domingo, 21 de agosto de 2016

UNA PÉRDIDA DE TIEMPO

BEN - HUR
2016. Dir. Timur Bekmambetov.



            La pregunta obligada es ¿para qué volver a filmar uno de los grandes clásicos del cine? Las posibles respuestas podrían ser para que las nuevas generaciones conozcan esta trama o tal vez para retomar el tema de la fe y la lealtad en tiempos revueltos. Si el espectador conoce las películas filmadas en 1925 y 1959 (al menos la de 1959) no podrá dejar de remitirse a las mismas y establecer comparaciones. Si el espectador es joven al que jamás le interesará revisar el cine de antaño, será una cinta de acción más que ocurre en los tiempos de Cristo.



            Para los mayores que pudimos verla en su estreno (a mí me tocó en el Cine Encanto) y luego revisitarla a través del vídeo, es una total decepción, un esfuerzo inútil, una larga hilera de efectos digitales que se asemejan a un videojuego (la secuencia de la carrera de caballos o la batalla marítima entre griegos y romanos). Y tal vez ese enfoque sea atractivo a un joven que preferirá los verdaderos juegos virtuales más elaborados e interesantes en las consolas de su casa.



            Judá Ben-Hur (Jack Huston) es un rico príncipe judío en Jerusalén que recibe el retorno de su hermano adoptivo, Mesala (Toby Kebbell), ahora centurión romano. Su diferencia de opiniones en cuanto al imperio del César y un hecho violento hace que ambos se separen: Ben-Hur es enviado a las galeras como esclavo, su madre y hermana metidas en la cárcel. Durante una batalla, el barco donde estaba Ben-Hur es atacado, pero el hombre logra sobrevivir y llegar a tierra donde lo rescata el mercader de caballos Ilderim (Morgan Freeman). Éste acuerda una carrera donde su protegido Ben-Hur competirá con el campeón Mesala. A cambio obtendrá el perdón. Ocurre el evento donde Mesala es malherido y pierde una pierna. Ben-Hur busca a su hermana y madre al mismo tiempo que le toca asistir a la crucifixión de Cristo. Gracias a ello, las mujeres, leprosas, quedan curadas y libres. Se reencuentran, para que luego Ben-Hur recapacite sobre el amor al prójimo, perdone a Mesala y vuelvan a estar todos juntos.



            La narración intenta darle un enfoque moderno. Ilderim narra los hechos de Ben-Hur al inicio de la carrera de caballos para que la acción se vaya al pasado cuando los hermanos adoptivos jugaban, también a caballo, jóvenes y felices. Luego viene el conflicto: Mesala siente que debe hacer honor a sus raíces y se marcha como soldado donde obtiene fama y grados militares. Al retornar a Jerusalén piensa que su amigo judío se le unirá para sofocar los levantamientos rebeldes contra el imperio pero Ben-Hur se niega. Uno de los insurgentes ataca a los romanos, Ben-Hur se echa la culpa y ahí inician todos los hechos trágicos.



            Ben-Hur fue una exitosa novela publicada en 1880. Su subtítulo es “Un cuento del Cristo” ya que el personaje principal, judío fiel a su raza, llega a perder la fe ante las tribulaciones de su existencia, para recuperarla cuando tiene un acercamiento con Jesús. La novela narra la amistad entre el personaje y su amigo de infancia Mesala quien se convierte en el villano de la trama. En 1925 la MGM gastó cuatro millones de dólares en filmarla convirtiéndose en gran taquillazo, dándole a la compañía productora un importante lugar como creadora de películas prestigiosas. Para 1959, la misma compañía invirtió quince millones de dólares para lograr una segunda versión que se convirtió en todo un fenómeno, ganando premios y otra recaudación millonaria. Ambos esfuerzos valieron la pena y en ambos casos se mantenía el honor del príncipe judío y el castigo para el malvado opresor.



