
Pude ver otra cinta fuera del 13er. Tour de Cine Francés al cual no he dejado de asistir para encontrarme joyas como "Hace mucho que te quiero" o estupideces como "Mi gran fiesta judía".
Me refiero a Cabeza de Buda (Salvador Garcini, 2009) que es un melodrama a la vieja escuela, pleno de sentimentalismo y los lugares comunes más tontos. El personaje mata a un joven ladrón y le entran remordimientos como moderno Raskólnikov, pero el crimen comete otro castigo en los espectadores que deben aguantar a un niño insoportable, Alejandro Felipe, digno émulo de los pesaditos Nino del Arco, Juliancito Bravo o el más cercano Adrián Alonso, quien sale como angelito que no tiene conciencia de su condición... En la foto viene a la izquierda, junto con Becker.
Si la ven, disfruten cuerpos, texturas, presencias, pero olviden el argumento y sus chillantes sobreactuaciones y su nula aportación al "nuevo cine mexicano", que si les cuento sobre los cortometrajes nacionales que se han exhibido junto con las cintas francesas, me voy a hundir en la tristeza...