viernes, 15 de diciembre de 2017

LA BUSCA DEL PERFECTO AMOR


UNA BELLA LUZ INTERIOR

(Un beau soleil intérieur)

2017. Dir. Claire Denis.





         Isabelle (Juliette Binoche, luminosa) es pintora, divorciada, madre de una niña. Al inicio de la cinta la vemos desnuda, sobre la cama, mientras sostiene relaciones sexuales con su amante Vincent (Xavier Beauvois). Nos enteramos que el hombre es banquero y está casado, se sincera con ella afirmando que nunca se divorciará de su esposa porque es extraordinaria, y se nota que solamente la está utilizando. Isabelle pasará de amorío en amorío porque está buscando al hombre ideal, porque piensa que son adecuados en su momento para terminar reflexionando que no le satisfacen, no son perfectos, no son lo que ella desea.





         Isabelle es una mujer inestable emocionalmente debido a su obsesión: a pesar de los fracasos sigue en su incesante pesquisa romántica. Narra sus aventuras amorosas, escucha comentarios o juicios de sus conocidos y permite ser influenciada para luego reclamar a sus hombres lo que ahora trae en la cabeza. Isabelle vive de la quimera erótica: este hombre en turno es quien la rescatará de la desilusión para luego vivirla e incrementarla. Llega al grado de mantener relaciones con su exmarido quien también parece haber superado su divorcio y también, para no variar, utilizarla.


Una luminosa Juliette Binoche 
a la cual sigue la cámara
con adoración...



         La cinta es una comedia en el sentido más abstracto del término: comedia humana, comedia de sentimientos, personaje obsesionado donde la tragedia se torna humorística porque la vida golpea y la sonrisa surge debido a la mordacidad de los hechos en que habita Isabelle. La realizadora Denis, se distingue por las elipsis narrativas: en este caso la película se construye a partir de pequeños momentos que es otra característica en su cine. Logra equilibrar el humor con la tristeza de una mujer que está en busca del verdadero amor, algo que puede intuirse inalcanzable. Es la agonía amorosa de una mujer quien se emociona ante bellas palabras que le animan a tener una esperanza y luego, según el resultado, encontrar otras que la defrauden o decepcionen. Una película muy dialogada, impecablemente fotografiada, con la presencia mágica de la Binoche, siempre en pantalla.





         La cinta termina con un “bloque narrativo” como lo considera la directora (a quien le debemos obras soberbias como Buen trabajo, 35 tragos de ron o Una mujer en África) donde un clarividente (Gérard Depardieu, nada menos) empieza a animar, con segundas intenciones, a la ya desesperada Isabelle que ha llegado a extremos para su búsqueda frenética pero inútil. Esto es lo que nos establece una mente clara e inteligente para hablarnos de la condición humana por medio de una mujer rodeada de hombres imperfectos. No es una película de acción, sino de ideas. No es una comedia de carcajada sino de humor vivo, lúcido, despejado, ingenioso, donde la palabra tiene posición privilegiada.



La inteligente Claire Denis

miércoles, 13 de diciembre de 2017

HOMENAJE A LA PASIÓN CINÉFILA...


TRUFFAUT EN LA CINETECA NL

Diciembre 2017


Un maestro, un genio...



miércoles 13 – Los 400 golpes

jueves 14 – Viva el domingo

viernes 15 – La sirena del Mississippi

sábado 16 – Jules y Jim

domingo 17 – El último metro

martes 19 – La mujer de al lado

miércoles 20 – Fahrenheit 451

jueves 21 – Disparen al pianista

viernes 22 – La noche americana




 TRUFFAUT junto con su admirado Hitchcock del cual
publicó un libro de entrevistas, ya clásico y obligatorio
para todo aquel que se diga amante del cine

         Inicia un ciclo importante en nuestra Cineteca Nuevo León que desde hoy miércoles 13 hasta el viernes 22 de diciembre exhibirá nueve películas del extraordinario realizador francés François Truffaut (1932 – 1984), fallecido prematuramente a los 52 años cuando todavía podía haber dejado un mayor legado. No importa finalmente: nos dejó 21 largometrajes tan destacados desde el primero hasta el último.

