explican antecedentes, solamente que tiene 22 años y tiene tiempo vendiéndose. Asiste con trabajadoras sociales y mantiene una amistad cercana con otro compañero del cual se ha enamorado. Cuando le preguntan si no quiere cambiar, él responde ¿para qué? y sigue adelante en medio de violencia, humillaciones, posibles amoríos, siempre hundido en su realidad. A veces no se entiende que para ciertos individuos no hay otra salida. Uno permanece en su zona de confort a pesar de que ésta sea terrible. Otro tipo de felicidad, por más que algunos deseen negarlo.
Tod@s caen es nuevamente la copia de fórmulas de la comedia norteamericana a nuestras pantallas. En este caso son dos personajes que presumen de ser muy conocedores para encontrar la relación perfecta. La parte técnica está muy bien resuelta pero en estos tiempos ya es común. La pareja Chaparro-Higareda ha sido exitosa y quiere ocupar el lugar que antes tenían Meche Barba-Fernando Fernández o Marga López-Arturo de Córdova, o si se desea el equivalente naco de Taylor-Burton, Doris Day y Rock Hudson de petatiux. Al final de cuentas se torna tediosa. De esos momentos que aprovechamos para pedir perdón por nuestros pecados ante la tortura que se está recibiendo...










UNA FAMILIA PERVERSA


BODA SANGRIENTA
(Ready or Not)
2019. Dirs. Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett.

         Cuando Grace (la atractiva Samara Weaving) se casa con el multimillonario Alex (Mark O’Brien) debe pasar por un viejo ritual donde los nuevos miembros de la familia participan en un juego: Grace debe sacar una carta que indica lo que se hará esa noche y a ella le toca jugar a las escondidas. Lo que se entera hasta después de iniciar es que si la encuentran, la matarán porque cada uno de sus nuevos parientes políticos traen hachas, pistolas, arcos y flechas. No tendrá escapatoria a no ser que permanezca escondida hasta la madrugada. 
         Lo que pudo ser otra cinta más, de bajo presupuesto, con litros de sangre y sustos ya trillados es, en realidad, una cinta divertida, plena de intriga, con humor e ironía, y cumple con los litros de sangre. Es nuevamente el juego del gato y el ratón con tono lúdico, aunque macabro. Es otra visión de la familia como núcleo de unión, aunque en este caso estamos ante la perversión total, sin alternativas de redención. La trama habla de un pacto que se realizó desde generaciones atrás con uno de los fundadores del vasto imperio de juegos de magia, salón y hasta equipos deportivos. Es la familia de altos vuelos, con mansión laberíntica y jardines amplísimos.
         El tono es realista pero va transformándose paulatinamente en fantástico: Grace será el cordero para sacrificar dentro de un ritual donde se ofrecerá su alma. La trama es metafórica en cuanto a una nación cerrada en su sociedad que no acepta la entrada de gente extraña a no ser que demuestre estar a su altura. Y lo más importante es que dentro de los hechos terribles que estamos viendo, se introduce de pronto el gesto o la ironía que provoca que uno se ría, aunque no se regodee en esto y nos recuerde que esto es horror. Según se acerca al final, el cierre es redondo, y nos ofrece la esperanza de solución. También el estilo visual es admirable porque estamos en interiores iluminados por velas o lámparas atenuadas que apoyan esta atmósfera oscura (en reflejo y en trama).
         La película se realizó para celebrar los 25 años de Fox Searchlight Movies, una subsidiaria de la Fox que se dedica a las producciones de bajo presupuesto o a las cintas independientes que se cosechan en los mercados de festivales o que se filman buscando competir por los Óscares. Con todo, tuvo un éxito mayor del esperado en Estados Unidos.
Un equipo exitoso: Chad Villela, productor, Bettinelli-Olpin, 
director y Gillett (codirector, extrema derecha). 
El tercero de izquierda a derecha es el actor Mark O'Brien.

