lunes, 31 de mayo de 2021

¿QUÉ HACER CON TU VIDA?

 

EL TRABAJO DE MIS SUEÑOS
(My Salinger Year)
2020. Dir. Philippe Falardeau.

         Joanna (Margaret Qualley) deja la universidad en California y se muda a Nueva York para desarrollar sus ambiciones literarias. Consigue trabajo en una añeja agencia literaria, pero sus labores son netamente secretariales. La agencia la maneja Margaret (Sigourney Weaver) de manera convencional, sin aceptar la modernidad de computadoras o sistemas electrónicos (es 1995). A Joanna le toca recibir las cartas de admiradores del escritor J. D. Salinger, quien vive aislado en New Hampshire, para responderlas de manera impersonal, y luego destruirlas en la trituradora de papel. No obstante, Joanna piensa que debería atenderse dicha correspondencia. Así, la cinta se va desarrollando por dos caminos: el crecimiento personal de Joanna al introducirse en las entrañas del negocio literario, además de su toma de conciencia personal, luego de sentirse rebasada por sus obligaciones cotidianas. Alrededor de esto, existe una relación romántica. 

         J. D. Salinger (1919 – 2010) es un escritor emblemático para la literatura norteamericana: su novela The Catcher in the Rye, publicada en 1951, se convirtió en lectura obligada para todo adolescente que descubrió sus semejanzas con el inolvidable  personaje, Holden Caulfield, quien no sabe lo que quiere y vive inquieto por esa razón. (El título, intraducible, se refiere a una alusión de Holden para alguien que debe atrapar a niños que juegan en un sembradío de planta de centeno, al borde un abismo: la novela se conoce en español como “El guardián entre el centeno” que resulta título enigmático). Salinger se apartó de la vida pública luego del gran éxito de su novela. La película muestra esa aceptación a través de las cartas que lee Joanna donde cada lector (admirador) ha percibido que Salinger escribió directamente para él o ella. Fue tanta la correspondencia que debieron de tomarse esas medidas de respuesta. Joanna llega a escribir a una adolescente cuya carta le parece definitiva, sin imaginar que el resultado será contraproducente. Una forma de comprender la intimidad que se crea entre lector apasionado y la novela que le atrapa.

         Esta será una de las tantas experiencias que la golpearán anímicamente: una editora que vive en el pasado y tiene conflictos para aceptar el presente, además de que vivirá una tragedia colateral. Un novio que escribe una novela que luego Joanna leerá, corregirá y rechazará como espejo de su propia limitación, ya que tampoco sabe, en realidad, lo que quiere de la vida en todos sus aspectos. El embrujo de lo cotidiano, del Salinger mítico (que llega a conocer por teléfono), de su triunfo a través de un camino inesperado (y equivocado), ha evitado que se dedique a la creación, a la consecución de sus objetivos primarios. El realizador canadiense Falardeau nos introduce al romanticismo que existe entre Nueva York y la historia literaria norteamericana (la revista The New Yorker, la vida bohemia que puede detonar una carrera). Una joven aspira a ser escritora quedando atrapada por una realidad distinta a la que ofrecen los sueños, los ideales, la ilusión: deberá buscar la manera para retornar a ellos.

El director, originario de Québec, Philippe Falardeau



sábado, 29 de mayo de 2021

VILLANA VENIDA A MENOS

 

CRUELLA
2021. Dir. Craig Gillespie.

         Se necesita una villana peor para transformar a otra villana en un ser con menos imperfecciones y maldades. Cruella era una nueva alternativa para explotar a personajes que pertenecen como propiedad intelectual a los Estudios Disney, desesperados por crear su propio universo particular, gracias a los prestigios obtenidos desde el pasado. Sin embargo, a la película le sucede lo mismo que en Sherlock Holmes (Ritchie, 2009) o Van Helsing (Sommers, 2004) donde se utilizaba el nombre de un personaje popular, por llamar la atención de un público, ya que las tramas presentadas podrían haber sido ejecutadas por cualquier John o Bill o Paul. En este caso, Disney tuvo la “necesidad” de mostrar los antecedentes de la malvada Cruella De Vil, maravillosa como dibujo animado en La noche de las narices frías (Geronimi, Luske, Reithermann, 1961) o muy sofisticada como Glenn Close en su versión con personajes vivos 101 dálmatas (Herek, 1996) y secuela 102 dálmatas (Lima, 2000). Ante la inmensa necesidad de consumo de entretenimiento, ya no importa cambiar tramas, dulcificar monstruos o mezclar situaciones ya vistas y disfrutadas desde siempre.