LOS 400 GOLPES
el primer largometraje

¡VIVA EL DOMINGO!
la última película


         Apasionado del cine desde pequeño, tuvo una infancia difícil por la falta de atención de su madre, se tornó rebelde ante la milicia, fundó cineclubes y escribió crítica de cine, artículos y entrevistas en revistas prestigiosas (sobre todo en Cahiers du Cinema, legendaria). En los años cincuenta publicó un artículo que ha quedado como ejemplo de excelencia y brinda una visión de lo que era el crítico cinéfilo, con su propia teoría personal del cine al cual siempre consideró “más importante que la vida”.

LA SIRENA DEL MISSISSIPPÍ

JULES ET JIM


         El artículo, escrito en 1954, titulado “Una cierta tendencia del cine francés” era una ácida discusión sobre la industria fílmica francesa a la cual consideraba plana y convencional con sus argumentistas seudopoéticos que explotaban lo que llamaba “el realismo psicológico” y sus realizadores superficiales que habían conformado una endeble “tradición de calidad”. No obstante, dejaba entrever a los grandes, a quienes había idolatrado en sus intensas y extensas críticas (Renoir, Gance, Feyder).

EL ÚLTIMO METRO

LA MUJER DE AL LADO


         En 1958 denunció al Festival de Cannes por exhibir un cúmulo de filmes mediocres, además de ser “una farsa dominada por compromisos, esquemas y pasos en falso”. Los directores se aliaron para evitar que asistiera como periodista pero finalmente logró colarse sin imaginar siquiera que al año siguiente estaría entre las cintas en competencia con su primer largometraje Los 400 golpes que vendría a ser, junto con Sin aliento (Godard), las manifestantes de lo que se llamaría “La Nueva Ola Francesa”. En esta cinta autobiográfica, Truffaut estableció a su alter ego Antoine Doinel (personaje que interpretaría el actor Jean-Pierre Léaud desde la niñez hasta la primera edad adulta) donde se muestran las vivencias de un adolescente por su rebeldía, su falta de amor, sus latrocinios inocentes, su paso por un reformatorio hasta que llega el descubrimiento del mar. Son los golpes de la vida debidos a las mil cosas que le suceden.

FAHRENHEIT 451


         A partir de esta ópera prima comenzó una carrera que se distingue gracias a su pasión por la imagen, sus guiones cuidadosamente escritos, sus temáticas acerca de seres fuera de serie (una mujer que se debate entre dos hombres o Jules y Jim; un hombre que debe defender su inocencia al ser acusado de un crimen o ¡Viva el domingo!; una estafadora que se enamora de su víctima o La sirena del Mississippi; las tribulaciones de raza durante el nazismo en Francia o El último metro; la pasión amorosa que lleva a la destrucción o La mujer de al lado; la distopia represora que lleva al amor por los libros o Fahrenheit 451; el mundo alucinante y retorcido de los hampones o Disparen sobre el pianista; sobre todo, el homenaje que le rinde al cine, su gran pasión, su razón de vida, su destino para transmitir toda esta admiración a sus fieles admiradores o La noche americana).

DISPAREN AL PIANISTA


         Aquí están nueve razones para amar al cine; nueve motivos para admirar a un cineasta inmortal por su obra; nueve pasiones por libros, cine y mujeres; nueve alternativas para comprender cómo ha cambiado la industria fílmica donde, ahora, es difícil encontrar la entrega absoluta y hasta perder la vida porque no es tan importante como el cine.