jueves, 12 de septiembre de 2019

ENFRENTA A TUS MIEDOS


IT: CAPÍTULO DOS
(It – Chapter Two)
2019. Dir. Andy Muschietti.
         La continuación fílmica de la extensísima novela de Stephen King concluye con esta segunda parte que resulta mucho mejor que la primera. Aunque en la anterior se contaba con el encanto de un elenco fresco y juvenil de preadolescentes, en este caso se alternan las versiones adultas con sus contrapartes menores y eso produce mayor riqueza. Se logra que haya un contraste, una relectura del pasado y un final que cierra la saga del grupo que se autodenominaba “Los perdedores”, del cual se enorgullecían porque no tenían nada que perder. 
Los niños del verano de 1989
         27 años han pasado y en el verano de Derry, Maine vuelve a aparecer Pennywise, el payaso fantasmal, criminal, monstruoso, que hace desaparecer a niñas y jóvenes. Los miembros de la pandilla juvenil del verano de 1989, retratados en la cinta anterior reciben la llamada del único de ellos que permaneció en la ciudad buscando, investigando, intentando encontrar la fórmula para terminar con el monstruo recurrente.
Los adultos del verano de 2016
         Nos encontramos con aquellos jovencitos, casi niños, que ahora son, en general, triunfadores, porque todos tienen carreras o matrimonios o circunstancias que les permiten una buena vida económica, aunque en sus interiores sigan existiendo traumas y, sobre todo, miedo a cada una de sus fobias, secretos, parejas, posesiones. Uno de ellos, Stan, se suicida porque piensa que no podrá sobrevivir nuevamente al enemigo sobrenatural. Los otros se reúnen aún contra sí mismos, en algunos casos, para luego recordar por completo todos los horrores del verano de su pasado y hay quienes quieren desistir. 
         Finalmente permanecen para que se cumpla la premisa básica y elemental de la cual surge, y se alimenta, la novela inmensa de Stephen King: todos vivimos rodeados y sometidos a nuestros miedos. Luego viene la solución y moraleja: hay que enfrentarlos para crecer como persona. ¿De cuál manera?, haciendo que ellos sean los que se reduzcan al grado de desaparecer. Así es la base argumental de esta película. Veremos cómo cada personaje, ya mayor, hace surgir sus miedos, contrastándolos con su origen desde que tenían menos edad.
         Y la cinta funciona perfectamente bien. A pesar de su duración larga de casi 3 horas, no se siente pasar el tiempo debido al ritmo, a la fluidez narrativa y a una edición magistral que alterna tramas y momentos de tal manera que todo se torna imperceptible. Las secuencias de terror son sanguinarias y más aún cuando sabemos (como sucedió desde el excelente avance en salas de la primera parte: una de las campañas comerciales más inteligentes y redituables en la historia del cine actual) que se involucra a niños. 
Una de las secuencias más crueles
y terroríficas en esta película
         Hay, además, algunos referenciales fílmicos desde la aparición momentánea de Stephen King en un rol irónico e incidental, además de recordarnos los baños de sangre al estilo El resplandor (Kubrick, 1975) o el final de Carrie (De Palma, 1976) que han logrado sublimar y trascender cinematográficamente la ligereza y truculencia de King como novelista. En este caso, el mensaje de autoayuda que transmitió el escritor aderezándolo con sustos y amenazas, va más allá de la enseñanza cuando pone los elementos del cine al servicio de una narración simple que devuelve al espectador a los sustos de la infancia, tal y como sucede en la película misma. La lectura cinematográfica deviene una lectura de nosotros mismos: ese es uno de los objetivos del cine: del arte, en general.
El realizador Andy Muschietti

domingo, 1 de septiembre de 2019

EL HÉROE CAÍDO QUE SE LEVANTA...


AGENTE BAJO FUEGO
(Angel Has Fallen)
2019. Dir. Ric Roman Waugh.

