domingo, 11 de marzo de 2018

UN LARGO COMERCIAL


TROPA DE HÉROES

(12 Strong)

2018. Dir. Nicolai Fuglsig





         La cinta recrea la primera batalla que los norteamericano realizaron en Afganistán luego de la caída de las Torres Gemelas. La necesidad de tomar un pueblo clave para evitar que Bin Laden se reuniera con otros secuaces y seguir planeando los ataques terroristas contra todo el mundo. La cinta muestra a los doce soldados que conformaron una tropa especial y que, junto con un general aliado, pudieron enfrentar al enemigo talibán. Debido a las condiciones geográficas debieron moverse a caballo, por lo que se les conoció como "horse soldiers" (los antiguos héroes de caballería en el cine del oeste norteamericano).





Simplemente estamos ante una cinta patriotera para incitar a los jóvenes a reclutarse y defender a la nación. Todos los soldados son afables, inteligentes, con vidas representativas del sueño norteamericano. Mientras tanto, la guerra sigue, diecisiete años después, cruel y sangrienta. Los enemigos son infames y dignos de morir porque nada que no pertenezca al triunfalismo es desechable. Hay una secuencia donde una maestra es muerta porque no debe educar a niñas mayores de ocho años: muestra de la cerrazón ideológica pero reforzamiento para el odio contra el enemigo idiota.





La atención se mantiene ante los ataques que muestran la aniquilación masiva de los opositores. Los héroes logran salvarse (aunque eso fue cierto ya que se basa en hechos de la vida real) contra toda expectativa lógica, pero lo deben a sus aliados afganos. No hay alguna reflexión moral excepto en un momento cuando el general afgano le comenta al capitán norteamericano que si se van serán cobardes pero si permanecen se tornarán enemigos: una gran verdad demostrada en el tiempo reciente (ya pasaron 17 años y ahí siguen, incomodando). Afganistán se muestra como otro laboratorio de guerra (como antes Vietnam, Corea), ejemplo de desarrollo económico (por la industria de los armamentos), plaza de juego para los vencedores. La ganancia es ver a Chris Hemsworth fuera del rol de héroe de historieta.