miércoles, 20 de octubre de 2021

EN ESPERA DEL ELEGIDO

DUNA
(Dune – Part One)
2021. Dir. Denis Villeneuve.

         Adaptación parcial de uno de los libros icónicos de la ciencia ficción en los años sesenta. Frank Herbert escribió esta novela que adquirió tanta fama y lectores que todavía alcanzó a escribir otras secuelas y, aún fallecido, su hijo se dio a la tarea de perpetuar la saga: ahora hay 14 libros en total. La cinta, por lo tanto, establece personajes y ofrece una especie de prólogo a la acción que sucederá con el Duque Paul Atreides (Timothée Chalamet) ya dentro de una civilización vieja (los fremen), subyugada, nativa realmente del planeta Arrakis que estuvo sometida por 80 años por la raza Harkkonen cuyas primeras buenas intenciones de mejorar las condiciones de vida, se cancelaron al descubrir la abundancia de “Especia”, algo que podría considerarse como combustible (petróleo) y, en el caso de la novela, metáfora de alguna droga (por eso, en algún momento, el personaje de Paul es afectado mentalmente debido al contacto con el mineral). El emperador intergaláctico ha pedido a la Casa Atreides que ahora sea quien mande sobre Arrakis. En realidad, es un plan para aniquilarla. Al ser la mitad de toda una novela, esta primera parte fascina por su aspecto visual e intriga por lo que promete para su desenlace.


         Debe de considerarse que “Duna”, novela, vino a influenciar a muchos de los creadores fílmicos. El caso más notable y notorio es La guerra de las galaxias (Lucas, 1977 – 2019) e infinidad de otros títulos. Se nota la mano dominante del realizador Villeneuve cuyas cintas previas dentro del género (La llegada, 2016; Blade Runner 2049, 2017) fueron ensayos para el esplendor visual. Desde el inicio, con las exóticas naves, de formas distintas, tamaños imponentes, se va estableciendo una atmósfera alejadísima de la imagen de sociedad de siglo XXI. Es el año 10,191. Lenguajes, costumbres, vestuarios que van mezclando lo moderno con aquello primitivo y terminar siendo un todo indefinido. Hay misticismos (se habla de un elegido, un Mesías; hay batallones de soldados que aparentemente están siendo guiados por un líder espiritual), comunicación extra dimensional (una forma de uso de voz, una caja que causa dolor, una sociedad femenina con ciertos poderes y mandatos divinos), protección electromagnética en el momento de lucha, aprendizaje por maestros guerreros.

         Paul Atreides se encuentra en un momento de confusión personal. Se ha enterado de que pudiera ser el esperado, el elegido. Tiene sueños que predicen un futuro de esperanza, pero también de sangre. Va entendiendo, apenas, su destino. La cinta cumple con preparar al personaje para que se desarrolle en su totalidad más adelante (en una esperada y esperanzadora segunda parte), además de ofrecerle al espectador otro tipo de disposición. Así, su relación con el pueblo fremen se vislumbra someramente. Una cinta sobre el futuro y la constante necesidad del héroe prometido, del que vendrá a ofrecer realidades alejadas de tristes presentes.

El realizador y su actor en el Festival de Venecia 2021



martes, 12 de octubre de 2021

LA FARSA Y EL HUMOR

 

VENOM: CARNAGE LIBERADO
(Venom: Let There Be Carnage)
2021. Dir. Andy Serkis.

         Eddie Brock (Tom Hardy) sigue hospedando al simbiótico extraterrestre Venom dentro de sí mismo, quien desea tener acción, perseguir tipos malos y comérselos. Eddie, enamorado todavía de Anne (Michelle Williams) decide reactivar su carrera como reportero, entrevistando al criminal Cletus (Woody Harrelson) quien se encuentra en espera de ser ejecutado. Un prólogo nos ha mostrado a Cletus en un manicomio, donde conoce a Frances (Naomie Harris), pero son separados, sobre todo porque la mujer puede gritar tan fuerte que afecta a las personas. Al entrevistarlo, Venom sale de Eddie y enfrenta a Cletus mordiéndole un dedo. Así, Cletus absorbe parte del monstruo y, al estar en el momento de su ejecución, adquiere la fuerza necesaria para convertirse en Carnage, versión roja y poderosa de Venom. Enojado por la manera en que Eddie le trató en la publicación de su entrevista, rapta a Anne para atraerlo y enfrentarle.