         Tercera entrega de la saga de Mike Banning (Gerard Butler), agente secreto quien, en las cintas previas (Olimpo bajo fuego, 2013 y Londres bajo fuego, 2016) tenía como misión proteger al presidente de Estados Unidos contra ataques terroristas (en la primera, dentro de la Casa Blanca, en la segunda, mientras había una visita a Londres), ahora vuelve a suceder aunque de manera más indirecta ya que, el mismo título lo indica, el ángel guardián (o sea el propio Banning) es quien cae en desgracia al ser acusado como el perpetrador de un terrible ataque contra el presidente mientras éste pasaba unos días de descanso pescando en un lago. El mandatario queda en estado de coma mientras Banning, único sobreviviente con evidencias sembradas con dinero fuera del país, ADN en los transportes del enemigo, y hasta pláticas con los rusos, tiene que huir para buscar la manera de comprobar su inocencia y la esperanza de que el Presidente recupere la conciencia.
         La cinta es predecible desde el principio: los sospechosos del ataque son los que el espectador imagina y son revelados pronto dentro de la trama. Los hechos que suceden tanto durante el ataque inicial como la defensa del propio Banning ante las amenazas de ser capturado desafían toda lógica y razón, van contra las leyes de la física, contra la naturaleza humana, la salud mental y corporal de los protagonistas pero ¡no importa! Pertenece al género de acción que entra en el dominio de la fantasía por lo que sirve para el entretenimiento escapista… Sin embargo, no olvidemos que toda cinta es testimonio y documento de época cuya importancia se valora con el paso del tiempo. En este caso, indirectamente, con la vicepresidencia norteamericana (Tim Blake Nelson es un caprichoso vicepresidente), se cuestionan políticas contemporáneas y los peligros de las “fake news”. Se vuelve al tema de familia y se subraya la importancia del patriotismo, de no rendirse jamás y defender lo que le da sentido a nación y existencia, aunque claro, dentro de una mentalidad muy particular.
         La cinta inicia con una secuencia de acción que, en principio, confunde al espectador pero que luego se revela como una rutina de entrenamiento para agentes especiales que Banning está probando para recomendar a las autoridades y un futuro contrato. El dueño es Wade Jennings (Danny Huston), viejo compañero de Banning. Lo que sucede en este inicio importará para un enfrentamiento final. Posteriormente habrá otros momentos de tensión (un ataque de drones, un escape con tráiler en camino sinuoso, una cabaña plena de explosivos laterales y, por supuesto, la gran destrucción usual en esta saga). Banning tendrá que recurrir a quien le quede cerca del escape y dará lugar a un reencuentro inesperado con un personaje que se tornará entrañable dentro de la narrativa (Nick Nolte). 
         Banning tendrá un secreto personal que no ha confesado a nadie: los dolores y el deterioro físico producido por una vida de acercamiento a grandes extremos físicos y ahora se ha tornado en adicto a las pastillas contra el dolor. Al ser propuesto como posible Director del Servicio Secreto, su decisión está en jaque por la cuestión de salud. De esta manera, Banning adquiere una dimensión humana complementada por la necesidad de familia y un pasado triste en este aspecto que la cinta se encargará de ordenar. Dentro de la fantasía y la acción, tenemos una trama que se ha ido redondeando con el tiempo.
         Gerard Butler retorna en su papel ya icónico, aparte de fungir como uno de varios productores: se le nota el paso del tiempo ya que su rostro presenta más surcos y no muestra como en otras cintas el físico imponente de antes. Ahora el Presidente es interpretado por Morgan Freeman quien era funcionario en las anteriores cintas. Algunos personajes han sido sustituidos por otros actores pero al ser una franquicia es lo que menos tiene trascendencia. El reparto es maravilloso porque aparte del tenebroso Huston y el simpático anciano Nolte, está Jada Pinkett Smith como tremenda jefa del FBI y el magnético Lance Reddick como colega de Banning quien se encuentra con la ambigüedad de creer en su ético compañero. 
         Ya es ocioso repetir que no es una cinta para espectadores exquisitos que solamente buscan temáticas que exploran la condición humana y sus vericuetos (uno debe estar abierto a toda alternativa de cine y equilibrarse). No es cine europeo, sino el norteamericano de más pura acción (aunque se haya filmado en Bulgaria e Inglaterra principalmente) que también habla del hombre y sus dilemas, sus preocupaciones, su sentir político. Se antepone el entretenimiento que, en este caso es extraordinario: uno no puede dejar de ver cada imagen que se le presenta; uno no puede aislarse de expresar sus sentimientos ante lo que sucede. Si éste no es uno de los fines del cine, sobre todo del que nos ha conformado siempre,se está negando una gran tradición y costumbre. Ojalá regrese otro espacio o personaje “bajo fuego” dentro de otros dos o tres años, y que estemos aquí para disfrutarla (uno nunca sabe). 
El realizador Ric Roman Waugh