LA NOCHE AMERICANA


         No se pierdan, al menos, alguna de estas maravillas.

domingo, 10 de diciembre de 2017

CONMOVER SIN SENTIMENTALISMO


EXTRAORDINARIO

(Wonder)

2017. Dir. Stephen Chbosky.

        



         Auggie (Jacob Tremblay) ha nacido con deformidad facial por lo que luego de más de veinte operaciones puede ver, respirar, oír y vivir dentro de una familia amorosa que lo comprende, pero lo ha protegido instruyéndolo en casa, desarrollando su gran inteligencia y mucho conocimiento. No obstante ahora, a los 10 años, deberá asistir a la escuela. Su madre (Julia Roberts, increíblemente contenida y conmovedora: la edad ayuda) es una mujer de temple que sabe equilibrar su amor y temor, pensando en su bienestar. El padre (Owen Wilson, igualmente cálido) teme el resultado anímico pero debe apoyar a su mujer. Auggie es guiado en una visita a la escuela previamente al inicio de clases por tres futuros compañeros. Entre ellos, uno se convertirá en su mejor amigo Jack Will (el carismático Noah Jupe de “Suburbicón”). No obstante, Auggie sufrirá los usuales rechazos o abusos de los bravucones usuales que existen en todas las escuelas primarias o secundarias junto con otro tipo de satisfacciones.





         Una cinta que pudo irse por el sentimentalismo barato y evidente se salva por su perfecto punto de vista humanitario. La gran cualidad de la trama es que a partir del personaje central se ramifica en los personajes a su alrededor. Dividida en cuatro capítulos que inician con Auggie, naturalmente, se sigue con la historia de Via (Olivia), la hermana mayor que está en la secundaria y quien ha sido relegada en la atención de su madre, sobre todo, debido al problema físico de Auggie. Refugiada en el amor de su abuela, ahora fallecida, no obstante se preocupa por su hermanito al cual deseó desde que tenía cuatro años: las cosas se complican ante otra pérdida, la de su mejor amiga, pero se mejoran ante la posibilidad del amor adolescente; Jack Will, niño de buenos sentimientos que no mira a Auggie como persona limitada pero quien tiene que quedar bien con sus otros compañeros; Miranda, la mejor amiga de Via, quien luego de un verano, ha cambiado sus sentimientos hacia ella para juntarse con las chicas populares de su escuela.





         Todos estos personajes tienen sus secretos y sentimientos encontrados. Via reprocha la falta de atención de su madre ante la reflexión por la realidad de su hermano. Jack Will es un niño puro que se debate entre pertenecer a un grupo, aunque sea el conformista y violento, y el encuentro con un ser igualmente bondadoso, con el cual comparte intereses. Miranda, personaje secundario, ha logrado su popularidad al hacerse pasar como su mejor amiga por lo cual debe retirarse para no revelarlo. Luego están los padres: Nate e Isabel, amorosos pero firmes, colaboradores, tienen que soportar las amenazas que presenta la realidad de su hijo cediendo ante lo cotidiano: finalmente, no siempre estarán a su lado.





         El realizador Chbosky había ofrecido previamente Las ventajas de ser invisible (2012) donde mostraba otro tipo de deformidad: la interior en un jovencito debida a los hechos de la vida (el suicidio de un amigo, el primer romance, la amistad con unos hermanos disímbolos) por lo que es natural su interés hacia esta temática que habla sobre la búsqueda de un lugar en el mundo contra todo obstáculo. Por otro lado, el reparto infantil es magnífico: Tremblay expresa todo a través de los ojos ya que su rostro se encuentra detrás de una máscara de maquillaje pétreo. Jupe es un niño talentoso que confirma su calidad y versatilidad luego de su personaje amenazado en la cinta de Clooney. El resto del elenco es adecuadísimo. Con todo lo comentado, pueden darse cuenta que los adjetivos “conmovedora”, “cálida”, “edificante”, “esperanzadora” le dan sentido a esta película que no cae en el puro melodrama para cautivar a su público: todo tiene sentido, motivo y razón.