 Stella es pelirroja y tiene buenos sentimientos...

         Stella (Tipper Seifert-Cleveland) tiene doce años y su madre la saca de la escuela porque su comportamiento es rebelde y su actitud es estar a la defensiva. Tiene la particularidad de que su cabello es mitad negro y mitad blanco. Su madre la llevará a Londres para iniciar una nueva vida, pero en el camino hará una parada en el inmenso castillo de una baronesa (Emma Thompson), quien es también prestigiosa diseñadora de modas. Stella será testigo de la muerte de su madre cuando unos perros dálmatas la empujan hacia su muerte en un precipicio. Logra escapar y llegar a Londres donde conoce a Jasper y Horace, dos ladronzuelos que se convertirán en su familia. Con el paso de los años, Stella (ahora Emma Stone) podrá entrar a la casa de modas de la baronesa donde subirá de afanadora a diseñadora. Así, se enterará de la verdad detrás de la muerte de su madre. Enojada, se tornará en Cruella, rival y enemiga de la baronesa.

 La baronesa es tan perversa que se torna lugar común...

         A lo largo de la película, el personaje de Cruella se va comportando de manera contraria a lo que conoce todo espectador de las cintas animadas, o en vivo, de los dálmatas. Las culpas serán transferidas a la baronesa haciendo que los perros queden como mascotas, eso sí, inteligentes y fieles, en el caso de un perro que Stella adopta y otro que era cómplice y colaborador de Horace. Más adelante, los perros utilizados para la muerte de la madre de Stella quedarán al lado de Cruella y, de sus crías, saldrán Pongo y Perdita, personajes caninos de la novela original en que se basa esta mescolanza de contradicciones y florituras. Hasta se introduce un antecedente de Blanca Nieves. Tanta explicación y establecimiento de antecedentes produce una película de acción, venganza, lugares comunes, y vuelve al personaje en ser dulce y simpático. La delicia de ver a Emma Stone no es suficiente para que se justifique una cinta que termina siendo soporífica y de la cual no vale la pena seguir repitiendo sus defectos, como la misma película...

miércoles, 26 de mayo de 2021

EL HOMBRE NO ES EL MEJOR AMIGO...

DOGMAN: EL DESPERTAR DE LA BESTIA
(Dogman)
2018. Dir. Matteo Garrone.

         La primera secuencia de la película viene a ser modelo para lo que vendrá después. Marcello (Marcello Fonte) es un hombre compacto: de baja estatura, delgado, con rasgos que, en otro caso, indicarían algún retraso. Su negocio consiste en el cuidado e higiene de perros y ofrece sus servicios en un pequeño local de un pueblo napolitano. Se le presenta bañando, con sumo cuidado, a un gran mastín blanco que le pela los dientes. El animal, amarrado, detesta a su agresor, pero luego se calma cuando le empieza a secar con aire. Así, Marcello debe de vivir su vida: cuidándose de quienes lo retan y amenazan, como es el caso de Simone (Edoardo Pesce), un exboxeador, cuyo carácter es violento y abusivo. Marcello, aparte de este oficio, vende droga a menudeo y solamente entre conocidos. Simone se aprovecha de la mansedumbre de Marcello para quitarle droga, no pagarle, y meterlo en sus actos delictuosos: roba casas. Uno no comprende la paciencia que Marcello muestra ante el rudo y cretino acosador, pero tal vez sea porque esos pequeños crímenes le permiten complementar sus ingresos y utilizarlos en la relación con su hija, producto de un matrimonio que se ha separado.

         Marcello forma parte de una sociedad que incluye a los distintos comerciantes del lugar y con los cuales comparte bebida y comida, además del casual juego de futbol. Marcello es apreciado por todos, aunque todos se quejan de Simone. El colmo vendrá cuando éste le pide que, a través de su negocio, pueda introducirse al local contiguo que es una joyería. Cuando el dueño acusa a Marcello de algo que es evidente, éste prefiere callar antes que denunciar al abusivo Simone. A partir de aquí, ocurren hechos que llevarán a una segunda parte de la cinta donde las cosas deberán cambiar, aunque dentro de la lógica inexplicable de Marcello o tal vez, ante su experiencia de manejar a animales que, de pronto son bravos y amenazadores, pero que sabe que al final de cuentas podrá dominar.