domingo, 25 de agosto de 2019

UN MADURO CUENTO DE HADAS


HABÍA UNA VEZ EN HOLLYWOOD
(Once Upon a Time in… Hollywood)
2019. Dir. Quentin Tarantino.
         Así como empiezan los cuentos de hadas, es lo que viene a definir la más reciente cinta de Tarantino quien se va a una de las etapas más importantes y definitivas en la historia de Hollywood: 1969 fue el año en que se estrenaría Busco mi destino (Easy Rider, Dennis Hopper) para que el cine independiente sentara sus reales dándole paso a la figura del director o escritor que proponía los temas adecuados para las nuevas audiencias; también marcó el final de las grandes producciones, las musicales que fracasaban (El camino del arcoíris, Coppola y, sobre todo, ¡Hola Dolly!, Gene Kelly): la televisión iba adquiriendo nuevamente notoriedad y se tornaría en el refugio de los ídolos de la pantalla que ya iban envejeciendo o no eran del agrado de los jóvenes espectadores, además de ir alimentando en sentido contrario al cine con las estrellas que surgían de la televisión (Goldie Hawn o Sally Field, por ejemplo). 
         E insisto que es un cuento de hadas porque Tarantino nos propone la fórmula maravillosa que le dio notoriedad a Bastardos sin gloria (Inglorious Basterds, 2009) al cambiar la historia real para proponer otros caminos de lo que pudo haber sido: ahora, gracias a los héroes veteranos del Hollywood que fenecía, y ahí sí, sin remedio. Rick Dalton (Leonardo DiCaprio, fantástico) había surgido en una popular serie de 1958 para que años más tarde, se viera como protagonista de cintas con bajos presupuestos y papeles como invitado especial a algunos episodios de las series que estaban ahora de moda. Siempre lo ha seguido su doble de pantalla Cliff Booth (Brad Pitt quien confirma su atractivo) que también le sirve como chofer y guardaespaldas. Su decadencia lo tiene preocupado, más aún cuando un agente Marvin (Al Pacino) le propone filmar un espaghetti western en Italia “bajo la dirección del segundo realizador más importante del género: Sergio Corbucci”. (Hay que pensar que Tarantino le da el primer lugar a Sergio Leone).
         Al mismo tiempo que nos enteramos de vida y obra de Dalton, se inserta una segunda historia, ahora de éxito: Roman Polanski y Sharon Tate (Margot Robbie) se han mudado como vecinos de Dalton. Éste lo menciona a Cliff cuando se topan carro a carro como el director con el cual todos quieren filmar luego de La semilla del diablo. Tate está apenas despuntando luego de haber aparecido en El valle de las muñecas (Mark Robson, 1967) y ahora tiene en las pantallas de cine Las demoledoras (Phil Karlson, 1968), lo que da lugar a una secuencia extraordinaria donde el personaje que interpreta a Tate, la mira y se asombra cuando asiste a una sala de cine para verse en la pantalla donde aparece la verdadera Tate: un momento en el cual la ficción se enfrenta con la realidad para recrear un momento que tal vez nunca existió y nos subraya que en este cuento, todos son personajes en una trama que ojalá hubiera sucedido.
         Hay otro momento muy significativo donde Rick toma un descanso mientras filma su rol especial como villano en la serie Los Lancer donde el actor es James Stacey (Timothy Oliphant) quien lo ha recibido con regocijo. No obstante, en este descanso se topa con una niña actriz, seguidora del Método de Stanislavski – Lee Strasberg con la cual discute un libro que éste va leyendo y que habla de la decadencia de un actor, lo que pega en la realidad propia de Dalton quien sufre un relativo shock de identificación, depresión, pero luego, al ser reconocido por su perfecta actuación, todo lo olvida. Cliff, mientras tanto ha ofrecido un aventón a una jipi hasta un rancho que servía como locación de películas del oeste: ahí se da cuenta que el mundo ha cambiado. El dueño está ciego y vive complacido al lado de varios jipis a los cuales les ha permitido establecer su comuna. Un incidente servirá para redondear el episodio final de la película.
         Pasan seis meses durante los cuales Rick adquiere cierta popularidad por varias cintas filmadas en Italia y Sharon Tate ya muestra un avanzado estado de embarazo. Lo demás no se puede describir pero será una sorpresa para quienes no lo esperan, pero conocen la historia de los crímenes de Charles Manson. Quienes desconozcan esta trama acerca del asesinato de Sharon Tate, la verán como una secuencia a la altura de lo que nos tiene acostumbrado Tarantino, extrema, cruel y gráfica. 
         La cinta es otro homenaje que realiza Tarantino a sus raíces cinefílicas y que lo muestra, como pasó con Almodóvar con su Dolor y gloria, en completa madurez. En la versión original (que es la que debería de verse solamente) no se subtitulan algunos comentarios de la radio o de la prensa donde se reconocen a títulos de cintas emblemáticas de 1969 (El hombre ilustrado, Jack Smight), pero hay muchas marquesinas que ofrecen el panorama de estos tiempos. Las referencias visuales de series de televisión en la proporción de pantalla adecuada o de otros programas en los cuales había intervenido Dalton (FBI o como anfitrión de Hullabaloo). Además, utiliza el logotipo de ese año que aplicaba la Columbia Pictures en sus películas. La dirección artística es impecable como todos los elementos técnicos. Tarantino reescribe la historia para rendir homenaje a una era que nos marcó aunque sea solamente en la pantalla: como niños que se van a dormir, nos cuenta un cuento para soñar, aunque al despertar, la realidad siga siendo tan terrible como siempre.