         Secuela de la excelente Venom (2018. Dir. Ruben Fleischer), ahora se ofrece otra aventura del héroe dual que mantiene dentro de sí a una fuerza malévola, pero controlable, a la cual ha tenido que condicionar para evitar que coma seres humanos y se alimente de pollos y chocolate. A la cinta ya no le importa la naturaleza de los extremos morales, ni las vicisitudes del héroe. Ahora, con buen ritmo y mucho sentido del humor, estamos ante una comedia romántica donde hay una pareja malvada (Cletus y Frances, a la cual apodan “Shriek”, por su potente grito), que se equilibra con otra, cuyo amor no puede resolverse debido a la diferencia de temperamentos y a la realidad de Eddie con su huésped. Sin embargo, Carnage no posee los límites que Eddie le ha puesto a Venom. Mientras Cletus es Carnage, no importa el amor ni la solidaridad de la pareja. Así, se cumple el objetivo de una cinta basada en historieta donde debe de cumplirse el triunfo del bien sobre el mal.

         Personaje considerado menor que se le escapó a Marvel para ser desarrollado por Columbia Pictures (igual que Spiderman, de cuya nueva secuela hay una promoción interna en esta película), en lugar del universo creado por la exFox, y que llegó a ganar 850 millones de dólares en su propuesta original, ahora es obra coescrita y producida por Tom Hardy: actor inteligente que supo darle otra dimensión a su personaje. Era necesario (como sucedió con el genial Deadpool) introducir el humor (toda una secuencia de acción mantiene al espectador en ascuas, además de hacerle reír) y la farsa en el personaje del villano (Cletus mató a su abuela, electrocutó a su madre y asesinó a su padre) al mantener sarcasmo e ironía en sus acciones, su trato de la pareja, su odio hacia Eddie que, en verdad, buscaba otro propósito sentimental y que suena cursi (ya lo descubrirán, sobre todo porque es Woody Harrelson). Lo que en la cinta original era el aprendizaje de vivir con esta fuerza maligna dentro de un hombre cabal y su lucha contra el responsable de la existencia de este monstruo, ahora ya deviene equivalente de “héroe”: muy inteligente enfoque.

El director Andy Serkis y el productor-guionista-actor Tom Hardy



 

domingo, 10 de octubre de 2021

DESPERDICIAR LA VIDA

 

DÍAS DE INVIERNO
2020. Dir. Jaiziel Hernández Máynez.

         Néstor (Miguel Narro) vive en un pueblo al norte de Coahuila, junto con su madre viuda Lilia (Leticia Huijara), quien acaba de perder su empleo por reducción de personal. Ambos viajan a Guanajuato donde tienen una cabaña campestre para venderla. Ahí, Néstor encuentra, entre viejos papeles, un examen de la Olimpiada matemática, que habla de un lobo atrapado entre perros. Al haberlo reprobado, Néstor abandonó la escuela y ahora trabaja como recepcionista nocturno de un hotel. A partir de este momento, Néstor se obsesiona con el problema relacionándolo con su vida personal, la gente que le rodea y las situaciones que se le presentan. Deberá tomar una decisión importante.

Néstor

         Intimista ópera prima del coahuilense Hernández que nos habla de cómo podemos desperdiciar nuestras existencias por algún momento irracional, por el sentido de responsabilidad, por las circunstancias que nos rodean, por el vacío cotidiano. El problema matemático del lobo atrapado en un espacio cuadrado donde hay obstáculos en sus esquinas, y pide que se busque la solución para que el animal escape, se convierte en metáfora de la realidad de Néstor que ha estado ocurriendo desde muchos años atrás, pero que ahora le ha inquietado y empieza a presionarlo anímicamente.

La madre

         Esa realidad se define en la responsabilidad hacia la madre: pudiera ser la soledad (sus dos hermanos han partido hacia Estados Unidos y han construido nuevas vidas) o la fragilidad (defenderla ante cualquier vicisitud). También está su sentido solidario (visita con frecuencia a su vecina anciana y viuda que ya va cayendo en la demencia). Además, y más importante, su propia devaluación: al jugar beisbol fracasa y recuerda cuando su hermano pertenecía al equipo y metía carreras: los demás integrantes lo valoraban y Néstor quedaba fuera de la jugada. Aparte, está su novia, con la cual tiene planes que se irán disolviendo ante las expectativas que ella adquiere basadas en su relación.