martes, 5 de diciembre de 2017

EL MARCIANITO


CAMINO A MARTE

2017. Dir. Humberto Hinojosa.





         Emilia (la interesante Tessa Ia, de Después de Lucía) es enferma terminal que se encuentra en un sanatorio. Se ha puesto de acuerdo con su mejor amiga Violeta (Camila Sodi) para escapar del lugar e irse hasta Balandra, una playa en La Paz, Baja California, aunque existe la advertencia de la inminente llegada de una tormenta tropical llamada “Mark”. En el camino se encuentran a un desconocido que se comporta de manera extraña y sufre los golpes del encargado de una tienda de conveniencia. Las mujeres lo salvan del ataque y lo llevan consigo. El hombre (Luis Gerardo Méndez interpretando a Luis Gerardo Méndez, como siempre) les cuenta que viene de otro planeta con la misión de destruir a la tierra porque los hombres la han desperdiciado.





         Cuarto largometraje de un realizador cuyas tramas inician con cierto interés pero paulatinamente van perdiendo impacto dando lugar a cintas insoportables (Oveja negra, I hate love, Paraíso perdido): en este caso, una falta de ritmo narrativo, una situación forzada que no es aceptada por el espectador (la posesión de un cuerpo humano por un extraterrestre) y la sensación de nula pertenencia entre las intérpretes femeninas terminan aniquilando lo que deviene difuso. ¿Para qué sirve esta trama? Uno no determina si el escritor Jerónimo perdió la razón ante sus exitosas novelas de ciencia ficción o si la metáfora de posesión sirve para denunciar su odio ante el mundo imperfecto que le rodea. Su cercanía accidental con este par de mujeres opuestas (una es la frivolidad en libertad, la otra es la muerte cercana) le permitirá cambiar su manera de pensar ¿Será?





         Uno desearía estar viendo la película en un reproductor de Blu-ray para poder adelantarla: a pesar de durar 90 minutos se siente mucho más larga. El misterio que se debate entre lo posible e imposible por pistas raras: Mark puede permanecer sumergido en agua por mucho tiempo pero puede hacer el amor cuando ha expresado que en su planeta ya no es necesario el sexo (por lo que no podría excitarse como ser humano) simplemente confunden. Y así se van sucediendo situaciones que solamente desvían la atención, producen tedio, y si acaso el tal Mark fuera extraterrestre, deseamos con ansia gritarle “E.T. Go home!”.

viernes, 1 de diciembre de 2017

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL SIDA


120 LATIDOS POR MINUTOS

(120 battements par minute)

2017. Dir. Robin Campillo.





         Gran tributo a quienes fallecieron por el SIDA en los tiempos iniciales ante la indiferencia gubernamental y los temores infundados de una población ignorante y discriminadora. La recreación de lo que fue un movimiento importante en pro de los derechos de las víctimas de la terrible peste del siglo veinte (homosexuales, drogadictos, prostitutas: finalmente, cualquier ser humano) se entremezcla con una historia de amor para alternar lo romántico con lo político, para subrayar que los seres humanos aman contra toda displicencia y bajo cualquier circunstancia o condición. Igualmente es un recordatorio de lo que fueron tiempos terribles que no se han extinguido: permanece la propagación del SIDA pero ahora hay medicamentos más fuertes y efectivos que, no obstante, tampoco significan una victoria o la total erradicación. Las nuevas generaciones requieren ser testigos del pasado y sus tragedias: darse cuenta de los antecedentes abominables y los derechos adquiridos y terrenos ganados por las luchas de otros seres que sucumbieron.


Las reuniones de los activistas
para exigir su derecho a la vida



         La cinta nos lleva a principios de los años noventa cuando la rama francesa de Act Up, movimiento activista que exigía atención del gobierno hacia la investigación sobre esta terrible enfermedad, además de las obligaciones sociales de las industrias farmacéuticas, realizaba acciones audaces e intromisiones inesperadas ante conferencias médicas, reuniones gubernamentales, oficinas y escuelas para despertar la conciencia del mal. Estamos ante una de las reuniones de Act Up donde se discute una última acción malograda que se presenta ante cuatro nuevos miembros de la comunidad infectada. Nathan (Arnaud Valois, conmovedor) es uno de ellos. Ahí conocerá a Sean Dalmazo (el argentino Nahuel Pérez Biscayart: toda una revelación) para enamorarse perdidamente y vivir juntos el triste destino de su cotidianeidad.