martes, 13 de agosto de 2019

VIDAS DELICIOSAS


LA VIDA SECRETA DE TUS MASCOTAS 2
(The Secret Life of Pets 2)
2019. Dirs. Chris Renaud y Jonathan de Val.
         Luego de la admirable cinta original donde conocíamos a Max, el terrier de Katie desde pequeño, para que viviera aventuras impensadas cuando llegaba a su vida Duke, un perro callejero adoptado por su dueña, que le hacía conocer su suerte, sin que esto jamás llegara a ser del conocimiento de su dueña, ahora nos llega la secuela, tan admirable e inventiva como su antecedente. Ahora Katie conoce a Chuck, se casa, y da a luz a Liam, un bebé al cual Max primero desprecia pero luego llega a amar al grado de que se vuelve una angustia permanente sentirse responsable de su seguridad. Al mismo tiempo, volvemos a encontrar a Chloe, la gata vanidosa e interesada, a Gidget, la perrita que ama a Max en secreto, a Snowball, el conejito que se siente súper héroe y a Daisy, su amiga perrita quien le pide ayuda para salvar al inofensivo cachorro de tigre que un villano ruso quiere adiestrar a la fuerza. Todo esto sucede simultáneamente al hecho de que Max sale al campo de vacaciones con Chuck, Katie y Liam, conoce a Rooster, el perro guardián de la granja del tío de Chuck para que la vida de todos cambie.  
Max en el campo con el perro guardián Rooster
(la voz de Harrison Ford).
         El humor está presente porque todos los personajes son simpáticos: desde la dulzura de Max, la ingenuidad de Duke, la valentía escondida de Snowball, el sentido moral y cívico de Daisy. El guion nos muestra a los animales que tienen sus propios problemas emocionales como en la divertida secuencia de la visita al veterinario donde Katie lleva a Max porque vive rascándose debido a la tensión que le produce el cuidado del pequeño Liam y, de esa manera, se “humaniza” a la mascota (algo que, de cualquier manera, tiene cierto sentido en la realidad). O tenemos la secuencia en la granja donde Max tendrá que enfrentar su miedo y demostrar que todo es un espejismo: la grandeza y sabiduría de Rooster servirá para ganar la confianza en sí mismo.
Snowball y Daisy que salvan
al tigre Hu.
         Y la trama está tan bien planeada que todas las acciones individuales irán a converger con el retorno de Max a la ciudad donde todos sus amigos deberán buscar la manera de resolver sus encomiendas. Aquí es donde entra una secuencia de acción magistral que alcanzará niveles de heroísmo. Y todo sucede en la noche, mientras los humanos duermen, antes de que amanezca para que todo aparente normalidad, no ha pasado nada cuando en realidad ha ocurrido tanto para beneplácito de un público que debe terminar rendido a los pies de estas mascotas ejemplares.
Max en la divertidísima secuencia en la recepción
del veterinario que cura traumas animales.