         La cinta nos muestra los aspectos diversos del protagonista (impecablemente actuado por Marcello Fonte, quien se ganó la Palma de Oro como mejor actor en Cannes), al presentarlo desde su humilde e inofensivo oficio, luego padre amoroso cuya voluntad es lo que desee su hija, o el ser humano que retorna a la casa robada para rescatar a un pequeño perro ladrador que sus compinches habían metido al congelador de la cocina, porque eso era impensable, cruel y mezquino. Todo deberá explotar. Es la gran cualidad de la cinta que nos va llevando a una metamorfosis: Marcello deberá comportarse como quien tolera, somete y domina a un perro. Las reacciones sociales, los cambios en una supuesta amistad, el final de la paciencia, la rebelión de una persona que creía en la nobleza de sus semejantes al igualarlos con los perros que cuidaba y limpiaba y paseaba. Pensaba, equivocadamente, que el hombre era el mejor amigo del hombre.

El director Matteo Garrone con su actor Marcello Fonte en Cannes



miércoles, 19 de mayo de 2021

EL DEMONIO EN TODAS PARTES

EXORCISMO EN EL SÉPTIMO DÍA
(The Seventh Day)
2020. Dir. Justin P. Lange.

         Un prólogo que ocurre en 1995 muestra el proceso de un exorcismo que falla. El padre Louis (Keith David) está junto con el joven sacerdote Peter (Chris Galust), ante el cuerpo poseído de un niño cuyo cuerpo comienza a ser vejado y luego quemado, indicando el triunfo del demonio. Un cuarto de siglo más tarde, el novato sacerdote Daniel (Vadhir Derbez, estático) es presentado al ahora ya mayor Peter (Guy Pearce, quien se ha prodigado mucho últimamente) para que ambos inicien una serie de exorcismos ya que han empezado a proliferar hechos extraños en diversos puntos del país. La relación inicial es tensa: Peter es un hombre que se muestra cínico y que expone a Daniel a valerse por sí mismo. El caso que deberán investigar es el de un niño que asesinó a sus padres y hermana: al entrevistarlo, el pequeño indica que no era él cuando ocurrieron los hechos… La película viene a ser otra variación sobre este tema, subgénero de terror, del cual difícilmente podrá encontrarse un equivalente luego de la obra maestra (El exorcista, 1973. Dir. William Friedkin), pero al menos es un intento por explorar las debilidades humanas. En este caso se tienen todos los elementos usuales: el ser poseído, la tabla ouija, la sugerencia de algún abuso, y hasta un inesperado demonio que es expulsado como ejemplo para el novato, aterrorizado, joven sacerdote.

         Al final de cuentas estamos ante un ejercicio de cine de terror. Aquí tenemos a una pareja dispareja: un sacerdote que ya ha vivido distintas experiencias, cuyo aspecto físico es desaliñado, mientras que su joven acompañante apenas va entrando en los ritos y fórmulas de la iglesia. La secuencia donde Peter obliga a Daniel a que encuentre un demonio, dentro de un refugio para personas sin hogar, le lleva a descubrir que el mal se encuentra inserto donde menos se piensa y que da lugar a su hegemonía y posible multiplicación. Hay otro momento muy bien dirigido cuando Daniel entra a la casa donde sucedieron los asesinatos y va reviviendo, en penumbras y gracias a visiones fantasmales, los antecedentes del niño criminal, así como las condiciones que estuvieron presentes. Si la película ha llamado la atención es porque su realizador, Lange, fue el responsable de una cinta mucho mejor, inquietante, con una atmósfera envidiable (The Dark, 2018), acerca de una joven zombi, que unía su soledad con un niño que había sido abusado al grado de la pérdida de sus ojos: ambos buscarían la redención contra los causantes de sus desgracias. Esta película no se encuentra a la altura, pero tampoco es despreciable: simplemente un título menor: podrán esperarse mejores obras de este realizador en el futuro.

El director Justin P. Lange



lunes, 17 de mayo de 2021

INCENDIO TORTUOSO

 

AQUELLOS QUE DESEAN MI MUERTE
(Those Who Wish Me Dead)
2021. Dir. Taylor Sheridan.

         Carente de tensión, apuntando hacia muchos lados, estamos ante una mezcla de subtramas dentro del género de acción e intriga. Un hombre huye junto con su hijo pequeño desde Florida hasta Montana para escapar de su asesinato ya que han ejecutado a otra de las personas que conocía su secreto y está seguro de que él será el próximo. Los asesinos tendrán que seguirlo en su ruta para encontrarlo y cumplir con su misión. Por otro lado, hay una mujer bombero, Hannah (Angelina Jolie) en Montana, quien vive acosada por la culpa al no poder haber salvado a unos niños en un fuego en el bosque, debido a una mala decisión. Aparte, está el sheriff del condado, cuñado del hombre que escapa (y con el cual desea refugiarse en Montana), cuya esposa está embarazada: por conocer al perseguido, formarán parte de las pesquisas de los criminales. Todos estos personajes se reunirán en medio de otro fuego en el bosque, creado por los asesinos para desviar la atención de su objetivo.