La vecina


El hermano

         La cinta va cerrando su discurso: Lilia es, en realidad, todavía, una mujer responsable, que vive su vida, contra la posible necesidad de protección (hay una secuencia muy significativa cuando ocurre un accidente en un camino de terracería). Ni su vecina ni su novia requieren de su presencia. La cercanía con un huésped norteamericano que ha venido a realizar el trabajo sucio de una empresa que le ha contratado para hablar a sus empleados y ofrecer discursos vacíos, deja en claro que la vida no es predecible y todo puede cambiar de un momento a otro. Néstor se torna en lobo que ha encontrado una ruta de escape para no seguir desperdiciando su vida.

El realizador Hernández Máynez en rodaje



 

        

viernes, 1 de octubre de 2021

LOS DEMONIOS INTERIORES

 

PESADILLA EN EL HOTEL NORMANDIE
(The Night / Aan Shab)
2020. Dir. Kourosh Ahari.

         “Existen multiversos y un universo… ¡Y un verdadero universo!...” es el epígrafe previo a que acompañemos en su viaje hacia el interior del matrimonio conformado por Babak (Shahab Hosseini, extraordinario) y Neda (Niousha Noor), iraníes radicados en Los Ángeles, que son padres de la bebé Shabnam. Luego de una reunión entre amigos, donde la pareja anfitriona les invita a pasar la noche porque ya es muy tarde, el obstinado Babak insiste en partir hacia su casa. Neda le sugiere que ella manejará, pero Babak no acepta. En el trayecto, su GPS se desestabiliza y aparentemente Babak atropella a un gato. Ante la situación, Neda le pide que vayan a un hotel para evitar accidentes. Llegan al primero que encuentran en el camino donde el recepcionista les informa que solamente queda una suite disponible. Así inician la noche. Empiezan a suceder situaciones extrañas: Babak baja con su niña buscando agua caliente para preparar un biberón. El recepcionista le empieza a contar que fue testigo de verdaderas tragedias como magnicidios, incendios y asesinatos. En ese momento llega Neda quien le pide que le deje a la pequeña y se vaya a acostar. Ya en su habitación, Babak se recuesta y en ese momento aparece Neda que estaba en el baño: ambos bajan rápidamente a recuperar a su bebé, ahora solitaria en el vestíbulo…

         Golpes en la puerta que al abrirse dejan ver que no hay nadie. Un niño que pregunta por su madre. Un dolor de muelas que se va incrementando según pasa el tiempo. Un policía que llega a interrogarles luego de que han reportado sus incomodidades. Y así va pasando el tiempo sin que parezca que avance. Tanto Neda como Babak irán primero desconfiando de su realidad hasta que haya elementos que los reúnan en sus temores. Un personaje solitario y siniestro le comenta a Neda que “solamente con la verdad llegará un mañana”. La atmósfera es tan irreal, pero de pronto vuelve a conectar al espectador en una realidad aparente, para reencontrarse con las alucinaciones. El tono es de un horror contenido y la atmósfera es de pesadilla viviente. Su gran cualidad es que, a pesar de que hay repetición de situaciones fantásticas, el ritmo no se interrumpe ni la atención cede. El espectador, con las pistas recibidas, está constantemente tratando de adivinar lo que está sucediendo porque vuelve a recordar el epígrafe de “un verdadero universo”.

         Por supuesto que se notan influencias y homenajes. De manera obvia, el cinéfilo se acuerda de El resplandor (Kubrick, 1980), por esos corredores largos, ahora con un niño en ellos. Una copia de “La reproducción prohibida” de Magritte permite el recuerdo de Barton Fink (Coen, 1991). La disociación de personas tiene un antecedente en Identidad (Mangold, 2003) o simplemente el enfrentamiento con los demonios interiores que está presente en 1408 (2007, Hafstrom). No tenemos nuevas historias: hay estilo e imaginación para reconvertirlas y que provoquen nuevamente la curiosidad y el florecimiento de emociones. En este caso tenemos una cuestión de etnia: la pareja iraní que habla farsi entre ellos y con sus amigos, pero manejan el inglés con los norteamericanos para dejar constancia de que las raíces no se rompen ni ocultan. Babak ha llegado cinco años atrás a Estados Unidos y hasta un tiempo reciente ha podido traer a su esposa a vivir con él: esto será importante para una revelación que podría ser verdad o simplemente parte de la imaginación del marido que posee sus propios secretos.