sábado, 10 de agosto de 2019

COCODRILOS


INFIERNO BAJO LA TORMENTA
(Crawl)
2019. Dir. Alexandre Aja.
         Haley (Kaya Scodelario) va en busca de su padre Dave (Barry Pepper), del cual no ha recibido llamada, mientras se avecina un huracán categoría 5. Es en Florida. Al llegar a la casa familiar, lo encuentra tirado, manchado de sangre, desmayado, en el piso del sótano que da a un respiradero externo. Cuando intenta sacarlo, un gran cocodrilo la ataca, pero logra salvarse. El hombre vuelve en sí. El nivel del agua empieza a subir mientras se va incrementando la lluvia. De pronto, se dan cuenta que hay otro cocodrilo y que, en el exterior, al desbordarse pantanos y lagunas, los cocodrilos han invadido el lugar: atacan a un trío de ladrones que aprovechaban el abandono del pueblo para cometer sus latrocinios, aparte de otras situaciones. Comenzará una larga y complicada lucha por la sobrevivencia.
         Producida por el maestro Sam Raimi y dirigida por el efectivo, pero usualmente truculento realizador francés Aja, quien encontró su camino a Hollywood gracias al éxito taquillero de sus cintas iniciales, bastante barrocas (Furia, El despertar del miedo) para filmar la nueva versión de La colina del terror (Wes Craven, 1977) que se estrenó en México bajo el título de El despertar del diablo (2006). Finalmente es un director que sabe narrar y domina los elementos básicos del género del suspenso. Esta producción muestra un cuidado que usualmente no se encuentra en el género, sin abusar del objeto de temor: los cocodrilos están como amenaza latente y solamente surgen en el instante preciso. Tampoco los oculta (algo que sí sucedió en los avances de la cinta) y desde la primera, sorpresiva entrada, están completos, acechantes, totalmente tenebrosos.
         La cinta nos presenta a personajes que se encuentran heridos en sus sentimientos. La hija reclama que el fracaso matrimonial de sus padres se debió a la poca atención del hombre hacia la mujer, dedicando la mayor parte del tiempo a forzar y alentar a su hija para que fuera más ambiciosa en sus objetivos. En esta ocasión, la situación límite de una amenaza meteorológica y un peligro inminente de ataque mortal hace que cada personaje tome conciencia del pasado y de lo que fueron esas intervenciones entre ellos. La cinta transcurre dentro del ámbito de las soluciones extremas: quien guste del género sabe que la lógica no puede exigirse de manera rigurosa. No obstante, dentro de lo que sucede, uno acepta las consecuencias y hasta alienta internamente a que se siga el mejor camino para la salvación.
Alexandre Aja y Kaya Scodelario
         Escrita por los hermanos Rasmussen a quienes debemos el guion de la incomprendida y delirante Presas del diablo (John Carpenter, 2010), aunque ahora en otro tono que no llega a lo sobrenatural ni a la patología mental, estamos ante un gran ejemplo de lo que es el cine de terror actual: el enemigo, el acecho, la amenaza, provienen de la misma naturaleza. Gran película.



        

domingo, 28 de julio de 2019

REAL VS. DIGITAL


DOBLE VIDA
(Doubles Vies / Non-Fiction)
2018. Dir. Olivier Assayas.

         El editor en jefe de una centenaria editorial, Alain (Guillaume Canet) a la cual ha podido sacar adelante a pesar de los cambios tecnológicos platica con uno de sus autores, Léonard (Vincent Macaigne) para rechazar su última novela. Piensa que es idéntica a su anterior por la autoficción, ya que es su estilo: transferir su vida y experiencia al texto con cambios para desviar la atención de personas reales. Además, la situación contemporánea se ha transformado: ahora debe pensarse en el libro electrónico más que en el impreso. Por eso ha empleado a Laure (Christa Théret) como jefa de transferencia digital. Su esposa Selena (Juliette Binoche) es actriz en una exitosa serie de televisión, de la cual ya se ha hartado. En el caso de Léonard, su mujer Valérie (Nora Hamzawi) trabaja en el staff de un candidato político.
         Estos personajes permitirán que se realicen largas y constantes conversaciones donde se discute la hegemonía de lo real contra lo digital; la proliferación de blogs porque el público prefiere leer de manera gratuita y rápida temáticas de su interés; la disminución de la palabra crítica que posea la autoridad suficiente para convencer al público; la desvalorización de las obras visuales (libros, peliculas) al tenerlas en conjunto, sin cronología ni lógica, en los Ipad o Smartphones. Y todo esto se viene reflejando en las vidas privadas de los protagonistas: cada hombre es infiel a su esposa (Alain con Laure, Léonard con Selena) como respuesta a la insatisfacción cotidiana, a la falta de comprensión o simplemente por mero narcisismo.
         Sin embargo, todo lo que se discute resulta ser cercano al espectador y no aburre ya que, al contrario, provoca la reflexión a pesar de las contradicciones (la importancia del libro digital contra la paradoja que ahora se venden más libros impresos; la alternativa de que los blogs inciten al lector a comprar los libros de sus autores; la compulsión de consumir series de televisión sin mayor búsqueda que calmar el ansia de la emoción primaria). Nada puede estar en blanco y negro pero la realidad nos rodea y no podemos negar sus amenazas o evoluciones. Es la película más discursiva y verbosa del maestro Assayas que nos devuelve a las disertaciones en el cine de Eric Rohmer o las estructuras de las cintas primeras de Woody Allen: están involucradas tanto la moral como la tecnología y la inquietud intelectual, por lo que todo resulta fascinante. 