Sean y Nathan serán pareja condenada
por la terrible plaga que cimentará su amor



         Entonces, la película se divide en dos narraciones que hablan del poder indolente y gregario por una parte, y de la lucha por adquirir el respeto a la dignidad del hombre por el simple hecho de serlo. La parte de falso documental (excelente recuperación de época) se dedica a la crónica de los esfuerzos de un grupo de personas que deseaban la seguridad y el derecho a la libertad de otros semejantes. La narración de una relación amorosa reflexiona sobre el destino (Sean se infectó a través de la relación desprotegida con un maestro cuando tenía dieciséis años: primera vez que exploraba el sexo) y la solidaridad en común (Nathan se enamora sin importarle la condición de su compañero: aún en la crisis ofrece el desahogo sexual). La cinta reconstruye los procesos de batalla por la redención social (que se irá ganando) y de contienda personal (que se perderá aunque al final trascienda en otro ser e ir más allá de la muerte). Aún como cenizas estará la presencia, la exigencia de la justicia y la recuperación de la dignidad.

Robin Campillo se ganó el Gran Premio
del Jurado en Cannes 2017

miércoles, 29 de noviembre de 2017

NOTA ROJA CON ESTILO


LOS CRÍMENES DE MAR DEL NORTE

2016. Dir. José Buil.





         Basada en los crímenes cometidos por Goyo Cárdenas, estudiante de química con 27 años de edad en 1942, el cineasta José Buil nos ofrece su versión de los hechos recuperando la textura del blanco y negro, del melodrama mexicano de antaño, rindiendo homenaje a Roberto Gavaldón y sus cintas con atmósfera de film noir, además de utilizar a una figura tenebrosa dentro del ambiente bélico de su época: el presidente Manuel Ávila Camacho había declarado la guerra a Alemania y se temía la amenaza de que los nazis pudieran llegar a bombardear al territorio mexicano.


Arriba Gabino Rodríguez como Goyo Cárdenas
y abajo el verdadero Estrangulador de Tacuba



         Narrada por Jorge Roldán (Norman Delgadillo) quien fuera compañero de Goyo en la Facultad de Química, la cinta inicia con imágenes de filmoteca el día de la declaración bélica del presidente en mayo de 1942. Goyo (Gabino Rodríguez, genial) ha pretendido a la joven Graciela (Sofía Espinosa), otra de sus compañeras escolares, contra la voluntad del padre de la chica (Alberto Estrella), aunque respetándola siempre. En agosto, de pronto, Goyo levanta a una joven prostituta, la lleva a su casa en la calle de Mar del Norte, en el barrio de Tacuba, donde vivía y tenía su laboratorio, y ahí la estrangula. Para deshacerse del cuerpo, la entierra en el patio de la casa.


Sofía Espinosa es Graciela, 
otra de las víctimas



         La cinta nos lleva hacia otros asesinatos y el desenlace que ya se conoce por el hecho histórico. Buil nos introduce en el ambiente negro mostrando a un personaje con alto coeficiente intelectual, excelente estudiante, becario de Pemex que le permitía vivir bien, tener auto y comodidades pero que en el fondo luchaba contra una psicosis criminal. Buil es fiel a la anécdota histórica aunque se tomó algunas libertades y concesiones (una agente del servicio secreto, unas prostitutas mayores en edad cuando en realidad fueron jovencitas de 16 o 14 años, un personaje femenino que es el objeto amoroso del narrador para contrapuntear a la pareja imposible: Graciela en realidad usaba a Goyo) que le dan más fuerza y coherencia a su película.