 Un intenso actor: Shahab Hosseini

         Estamos ante un espléndido ejercicio de horror interior y de suspenso. Dos actores de excelencia (sobre todo quien interpreta a Babak) no permiten que la ilusión se rompa. Desde el inicio, mientras Babak se mira en el espejo, empieza a dudar de lo que es verdad o mentira. Y de manera circular, al final estará frente a otro espejo donde sabrá que siempre está mirando hacia atrás, sin querer enfrentar su realidad que se le ha presentado crudamente durante esta larga e interminable noche para él, pero fascinante y apasionante para el espectador.

El realizador Kourosh Ahari con su actor Shahab Hosseini (izq.)


DESAFIAR LA TRADICIÓN

AL FINAL BAILAMOS
(And Then We Danced)
2019. Dir. Levan Akin.

 

         Merab (Levan Gelbakhiani, excepcional) es un joven bailarín de la escuela nacional de danza en Tiflis, Georgia, donde esta manifestación cultural es la que prevalece como antigua, emblemática tradición que le ha dado identidad a su pueblo. El estricto maestro que diariamente conduce las clases de un grupo de jóvenes aspirantes a pertenecer a la compañía nacional expresa la necesidad de respetar dicha danza, tenerle respeto y, exige a los varones, que mantengan el sentido de masculinidad en este arte, a pesar de que ciertos movimientos de manos y cuerpos sean suaves y delicados. El viejo director de la escuela expresa que “la danza georgiana implica la inspiración de un pueblo”. Cuando llega otro joven que muestra sus buenas aptitudes a la clase, Merab tiene sentimientos encontrados: rivalidad, otro posible obstáculo a vencer para alcanzar su meta; y simpatía, ya que Irakli (Bachi Valishvili) muestra calidez y deseos de compartir cuando ambos ensayan muy temprano, previamente a horarios de clase.

         Merab es hijo de bailarines quienes, desencantados, interrumpieron su carrera dentro de la compañía de danza: ahora se han separado y el joven vive con la madre, mientras que el padre tiene un puesto de fierros viejos en un bazar. Un hermano de Merab, David, también es estudiante de la compañía pero no ha mostrado disciplina. Estos casos familiares sirven para que el maestro esté constantemente criticando y corrigiendo a Merab. El acercamiento hacia Irakli va creando una amistad que alcanza otra faceta cuando ambos descubren que se atraen y llegan al contacto físico. En algún momento, Irakli desaparece. Merab inicia su propio viaje interior: la contradicción entre la masculinidad de la danza contra su deseo y ansiedad por la ausencia de Irakli. La cinta entra en otras etapas y experiencias consecuentes con la nueva realidad de Merab que vendrán a darle su expresión de libertad ante las convenciones sociales y la tradición de la danza.

         El realizador Akin, nacido en Suecia pero con ascendencia georgiana, expresó en una entrevista que la cinta se le ocurrió luego de enterarse del ataque que sufrieron cuarenta jóvenes en Tiflis que deseaban realizar su marcha del orgullo gay en 2013, pero fueron reprimidos y atacados por una marcha alterna organizada por la iglesia y grupos conservadores de Georgia que les excedían de manera numerosa. Al ser país democrático, acepta por ley a la homosexualidad, pero en la práctica la situación es distinta. La película tuvo que filmarse con cierta privacidad. El actor principal, bailarín de danza contemporánea, dudó varias veces antes de aceptar su papel en la película. En sus exhibiciones en Tiflis, la cinta sufrió varios ataques y protestas, pero finalmente se convirtió en éxito de público.

         El tema de la tradición cultural queda representado por la danza nacional y se convierte en el símbolo del conservadurismo que debe transgredirse para que se respeten los derechos de personas que tienen otras orientaciones sexuales e identidades. Merab, al descubrir su naturaleza, se da cuenta de que la única manera para sobrevivir a la incomprensión, la prohibición, la censura, los prejuicios, será enfrentando y modificando a la tradición. En una sociedad que le limita las alternativas de una vida personal, romper con las reglas rigurosas de masculinidad y las normas o estilos inapelables de danzas cultivadas y repetidas desde la Edad Media se convierte en su propio renacimiento personal. Otro paso a la libertad.  (En la foto inferior aparece el realizador Levan Akin, al lado de sus excelentes actores).



jueves, 30 de septiembre de 2021

LA DESPEDIDA

 

SIN TIEMPO PARA MORIR
(No Time to Die)
2020. Dir. Cary Joji Fukunaga.