            Ahora tenemos una versión compacta, con un reparto completamente desangelado, donde no se enfatiza la calidad moral de sus personajes. Aunque se muestra la solidaridad y afecto inicial entre los hermanos, el deseo de ajustar cuentas se reduce a la nada. Poco sirve que Mesala haya echado a perder las vidas del príncipe y su familia. De pronto, Ben-Hur recuerda el pasado y perdona al malvado sus acciones para terminar en santa paz. Este final se siente forzado y no satisface al espectador acostumbrado a los castigos para el mal que todo cuento moral debe considerar. En la versión silente, Mesala moría en la carrera. En 1959, Mesala mantenía su orgullo: con gran dolor, a punto de ser amputado de sus piernas, rechazaba el procedimiento para recibir a su enemigo, el amado que lo traicionó según su punto de vista, para asestarle el golpe final y revelarle la existencia de su madre y hermana, a las cuales el príncipe creía muertas. Luego expiraba.



            Uno recuerda a Ramón Novarro, a los 25 años, corto de estatura pero con cuerpo atlético en la primera versión.



Luego está Charlton Heston con sus atributos físicos e imponentes. Al compararlos con el poco agraciado, de apariencia débil y vulnerable Jack Huston, es increíble que sea el héroe que sobrevive a sus aflicciones.



Luego viene la memoria de Francis X. Bushman, corpulento y de aspecto rudo, altivo, como el Mesala silente.



Sobre todo, Stephen Boyd, en la versión con Heston, musculoso pero bien proporcionado, cuyo reencuentro con su amigo de la infancia tiene insinuaciones homoeróticas: simplemente el abrazo y la mirada que entrecruzan en dicha secuencia le da todo sentido a la venganza del amante despechado, rechazado.



Toby Kebbell no posee carisma ni personalidad ruda que le haga creíble como gran oficial romano.



            El realizador Bekmambetov, más conocido por Abraham Lincoln, cazador de vampiros y Se busca se ha caracterizado por un cine de acción efectivo, sin mayores toques humanos ni reflexivos. De ahí que la carrera de caballos en esta cinta sorprenda por su falta de contundencia y elaboración. Se notan los efectos digitales por lo que uno pensaría que habría audacias mayores. Para los cinéfilos conservadores, de antaño, es un insulto volver a filmar el cine emblemático del pasado. Uno espera que jamás se le ocurra a algún ignorante productor fílmico querer rehacer Lo que el viento se llevó o Casablanca, por ejemplo. Ben Hur (2016) es una de las peores cintas del año.


sábado, 20 de agosto de 2016

ROSA Y TRIVIAL

ME ESTÁS MATANDO SUSANA
2015. Dir. Roberto Sneider.



         Eligio (Gael García Bernal), un actor secundario en telenovelas y en comerciales, despierta cierto día para darse cuenta que su mujer, Susana (Verónica Echegui), le ha abandonado. Investiga y descubre que ha conseguido una beca para asistir a un taller de escritura en una universidad de Iowa. Vende su auto y va en su búsqueda. Al llegar descubre que Susana tiene un amorío con un compañero polaco. Eligio permanece con altas y bajas en su relación hasta que hace que entre en discusiones violentas o reclamos hirientes.



         La tercera cinta del realizador Sneider que usualmente adapta novela mexicana: Dos crímenes de Ibargüengoitia o Arráncame la vida de Ángeles Mastretta, ahora se basa en “Ciudades desiertas” (1982) de José Agustín y hace una ilustración correcta, bien realizada, del texto. Sin embargo, se mantiene la misma tendencia de Sneider al mostrar trivialidades cotidianas. La novela de Agustín no tenía mayor conflicto y su problemática de pareja era simplemente la necesidad de la muestra de afecto. Eso sucede en la película que es entretenida pero completamente vacía e inocua como la mayoría de la obra del creador de “De perfil” (1966) quien ya no volvería a lograr otra obra de grandes dimensiones.