Norman Delgadillo interpreta al mejor
amigo de Goyo, inculpado sin motivo



         Es impresionante la recreación de época en cuanto a vehículos y rincones de la ciudad de México que se asemejan a casas y calles de los años cuarenta. Vestuarios y peinados, trajes y zapatos. El uso del blanco y negro realza a la producción y permite que el espectador viejo la acepte y el nuevo, quien conoce al clásico cine mexicano, lo reconozca. Sin ser el objetivo principal, el argumento habla de feminicidios que le dan otra cara a la película, pero en realidad es la imagen de un país que estaba dentro de la prosperidad petrolera, las ventajas de ser aliado de los poderosos, la ingenuidad de un tiempo, aunque con cierto miedo y temor que se viene a concretar en su equivalente criminal. Buil rescata a un personaje fuera de serie dentro de nuestra realidad mexicana.


El maestro José Buil con apenas 7 
largometrajes geniales en 25 años



         Goyo Cárdenas nació en 1915, estuvo 34 años encerrado, estudio la carrera de abogado, fue ovacionado en la cámara de diputados en tiempos echeverristas dando lugar a uno de los episodios más vergonzosos y serviles de la nación: siempre se defendió como inimputable por razones médicas (ya que se aducía que era enfermo mental cuando en verdad presentaba una lucidez brutal). La película del maestro Buil nos habla de la insensatez y la sinrazón, los crímenes gratuitos, el horror corporizado dentro de un marco de temeridad. ¿Un antecedente de estos tiempos?

martes, 28 de noviembre de 2017

EL (PSEUDO) ARTE CONTEMPORÁNEO


THE SQUARE: LA FARSA DEL ARTE

(The Square)

2017. Dir. Ruben Östlund





         Un museo de arte contemporáneo prepara su siguiente exposición: “The Square” que puede traducirse como cuadro o plaza. La obra de arte es un cuadrado de tamaño regular, construido con ladrillo, que asemeja una plaza (por lo que se le dan los dos sentidos: fue mejor que no tradujeran el término). El concepto detrás de la obra es utópico: quien se pare sobre esta plaza puede tener la ayuda de cualquier persona, es un canto humanitario, es un ejemplo para la solidaridad. El director – curador del museo, Christian (Claes Bang, estupendo) viene a representar el artificio, la pomposidad, la ignorancia disfrazada de pseudointelectualidad cuando se quiere explicar al arte contemporáneo: al ser entrevistado por una periodista norteamericana acerca de una declaración sobre el contraste de la exhibición/no exhibición, Christian evade lo que sería una respuesta aceptable porque simplemente no tiene la menor idea.


La plaza, el cuadro, el lugar utópico...



         La película tomará dos caminos narrativos: Christian sufre el robo de su celular y cartera mientras camina rumbo a su trabajo. Gracias al GPS descubre dónde se encuentra: un edificio en un sitio de clase baja. Un colaborador le aconseja que escriba una carta amenazadora y la distribuya en el edificio, exigiendo su devolución. Christian le comenta que no puede hacerlo porque es una “semicelebridad”, una figura pública reconocible. El colaborador se ofrece a hacerlo pero a la mera hora se retracta, Christian ejecuta la distribución. Al poco tiempo recibe los objetos perdidos, pero también otra carta que le exige disculpas porque ha ofendido a uno de los inquilinos y a su familia.


La pomposa y estúpida "obra de arte"



         El otro camino serán los preparativos e incidentes que rodean a la futura exposición: un par de creativos que proponen un video promocional que cause polémica, se torne viral y popularice el evento con anticipación. Un conserje que aspira accidentalmente una “obra de arte” formada por montículos de grava y arena sobre el piso de una sala. La entrevista de otro artista que se encuentra con exposición vigente en ese momento y que es interrumpida por un espectador con Síndrome de Tourette (que lanza palabrotas y groserías por una neuropatología). Un “performance” para coronar la exposición de este artista que se sale control. En todos los casos sirve como burla y cuestionamiento a lo que se considera arte contemporáneo o conceptual que resulta extraño para una persona promedio (en la última bienal local había una máquina de escribir deteriorada que equivaldría a los montículos de arena aquí presentados).