         En mi comentario de la cinta previa a la que ahora tocaré, dije: Estamos ante otro matiz del personaje de Bond, adecuado para nuestros tiempos, donde aflora su lado oscuro y en este caso, se llega al cierre de un ciclo. La saga, iniciada hace casi sesenta años, con esta película sirve para que Daniel Craig se despida del personaje, de una manera brillante y efectiva. La cinta inicia con un prólogo que complementa la historia de Madeleine (Léa Seydoux), personaje de 007: Spectre cuando niña, y a la que reencontramos al lado de Bond cinco años atrás a los hechos que ocurrirán en la cinta. Ambos van a Italia para que Bond pueda visitar la tumba de su amada Vesper Lynd (a la que conocimos en Casino Royale) y sufrir una persecución terrible, plena de acción, que pone en duda la fidelidad de Madeleine. Bond, devastado creyendo en una traición la coloca en un tren y se separan. Pasan los cinco años y Bond, retirado, viviendo en un lugar tropical, es extraído de su existencia tranquila por su amigo Félix (Jeffrey Wright) quien le pide, por parte de la CIA, buscar a un científico ruso Obruchev quien había sido contratado por el MI-6 británico para crear un arma biológica en nanobots que atacará directamente al ADN humano, y el cual ha sido secuestrado por Lyutsifer Safin (Rami Malek), enemigo de Bond por haber aniquilado a su familia años atrás. La cinta se dedicará a mostrar los esfuerzos por eliminar la amenaza que sería fatal para la humanidad: aunque filmada previamente a la pandemia, la cinta ofrece un posible cuadro semejante.

         Ante la necesidad de poner al día al personaje, mostrando situaciones más adultas y oscuras, además de ofrecer un panorama alejado del maniqueísmo moral de antaño donde los personajes buenos no tenían defecto y sus némesis eran todo lo contrario, las cintas del agente 007 ofrecieron otros matices luego de Casino Royale. Tenemos autoridades británicas con yerros en sus pasados o arbitrarios en ciertas decisiones. Hay un James Bond que vuelve a enamorarse y a perder a la persona amada. El instinto criminal surgió porque era necesario hacer más humano a un personaje idealizado como el que disfrutamos en los tiempos más ingenuos de Sean Connery o Roger Moore y los demás. La gran cualidad de estas últimas entradas en la saga Bond es que han sabido equilibrar las escenas de acción espectaculares, con las secuencias más oscuras y reveladoras. No olvidemos, por ejemplo, el portentoso desfile de Día de Muertos (inexistente hasta que nuestras copionas autoridades decidieron implementarlo) y los hechos íntimos del personaje.

         Ahora, en la cinta que más bien debió de llamarse “No es tiempo para morir”, Bond se enfrenta a una realidad inesperada. Su reencuentro con Madeleine ofrece una revelación que mueve sus emociones. El amigo de toda la vida, Félix, será sujeto del destino y la presencia de una nueva agente 007, que tiene ese número desde que Bond se retiró, servirá como rival interno, dentro del mismo bando. Se le da más tiempo a Q (el extraordinario Ben Whishaw quien siempre interpreta bien cualquier papel que represente), aunque ahora no hay tantos nuevos aditamentos ni armas especiales, se le muestra como ser humano que se molesta cuando le piden un favor laboral en su tiempo de descanso, pero se involucra al momento de la verdad. En otros niveles, los créditos (que aparecen más allá de los veinte minutos de proyección) son a la antigua, mostrando a muchos de los técnicos con sus labores. La canción tema de Billie Eilish cumple con la época en que vivimos (así ha sido siempre: los temas son acordes con los tiempos: acuérdense de Nancy Sinatra o Duran Duran). Y hay que detenernos con el villano que interpreta Malek y que resulta débil e intrascendente. Uno recuerda el homoerotismo de Javier Bardem o el cinismo de Mathieu Amalric. Aquí Malek nos deja fríos, sus amenazas son ligeras y hasta los enfrentamientos dejan mucho que desear.

         Es la cinta de mayor duración de toda la saga con sus 25 títulos. 164 minutos que, en realidad, no se sienten en cuanto a la fluidez narrativa. El realizador-guionista nos ofrece muchas elipsis que se agradecen. Se simplifican los traslados de lugares o los hechos de los personajes y, aún con eso, era necesario alargarse y no dejar pendientes ni cabos sueltos. La imagen final de la cinta, que no le comentaré, es conmovedora y viene a ser una especie del inicio, del recuento, de recordar a quien ha sido un ícono de nuestra vida cinéfila. Se va a extrañar a Daniel Craig: su ciclo resultó en la humanización del personaje. Y tal vez, ya es una fórmula agotada (pero el dinero manda y seguramente Bond retornará con otro rostro y hasta otra raza u otro género: ¡ojalá que no!).