lunes, 8 de julio de 2019

VIRTUAL ENGAÑO


SPIDER-MAN: LEJOS DE CASA
(Spider-Man: Far from Home)
2019. Dir. Jon Watts.
         La siguiente entrega con el personaje de El hombre araña, ahora en su encarnación por Tom Holland (cuyo carisma es del tamaño del mundo), lo presenta luego de los hechos que ocurrieron en las últimas cintas de Avengers cuando han pasado cinco años, la gente ha retornado con diversas edades (los hermanos mayores ahora son menores, por ejemplo) y la lógica, las implicaciones socioeconómicas, no importan porque estamos en un mundo de historieta donde todo lo que sucede es fantástico. Peter va de viaje escolar a Europa junto con sus compañeros y dos maestros. Se entera por Happy (Jon Favreau), el viejo sirviente de Tony Stark, que Nick Fury lo anda buscando, a lo que Peter se niega. Él está a punto de irse de vacaciones donde tiene el plan de cortejar y empezar su noviazgo con la irónica MJ (Zendaya): no quiere impedimentos. Un prólogo nos ha mostrado lo que aconteció en un pueblo mexicano cuando un monstruo de tierra cometió destrozos, pero apareció Mysterio (Jake Gyllenhaal) para acabar con la amenaza. Peter se va a Europa llegando primero a Venecia, donde aparece un monstruo de agua. Finalmente lo requiere Fury y junto con Mysterio piden su ayuda: el siguiente atentado será de fuego contra Praga. 
         Así podría seguirse narrando la aventura total de la continuidad de esta franquicia, pero baste con decir que si Mysterio era originalmente un villano, acorde con los seguidores de las historietas, sorprende su calidad heroica en este caso, pero hay muchos giros reservados para asombro de quienes no seamos fanáticos de las ilustraciones. Lo que debe distinguirse es que se considera a Peter Parker como el personaje más idóneo para suceder a su mentor e impulsor Stark, algo que el jovencito no se siente a la altura para reemplazarlo. De ahí que, al aparecer otra figura valiente y capaz para acabar con las amenazas mundiales (Peter se considera un héroe de pueblo, modesto), lo sienta como figura paterna. Hace dos años, cuando comenté con mucho entusiasmo a la cinta previa, escribí: Para una generación de jovencitos que se ha alimentado de una buena dosis de superhéroes, tenemos la película perfecta al mostrar a un personaje de su misma edad, en un ambiente común para su realidad (amores juveniles, computadoras, contentos y descontentos) que viene a ser un modelo a seguir en esta época de valores cambiantes (o perdidos). Estamos idealmente ante el héroe anhelante, el aspirante a seguir el ejemplo de sus ídolos mayores, que sigue la regla moral, que espera el momento apropiado dentro de su realidad para florecer, aunque en los ojos del cinéfilo ya lo ha hecho.
El joven y su figura paterna
         Peter confía ciegamente en Mysterio para irse a continuar viviendo su vida adolescente entre amigos y noviazgo, porque es el nuevo equivalente de Stark: craso error. La película se compone principalmente de efectos visuales con gran espectacularidad: toda una arquitectura que juega con realidades virtuales, falsedades y verdades, amenazas que pueden estar presentes o solamente en la imaginación. De ahí su diferencia con la monotonía de las escenas de enfrentamientos en las últimas cintas de Marvel producidas por Disney. Aquí hay humor y energía juvenil. El elenco está conformado por jóvenes simpáticos y sus universos son acordes con los estereotipos que gustan a los públicos norteamericanos (por ende a quienes los aceptan por imitación). Jake Gyllenhaal cumple con su prestancia y corpulencia que contrasta con el menudo, bien formado, Holland, aunque queda mermado por lo visual. Hay una secuencia en un bar (previamente en las alturas luego de la batalla) donde ambos expresan sus temores y sus anhelos (aunque en grados extremos de sinceridad), lo que constituye la escena mejor lograda con sus personas vivas. Otra etapa se abre para el Universo Marvel, acorde con un pequeño avance que aparece luego de los créditos.
Un joven que desea vivir su edad