El extraordinario Claes Bang
como Christian



         Östlund, creador completo (guionista y director), utiliza al personaje de Christian para hablar del personaje deshumanizado que promueve y expresa ideas y sentimientos que, en realidad, no siente. Su posición de clase media que se roza con los patrocinadores y empresarios con altos recursos refleja un egocentrismo que se mueve acorde con las conveniencias del momento. Su autodefinición de persona pública reconocida, su desapego con las hijas pequeñas que aparecen de repente para pasar un fin de semana a su lado, su soberbia para ofrecer las disculpas que le exige el inquilino de barriada, entre muchos otros detalles y momentos son los que imparten brillantez y trascendencia a esta cinta ganadora, merecidamente, de la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes.


El performance que se sale de control
para mostrar la agresión y la respuesta del poder



         Ante una relación de sexo casual no puede aceptar que lo movió el instinto; ante la aspiración accidental de la estúpida “obra de arte” prefiere “componerla” con la grava que el conserje retiró en lugar de hablarle a la compañía aseguradora porque al final de cuentas nadie se dará cuenta; ante la necesidad de que alguien le cuide sus compras mientras va a buscar un asunto, le pide a un pobre mendigo que lo haga. Christian representa al hombre actual que se ha tornado indolente ante la pobreza y soberbio ante quienes son menos privilegiados. Esta “plaza” de solidaridad vendrá a contradecirlo pero también, presentará una oportunidad para redimirlo. Es una cinta riquísima que puede ofrecer tanta información y reflexión sobre cómo están las cosas en el mundo. Una obra superior.

sábado, 25 de noviembre de 2017

LA VERDAD OCULTA


SUBURBICON: BIENVENIDOS AL PARAÍSO

(Suburbicon)

2017. Dir. George Clooney.




         La cinta inicia con un comercial que vende las maravillas de Suburbicon, una ciudad suburbana que en doce años ha alcanzado la cantidad de 60,000 pobladores. Todo es felicidad en ese 1959: escuela, bomberos, almacenes. Entramos al lugar y nos damos cuenta que ha llegado una nueva familia que se está mudando. El cartero toca la puerta y abre una mujer negra. Le pregunta sobre su patrona, la Sra. Myers, a lo que responde que ella es la señora. Inicia entonces el descontento porque este lugar no tiene población negra, no puede permitir que llegue otra raza a invadir su pureza y tranquilidad. Luego inicia otra historia: el patio de esta familia colinda con la casa de Gardner Lodge (Matt Damon) y encontramos a su esposa Rose, paralítica y rubia, junto con su hermana Margaret, gemela con pelo oscuro (ambas son Julianne Moore) y su hijo pequeño Nicky (Noah Jupe, encantador y vulnerable). Margaret lo anima a que cruce el patio y vaya a jugar con el hijo de los Myers, cosa que sucede. Esa noche, un par de delincuentes someten a los cuatro, los amarran, los duermen con cloroformo. Cuando Nicky despierta se entera que su madre ha muerto. Se va revelando que todo fue un plan arreglado por Gardner y Margaret. Y así se desarrolla una película que se acerca a la tragedia shakespeariana con gran ironía y soluciones inesperadas.