El maestro Fukunaga con Daniel Craig



viernes, 24 de septiembre de 2021

LOS DESLUMBRADOS

LOS ILUMINADOS
(Les éblouis)
2019. Dir. Sarah Suco.

         Camille (Céleste Brunnquell, excelente) es una joven preadolescente, estudiante, quien además toma clases de circo. Vive en la ciudad de Angoulême junto con sus padres, y dos hermanos menores, así como una pequeña hermana. Sus padres empiezan a asistir a una comunidad carismática católica y pronto se convencen de que ahí deben de pertenecer. Cuando un comentario negativo del pastor hacia un acto de teatro interpretado por Camille hace que sus padres la saquen de sus clases de circo, la chica se rebela, pero su madre le comenta que la han contratado como contable y necesitan el dinero. A Camille no le queda más que aceptarlo, pero paulatinamente empezarán otros tipos de censuras y situaciones prácticamente obsesivas, donde imperará más la fe que la razón. Así, la cinta irá revelando todo un proceso de descomposición familiar, así como de hipocresía y abuso.

La sorpresa del cambio radical en sus padres

         La actriz Sarah Suco debuta con éste, su primer largometraje, en la dirección, y dedica la película a sus hermanos y hermanas. Aunque no es una cinta autobiográfica, ella declaró que vivió una situación semejante por diez años. La cinta presenta una radiografía de lo que sucede con una familia cuando se aceptan ciertas situaciones y creencias donde no todos sus miembros están de acuerdo. El fanatismo de los padres afecta a los hijos que no están de acuerdo con las exigencias y restricciones impuestas. Aparte de la supresión de la escuela de circo, Camille es testigo del pleito que surge entre sus abuelos, padres de Christine, a quienes alejan de su vida. Christine llega al grado de mentir, confesando que sufrió abuso de su padre. Y a partir de ahí, se va mostrando lo que es, paradójicamente, un descenso a los infiernos. Camille, como toda jovencita, se enamora de un compañero de la escuela de circo y llega a confundir ese amor con un remanso de libertad que, en realidad es cierta muestra de rebeldía.

Un momento en el cual Camille "finge" una vida normal

         La cinta denuncia los peligros de los grupos que caen en la fe extrema o en el dogma. Nada hay peor que una persona religiosa y conservadora; perdón, peor es aquella que utiliza esa fachada para esconder abuso e hipocresía. La cinta, dentro de su exquisito y justo equilibrio narrativo, ofrece pistas indirectas acerca de la realidad de esta “Comunidad de la Paloma”, como se autonombra, a través de distintos personajes. La madre, Christine, sufre un proceso de lavado cerebral que la torna irreconocible: es incapaz de aceptar el mal que la rodea ante su ceguera espiritual. Una joven novicia tiene prohibido visitar a su familia porque es mala influencia. Mientras tanto, hay otros problemas dentro de lo que es la economía y la sexualidad, sin llegar a la exposición directa y vulgar. Aunque sucede dentro de un grupo católico, la situación puede extenderse a cualquier tipo de secta o religión.

La familia destrozada por el fanatismo

         Una cinta inquietante. Todo el tiempo mantiene al espectador en espera de la siguiente acción que irá hundiendo más a una familia de “deslumbrados” que es la traducción literal del título en francés. El tono parte de la alegría y vivacidad de una jovencita que disfruta de la vida y tiene esperanza del futuro, para irse tornando oscuridad. Las cosas nunca volverán a ser iguales, aunque haya salidas y se escape nuevamente a la normalidad, entendida como sabor de libertad. Impecable.

Céleste Brunnquell y la directora Sarah Suco



domingo, 19 de septiembre de 2021

LECCIÓN DE VIDA

CRY MACHO
2021. Dir. Clint Eastwood.

