Lo que me llamó la atención fue el teatro no musical con obras que deben estar grandiosas, ya sea las nuevas recreaciones de "Panorama desde el puente" de Arthur Miller y "Fences" (Cercas) de August Wilson, o las que muestran cierta búsqueda como "Red"(Rojo) de John Logan sobre un momento crítico en la carrera del pintor Mark Rothko (interpretado por Alfred Molina, del cual inserto una foto en la obra) y su ayudante.

No puede negarse la espectacularidad ni los alcances de producción que siguen continuamente. Al ganar "Red" la mejor obra no musical del año, subieron al estrado muchísimas gentes que pusieron su dinero para que fuera una realidad. Uno se pregunta cuánto debe costar esa puesta con dos personajes y pocos objetos en escena. Uno piensa que los escenógrafos, iluminadores, autores, cobran un mundo de dinero, o simplemente la renta del teatro y las cuestiones sindicales deben elevar el presupuesto con creces. Aquí en México, ya ven, todo es al contrario, y la valoración hacia el arte, mínima.
Sin embargo, imagino que fuera de los teatros dentro de lo que se considera "Zona Broadway" deben coexistir creatividad y talento en dosis superiores.