domingo, 15 de noviembre de 2020

EL DESORDEN SOCIAL

 

GREENLAND: EL DÍA DEL FIN DEL MUNDO

(Greenland)

2020. Dir. Ric Roman Waugh.

         Se anuncia el paso del inmenso cometa Clarke, tan cerca de la tierra, que podrá verse día y noche a simple vista. De esto se entera el constructor John Garrity (Gerard Butler) cuando regresa a su casa de la cual se ha alejado por un problema con su esposa Allison (Morena Baccarin), ya que cumplirá años su hijo pequeño Nathan (Roger Dale Floyd). Recibe en su celular una alerta de emergencia donde se le avisa que su familia ha sido seleccionada para ir a búnkers especiales. Al principio no lo entiende, ni puede creer, pero el mensaje se repite sobre su pantalla en casa provocando el desaliento de los invitados a la fiesta de cumpleaños infantil, ya que en ese momento ocurre una terrible onda de energía debida a la caída de un gran fragmento del cometa en el otro extremo del continente. John, esposa e hijo se preparan para ir a tomar un avión que los transportará a su refugio y ahí comenzarán sus desventuras. Es que el cometa es destructor de planetas y proviene de otro sistema solar.

         La dupla Butler-Waugh se repite luego de la exitosa Angel bajo fuego (2019) en una cinta planeada y filmada antes de la pandemia. Curiosamente, cuando uno podría pensar que este tipo de cintas sobre desastres no son adecuadas para nuestros tiempos difíciles, resultan ser complemento y comentario. La película muestra el desorden público cuando se suscita una emergencia nacional, así como el vandalismo y destrucción. Los que no han sido llamados y no creen en la noticia ni en la inminente destrucción festejan, beben y maldicen al fenómeno. Cuando comienzan a caer los petardos desde el cielo (como bombas durante una guerra), la impotencia es rampante. Hay que buscar un techo que quizás salve. La tecnología falla y todo pierde sentido. Se muestran autos abandonados, casas sin gente, objetos que en la normalidad son queridos y propios dejan de tener valor para cualquiera porque su dueño ya no está presente, disfrutándolos. (Y en sentido opuesto, el suegro de John, interpretado por un anciano Scott Glenn, prefiere morirse en su casa, su origen y sentido de la felicidad). Estamos ante una alegoría de la vida misma: todo lo material es transitorio.

         La película es truculenta, obviamente. Como toda cinta del género, los espacios geográficos se tornan cómodos y ajustables para la pérdida y reencuentro de personajes. La odisea posible ya no sigue su curso: debe tener desviaciones para llegar a un final que se anuncia y se espera. El tema de la familia es primordial y se defiende la unidad: a la hora final no importan infidelidades ni enojos. Cualquier acción se torna válida con tal de sobrevivir y llegar a la reunión. En este caso, John se enfrentará directamente a la violencia y al crimen. Allison, a la estupidez humana. El pequeño Nathan, dentro de su inocencia y fiel a los valores aprendidos, no miente y es lo que ofrece una solución parcial a su persona. Sin haber sido pensada para el coronavirus, pueden extrapolarse sus causas y efectos, así como las consecuencias para la pesadilla en la que estamos inmersos. No se piense en una gran película (pierde ritmo en ocasiones, la duración es mayor de lo que debería, sus actos son forzados), pero ¡qué bien refleja al comportamiento social!, ¡cómo podemos pensarla y extrapolarla hacia nuestra coronavirulenta realidad!

El extraordinario Scott Glenn, aparece como suegro de Butler

Nota: el título “Greenland” se refiera a Groenlandia: lugar donde estarían los refugios para los sobrevivientes elegidos.

  El director Ric Roman Waugh

          

domingo, 8 de noviembre de 2020

EN MEDIO DE LA PANDEMIA

 

LOS NUEVOS MUTANTES

(The New Mutants)

2017 – 2020. Dir. Josh Boone.

         Dani Moonstar (Blu Hunt) escapa junto con su padre de lo que aparentemente es un tornado. La lleva al bosque y le pide que ahí permanezca para salvarse pero ella desobedece las órdenes, queda envuelta por el desorden que la rodea y luego despierta encadenada a una cama de lo que parece ser un hospital. Llega la Dra. Reyes (Alice Braga) quien le explica que se encuentra en un hogar para jóvenes seres mutantes que apenas empiezan el aprendizaje para dominar sus poderes. Más adelante conoce a otros cuatro compañeros: la escocesa Rahne, que puede convertirse en lobo; la rusa Illyana cuyo brazo se extiende en espada flamígera y puede desaparecer; el provinciano Sam quien vuela a altísima velocidad; y el brasileño Berto, que puede controlar la energía solar. Al principio, Illyana será la única rebelde contraria a Dani, de la que no se sabe todavía nada. La propia doctora es mutante que puede crear campos magnéticos: es la forma en que evita que los jóvenes escapen del lugar.

         Filmada a mediados de 2017, la cinta fue retrasando su estreno por diversos motivos, siendo los más pesados la fusión de Disney con los Estudios Fox y, posteriormente, la pandemia global. De hecho, fue de los primeros títulos estrenados durante la reapertura de salas de cine en el mundo. El objetivo principal era darle otro punto de salida a esta franquicia de los Estudios Marvel, pero tampoco ayudó el hecho de que la última entrega de la serie original (Dark Phoenix) fuera un estrepitoso fracaso. El elenco de esta película ya no representa la edad de los años en que fuera filmada y, por ejemplo, la actriz Anya Taylor-Joy (que interpreta a Illyana) ya ha alcanzado el estrellato (sobre todo por Emma, la más reciente adaptación de la novela de Austen, que puede verse en plataformas diversas).

         Y es que la película se aleja del ámbito en el cual ocurren las aventuras de los súper héroes, además de ofrecer el lado oscuro de sus personajes. Su premisa parte de los miedos personales. El hecho de que estos jóvenes no puedan dominar sus cualidades debido a que fueron la causa de sus pasadas desgracias (Berto quemó a su novia, Sam mató a su padre y otros compañeros, etc.) le imparte a la cinta una atmósfera de terror. Cuando se empiezan a desvelar los poderes de Dani, uno se entera de que logra materializar esos miedos. Y, por supuesto, las amenazas devienen retos para terminarlas. La película mantiene un ritmo favorable, pero su alcance no logra satisfacer a los fanáticos de estas franquicias, además de que tampoco sigue al pie de la letra las aventuras plasmadas en las historietas.

         Se puede destacar que todo el reparto es atractivo (conformado por actores que se habían consolidado a través de series de televisión) y que el suspenso para conocer la realidad detrás del personaje más destacado, además de las verdaderas intenciones de dicho lugar, se mantiene en buen nivel. Por otro lado, la diversidad cultural se respeta, a pesar de que se filmó cuando todavía no se llegaba a las absurdas reglas fílmicas actuales. Dani es nativa norteamericana y se privilegia más que nada a los latinos. Una situación que debe destacarse es que se haya introducido la naciente relación lésbica entre Dani y Rahne que se trata sin reservas. Una leyenda de los nativos americanos abre y cierra la película: nos habla, con metáfora, del bien y el mal que existen dentro de toda persona.

El director Josh Boone