         El ranchero texano Polk (Dwight Yoakam) pide a su viejo amigo y empleado Mike Milo (Clint Eastwood) que le ayude trayendo a Estados Unidos a su hijo que abandonó años atrás y quien ahora vive en Ciudad de México, al lado de su madre. Le han notificado que el adolescente Rafael (Eduardo Minett) sufre abusos y desea salvarlo. Mike, quien tiene una deuda moral con Polk, ya que éste le apoyó luego de sufrir un accidente y de la pérdida de esposa e hijo, acepta, aunque con algunas reticencias ya que está viejo. En México, Mike se da cuenta de la prepotencia y vulgaridad de Leta (Fernanda Urrejola), madre del muchacho, por lo que no se sorprende al conocer a Rafael, a quien encuentra en un palenque ilegal, con su gallo Macho. La rebeldía de Rafael se confronta con la serenidad y desparpajo del ya viejo capataz. Así inicia un viaje por carretera que llevará a ambos personajes a diversas aventuras. El maestro Eastwood sigue adelante con su objetivo fílmico: darle su lugar al norteamericano orgulloso de su esencia y valores.

El ex vaquero de rodeo con su aprendiz indirecto

         Basada en una novela de Richard Nash que Eastwood quería filmar desde hace muchos años, se ha adaptado para las circunstancias actuales del actor. Situada en 1980, todavía sin celulares ni la tecnología que ahora nos ha simplificado la vida, se nota que se han eliminado las secuencias de elaborada acción. La madre de Rafael ordena a uno de sus guardaespaldas que siga al “gringo” y será una amenaza intermitente cuyos obstáculos serán sobrepasados más con inteligencia que con fuerza. Rafael es un preadolescente que a los 13 años todavía conserva cierta inocencia de la niñez pero ha sufrido golpes y abusos por parte de los amantes de su madre, además de su completa indiferencia. El muchacho viene a ser un objeto indirecto de intereses que se irán revelando.

La serenidad del anciano que sirve como rol de vida

         Como en sus anteriores películas, Eastwood no es obvio ni ofrece clichés directos. La naturaleza de vaquero de rodeo hace que Mike se convierta en símbolo del pasado más esencial del país. Es la manera en que se conecta con el cine del oeste: de hecho, la película es un western contemporáneo. La trama se irá desenvolviendo en los vastos paisajes del camino hacia Texas (en realidad se filmó en Nuevo México) y en un pequeño pueblo donde Rafael aprenderá sus lecciones para ser mejor persona y aspirar a la honestidad y prosperidad, acorde con el viejo que le sirve de modelo para seguir. De igual manera, servirá como pretexto para la relación entre dos culturas muy cercanas. Mike será el maestro, pero las personas del pueblo mexicano le ofrecerán otra dimensión de la dignidad humana. Rafael tomará conciencia de su naturaleza bicultural porque al mismo tiempo que critica y se burla del “gringo” Mike, él es producto de un mestizaje. De esta manera se conecta con otra de las obras maestras de Eastwood (Gran Torino, 2008) donde era el viejo conservador y nacionalista quien aprendía de las bondades de una familia oriental.

 Eastwood se permite, todavía, mostrar su aspecto de galán, al coquetear y encontrar a la viuda María (Natalia Traven) y baila con ella "Sabor a mí" en la versión de Eydie Gorme y Los Panchos.

         Y la película tendrá el símbolo del gallo Macho que, al final de cuentas, simboliza al “gran hombre” para dar lugar a una disertación del anciano ex capataz quien expresa que machismo y grandeza están sobrevalorados: “gente que trata de mostrar que posee temple y es con lo único que termina. Es como todo lo demás en la vida: crees que posees todas las respuestas y entonces te das cuenta, según vas envejeciendo, que no tienes ninguna.”. Eastwood, en el ocaso de su vida, insiste en hablar de la esencia humana. La relación entre un jovencito y un anciano servirá como lección de vida: al final de cuentas, lo que importará es lo que haya valido la pena para disfrutarla. Es la grandeza de Eastwood: seleccionar argumentos que definen de manera brutal y exacta a la sociedad en la que vive. Sorprende su limpieza narrativa. Otra vez tenemos la búsqueda de la justicia a través de una parábola de comprensión, entendimiento y aprendizaje.

El actor-director Clint Eastwood en el rodaje de "Cry Macho"



 

        

 

 

 

sábado, 18 de septiembre de 2021

PERDER EL TIEMPO

 

VIEJOS
(Old)
2021. Dir. M. Night Shyamalan.

