sábado, 31 de enero de 2015

RETAZOS

FOXCATCHER
2014. Dir. Bennett Miller.


         Larga y desesperante. El ambiente claustrofóbico de la mansión Du Pont y el hecho de que no sucedan grandes cosas, simplemente que se platique acerca de la grandiosidad de la familia, las limitaciones personales (físicas y psicológicas) del heredero John (Steve Carell en otra faceta de su talento, con falsa nariz inmensa) y la actitud de una persona lenta como es el luchador Mark Schultz (un Channing Tatum que muestra su versatilidad y su imponente físico, aunque siga el estereotipo del deportista estúpido, con quijada de hombre prehistórico), hacen que “Foxcatcher” sea un jarrón chino: llamativo y misterioso por fuera, vacío por dentro.

Steve Carell es un extraordinario actor. Lástima
que en esta cinta se le ha estereotipado.


         El millonario Du Pont se obsesiona con el campeón olímpico Schultz (ganador de medalla de oro en Los Ángeles) a quien recluta con gran beneficio económico a su equipo Foxcatcher para entrenarse y competir mundialmente, preparándose para Seúl 88. Mark se impresiona con las posibilidades de su protector. Más adelante se da cuenta que, en realidad, Du Pont quiere que se les una su hermano Dave (Mark Ruffalo, apareciendo poco tiempo en pantalla pero demostrando su grandeza como actor) como entrenador. Esto da lugar a tensión entre los personajes. La situación llegará a un extremo fatal.



         Y esa es la película. No se profundiza en el complejo ser humano que debió ser Du Pont. Se muestra que estaba dominado y acomplejado por su madre (Vanessa Redgrave, siempre genial) y que ahora ha intentado comprar su personalidad como hombre poderoso, en instancias masculinas. De hecho, la cinta se vuelve tímida (y ambigua) en este punto: se sugiere veladamente la atracción (o relación) homosexual. El verdadero Mark Schultz ha desmentido la trama de la cinta, que la torna entonces, en una recreación ficticia de hechos verdaderos.



         Cierta o no, la trama se torna superficial en cuanto todo se reduce a la obsesión del millonario por el hermano del luchador. Es lo que provoca un quiebre; es lo que incita a la separación entre los hermanos. Cierta o no, al tocar personajes de la vida real, sería importante definirlos y tener elementos para comprenderlos. Llega la inesperada  consecuencia de estas extrañas relaciones y uno no lo puede aceptar fácilmente.

 La inmortal Vanessa Redgrave: actriz de actrices.

         Otro acercamiento al personaje de Du Pont está en su supuesto patriotismo, algo que repite de manera constante, como una manera de afianzar y justificar su riqueza procedente, principalmente, de armas bélicas y de productos químicos. Miller ofrece su lectura política a través de estas declaraciones. Du Pont llega al grado de filmar un documental para explicar su apoyo al equipo de luchadores: las olimpiadas traerán el triunfo necesario para el país que le ha dado fortuna, pero también permitirá la cercanía de sus anhelados sueños masculinos, lo que hubiera querido ser. Quizás.




         A pesar de las tres presencias innegablemente poderosas (cuatro, considerando las poquísimas escenas y líneas de la ya inmortal Redgrave), la cinta se vuelve una serie de retazos acerca de obsesiones, culpas, hechos. Es una película bastante mediana que pudo ser grandiosa si se hubiera decidido a contar algo específico en lugar de lanzarse a diversas posibilidades. Su formalidad solemne la derrota. Si tan sólo hubiera aprovechado hablar de lo injusto que un personaje de Du Pont representa para el ciudadano común y cómo la riqueza en manos de este tipo de personas es ejemplo de las oportunidades perdidas, la falta de ética, etc… pero, el "hubiera" no existe.