         Una película que apenas dura 99 minutos (y da la sensación de que su duración sea mayor) tarda mucho en establecer su conflicto particular, al ir describiendo con ritmo pausado las características de cada personaje con sus situaciones personales, dando como resultado que todo quede a nivel superficial. Nunca se sabrá a ciencia cierta cuál era el motivo de la persecución, y de las tantas muertes, que tanto preocupan a diversas personas en altos niveles de gobierno, por lo que el par de asesinos simplemente se toman de manera natural, al convertirse en lugar común cinematográfico: hay que aceptarlos porque esa es su razón para existir y es como si pasaran de una película de acción a otra para justificar su existencia. La premisa es tan predecible desde el momento en que la gran culpa de Hannah está en niños fallecidos que no pudo salvar y que, de pronto, aparezca otro niño que le facilitará la expiación, aparte de un conveniente incendio forestal. Lo mejor de la película es el placer que causa ver morir a los villanos de manera lenta, horrible, como el ritmo de la película…

 

        

miércoles, 12 de mayo de 2021

EL AYER NO VUELVE

LA BELLE ÉPOQUE
2019. Dir. Nicolas Bedos.

         Victor Drummond (Daniel Auteuil) y Marianne (Fanny Ardant), su esposa, se encuentran en un momento crítico de su matrimonio. Ella es psicóloga. Él fue caricaturista político en un periódico que ya no existe, y que era propiedad de su amigo François (Denys Podalydès), ahora amante de su mujer. Víctor no está al día: no posee un celular y rechaza trabajar con su hijo quien produce series web, mientras que Marianne utiliza lentes de realidad virtual, antes de dormir, como paliativo ante la falta de pasión con su marido. Cierto día, Marianne lo echa de su casa. Víctor, sin saber qué hacer, acepta la invitación de Antoine (Guillaume Canet), amigo de su hijo, quien se dedica a recrear tiempos pasados, como si fueran representaciones teatrales, para sus clientes. En su caso, Víctor le pide repetir el día en 1974, cuando conoció a Marianne, en el café “La belle époque” en la ciudad de Lyon. Sin embargo, inesperadamente, Víctor empieza a fascinarse con la actriz Margot (Doria Tillier) quien representa a Marianne cuando tenía veinte años. Margot lleva una relación disfuncional con Antoine quien, así, se verá envuelto en dos situaciones fortuitas: arreglar las cuestiones sentimentales de ambos personajes.

El presente con Víctor leyendo y Marianne con la realidad virtual


El pasado recreado con la Marianne ficticia

         Un guion impecable que va sorprendiendo al espectador en cada momento de su desarrollo, creando un laberinto de realidades y apariencias, recuerdos e identidades que chocan entre personaje y actor, para transmitirnos que no necesariamente todo tiempo pasado fue mejor. Víctor, ante el rechazo de su mujer, desea viajar artificialmente a un pasado cuando había amor. Todas las variables se han cuidado: las personas que estaban en ese lugar, en ese instante, ahora son personajes que interpretan actores a los cuales se les ha entregado un guion y se les dirige como en las telenovelas, a través de apuntadores. La magia del momento, la calidez e improvisación de Margot, como Marianne, provocan inquietud en el corazón de Víctor. Margot va descubriendo las consecuencias de sus acciones.

Víctor en su realidad ficticia; Antoine dirigiendo desde afuera

         En otro aspecto, la cinta pasa de una mentira: la secuencia inicial que descontrola al espectador pertenece a la serie web que produce el hijo de Víctor, a la realidad con el automóvil Tesla que transporta al matrimonio. En los estudios de Antoine vemos que simultáneamente están ocurriendo diversas ficciones: puede ser el siglo de las luces, o la Alemania nazi o Lyon en 1974. Víctor y Margot salen de la realidad ficticia para sumergirse en la realidad actual, la que se está viviendo el día de hoy. Lo más importante de la película es que enfatiza el hecho de que uno no manda en su propio corazón y que el pasado es irrepetible: solamente quedan la nostalgia y los recuerdos.

El director Nicolas Bedos