         Basada en una novela gráfica, el más reciente e inútil intento de Shyamalan para repetir el gran éxito de El sexto sentido (2000) deviene tontería absoluta, sobre todo cuando se explican las razones por las cuales un grupo de turistas, atrapado en una hermosa playa tropical, empieza a envejecer rápidamente. Uno de los personajes expresa que cada hora equivale a dos años de vida. Por eso, los niños se convertirán en adolescentes, cuyos escarceos eróticos darán lugar a un embarazo que se desarrollará en tiempo exprés, para luego llegar a ser adultos. Las personas mayores tendrán demencia senil o pérdida del oído o la vista. Aparentemente no hay salida y todo va sucediendo de manera implacable, sin solución. La cinta entretiene mientras ocurren estos procesos, pero luego deviene repetitivo y cansado. El espectador espera el final de cada personaje y se aferra a la esperanza de que haya una reversibilidad o un rescate imprevisto. Es sorprendente la metamorfosis de los niños en su físico, pero no así el envejecimiento de los adultos que no llegan a la decrepitud (había que conservar en general, la galanura forzada del chaparro Gael o el buen ver de Pierre Aaron). El común denominador de los adultos es que se encuentran enfermos por alguna u otra causa. Y luego vienen las explicaciones para que todo lo que ha sido construido hasta el momento, se derrumbe irremediablemente. La tesis de ondas electromagnéticas o la búsqueda de medicamentos sacrificando a seres inocentes se tornan simples y bobas. La forma en la cual los ahora adultos sobrevivientes acusan y revelan su experiencia es apresurada y da pie, por fortuna, a que se termine esta película. Si el tiempo transcurre veloz dentro de la trama, en nuestra realidad es atroz e insoportable. Uno toma conciencia del paso del tiempo que perdió viendo esta película.

domingo, 12 de septiembre de 2021

EL HORROR PARÁSITO

MALIGNO
(Malignant)
2021. Dir. James Wan.

         Un prólogo nos muestra un incidente violento y sangriento ocurrido en 1993, en un sanatorio de Seattle. La acción pasa al presente donde Madison (Annabelle Wallis) tiene una pelea con su marido que la empuja hacia una pared golpeándose la cabeza. Más tarde, el marido es atacado y muerto por una entidad extraña. Comienzan a ocurrir varios asesinatos que Madison puede presenciar sin poder explicarlo. Acude a la policía que no le cree. Previamente, nos hemos enterado del origen de Madison quien fuera adoptada a los ocho años. Gracias a grabaciones en VHS se sabe que Madison, de niña, tenía un amigo imaginario al cual llamaba Gabriel. Al nacer una hija biológica de sus padres adoptivos, Madison lo olvidó y hasta ahora, con los acontecimientos, ha vuelto a recordar su influencia.

 Madison, inmóvil, empieza sentir la corporización de su otro ser

         La más reciente incursión del maestro Wan al ámbito de terror, nos recupera su extraordinaria elegancia visual, así como la inteligente construcción de atmósferas inquietantes. La cinta se refiere a gemelos parásitos y viene a ser otra manera de hablar acerca del horror corporal, el que surge dentro de uno mismo. A diferencia de los personajes cuyos físicos son los que se extienden o transforman (al estilo Cronenberg, que será una referencia esperada y obvia), aquí se habla de las prolongaciones cerebrales, mentales, la conexión emocional que materializa al otro que se encuentra dentro de nosotros. Su calidad de “pensamiento” le hace corporizarse con energía, fuerza y cierta vulnerabilidad: el personaje puede estar en dos partes con sendas naturalezas distintas.

 El ser monstruoso dentro de la mente de Madison

         La cinta inicia, desde los logotipos de las compañías productoras, con las imágenes rayadas y con defectos que ofrecían (sobre todo con el tiempo) las cintas VHS, y hasta uno cree que es defecto visual. Al irse desarrollando la trama, uno puede comprenderlo porque el tiempo ha pasado, pero no nos suelta, porque hasta hace más de 35 años no estaban todavía las imágenes digitales. Será a través de estas viejas grabaciones que se podrá ir descifrando el enigma. Luego, todo se tornará caos mental y físico. Solamente los realizadores sensibles, dominantes de la técnica, el sentido del tiempo y de la imagen terminante puede ofrecer estas variantes del horror. Lo que comienza como cuento de casa embrujada se transforma en cuento de fantasmas personales, que se encuentran dentro de uno mismo, como existen en tantos individuos. Wan, quien confiesa que esta película mezcla géneros e influencias que ha tenido a lo largo de su vida como cinéfilo, utiliza al horror para explicar a los seres humanos y sus represiones, sus deseos criminales, sus intensidades emocionales.

El director James Wan y su fotógrafo Michael Burgess