         Ya hemos tenido grandes ejemplos de cintas que muestran el lado oscuro de lo que aparentemente es perfecto. Vecindarios  donde aparentemente las familias son piadosas, bondadosas, caritativas, pero quienes de pronto hacen surgir sus secretos ocultos, perversiones, hipocresías: Terciopelo azul (Lynch, 1986), Amor a colores (Ross, 1998), Happiness (Solondz, 1998), Belleza americana (Mendes, 1999), entre muchas otras. En este caso, un guion original de los hermanos Coen  junto con el propio Clooney y Grant Heslov, dan una vuelta de tuerca al estilo de la mexicana Presagio (Alcoriza, 1974, con guion de García Márquez) [y con un toque de destino final a la manera de El esqueleto de la señora Morales (González Jr., 1959 sobre un cuento norteamericano)] donde la llegada de esta familia de color se toma como explicación de los hechos que irán sucediendo pero que en realidad ya estaban presentes desde siempre: el rechazo violento de los vecinos, los cobros exagerados de mercancías en el supermercado, entre otros, se alternarán con la verdadera historia y brutalidad del desarrollo de la relación Gardner-Margaret que provocará situaciones criminales. Aunque no se crea, en los Estados Unidos, desde la década de los años treinta se estableció una ley que no permitía la venta de casas a personas de otra raza en donde vivieran solamente blancos.





         Los personajes no demuestran ninguna redención ni piedad: en estos tiempos trumpianos tenemos una metáfora sarcástica y cruel de lo que significa el racismo renaciente, las expresiones de la supremacía blanca, el cultivo de la violencia continua que siempre está oculta detrás de las imágenes de paz y prosperidad. Se culpa al otro, al que viene de fuera, al que no se alinea a las características consideradas respetables como consecuencia del sueño americano y ese es el presagio: la profecía autoengañosa, la falacia escudada en la irracionalidad y en las falsas verdades. Nicky vendrá a ser la esperanza de comprensión e inocencia, sin prejuicios, aunque con el estigma de una familia inconcebiblemente perversa. Clooney narra de manera fluida y nos ofrece una cinta fuera de serie, tristemente vigente: demasiado.

Un hermoso y conmovedor Noah Jupe como
el vulnerable Nicky será, al menos, el símbolo de esperanza

viernes, 24 de noviembre de 2017

UNIÓN DE FUERZAS


LA LIGA DE LA JUSTICIA

(Justice League)

2017. Dir. Zack Snyder.



         Vuelve el universo de DC Comics con el director adecuado, Zack Snyder, con sus imágenes que evitan los colores chillantes para darnos una idea de los mundos amenazados que nos muestran sus tramas. Batman (Ben Affleck, envejecido) junto con Mujer Maravilla (Gal Gadot) conforma un equipo de superhéroes (Aquaman o Jason Momoa, Flash o Ezra Miller, Cyborg o Ray Fisher) porque se ha soltado Steppenwolf (figura virtual con voz de Ciarán Hinds) que desea unir tres cajas de energía para desatar el final apocalíptico. Hay que destruirlo, pero los cinco no son suficientes, se requiere resucitar a Supermán (Henry Cavill) para evitarlo.





         Snyder utiliza a sus personajes como metáforas de las debilidades humanas (todos son conscientes de sus limitaciones) en un entorno sujeto a destrucción: no obstante, siempre debe haber esperanza. La película no ofrece novedad conceptual: siempre será el mal acechante contra los paladines del bien y la libertad. Ya conocemos los efectos especiales espléndidos. Importa la cámara con sus ángulos exactos que utilizan los ritmos adecuados: cámara lenta para devolver una espada o establecer la relatividad del tiempo. Secuencias bien estructuradas para conocer la recuperación de esas cajas de energía que fueron separadas para evitar su unión con efectos terminales. La cinta no decepciona. Nos devuelve el sentido de la historieta en su narrativa.


Steppenwolf, el mal multiplicado
como los héroes que le combaten

         Estamos ante el universo expandido de un mundo poblado por seres extraordinarios que ahora se suman en finalidades y se multiplican para el beneplácito del aficionado al género. Todos los personajes terminarán dentro de sus propias vidas cotidianas, con sus problemas y alegrías. Esta es una de las cualidades de la película que no es tan perfecta porque tampoco lo son esos héroes que la habitan y lo expresa, deja claro, ironiza, cierra brillantemente.