         El personaje de Eligio exige la paciencia y sumisión de Susana. Muestra celos y rabia al enterarse que ha tenido un amante pero no deja de insinuarse y permitirse escarceos eróticos con otra mujer. Es un patán al que no le importa transgredir la ley y tomar riesgos. Le habla insolentemente al guardia de migración o escapa del pago a un taxista abusivo. Es un hombre sin límites en su comportamiento social y uno acepta que la mujer lo abandone al mostrarse insoportable. Eso es lo que atrapa a un público no exigente que busca mero y simple entretenimiento. García Bernal ofrece una sobreactuación que solamente se nivela al llegarse a un momento de aceptación para volver a excederse al final.



         La cinta descansa sobre los hombros de la pareja estelar. Todos los demás personajes se difuminan y ni siquiera hay una visión crítica de las circunstancias que la rodean. Es una telenovela bien hecha en su narración, sin mayores profundidades ni complejidades. Va a tener éxito por la presencia “y gracejadas” de Bernal, porque las parejitas se emocionarán al escuchar un “te quiero” dentro de la mayor convencionalidad, porque sigue la tendencia de la comedia mexicana moderna donde los lugares comunes reinan dentro de la total falta de sustancia (como las cintas de Manolo Caro, por ejemplo).



lunes, 15 de agosto de 2016

EL VALOR DE LOS SUEÑOS


EL BUEN AMIGO GIGANTE

(The BFG)

2016. Dir. Steven Spielberg.






         Sophie (Ruby Barnhill) es una huérfana que, cierta noche, es secuestrada por un gigante (Mark Rylance) quien la lleva consigo hasta su tierra. Para buena suerte de la niña, es un gigante vegetariano. La ha tomado prisionera porque no puede arriesgarse a que descubra su existencia. En la tierra de gigantes (hay otros nueve), corre peligro porque los demás son carnívoros. Juntos buscarán la manera de que sean exterminados.





         Basada en una novela del imaginativo Roald Dahl (del cual el mes próximo se conmemorará su centenario) que ya ha sido adaptado en muchas ocasiones (Charlie y la fábrica de chocolates, Matilda) y adaptada por la desaparecida Melissa Mathison (1950 – 2015) quien fue la creadora del grandioso y trascendente éxito de Spielberg E.T. El extraterrestre, estamos ante otra incursión en el espléndido mundo visual de Spielberg. La trama, en realidad, es limitada: no hay grandes momentos de enfrentamientos entre gigantes y hay toda una solución del problema gracias a la Reina Isabel II que desvía la trama de la fantasía hacia una realidad poco creíble. No obstante, la cinta cuenta con dos secuencias maravillosas cuando el gigante lleva a Sophie hacia el mundo de los sueños donde puede jugar con las corporizaciones de los mismos; y en otro momento, cuando reparte los sueños que ha atrapado entre los niños que duermen.





         Estas secuencias nos transportan a los momentos oníricos y descriptivos de I.A. Inteligencia artificial (Spielberg, 2001), para dar cuenta de la imaginación visual del realizador. La cinta habla de la inocencia y sus peligros; nos muestra el valor de los sueños; insiste en las fantasías infantiles como soporte de la realidad. Es una cinta menor en la producción del genial director que seguramente ocupará su lugar dentro de su cine incomprendido. Los efectos digitales son sorprendentes: Mark Rylance ofrece otra gran interpretación (no en balde su trayectoria: el año pasado su galardonada actuación en Puente de espías) y la pequeña Barnhill, debutante en cine, posee su gracia. Cualquier cinta menor de Spielberg siempre tendrá mayor valor que cualquier producción inflada y extravagante de Hollywood.



domingo, 7 de agosto de 2016

LA BATALLA MORAL


ESCUADRÓN SUICIDA

(Suicide Squad)

2016. Dir. David Ayer.

 


         Una funcionaria de gobierno propone la creación de un grupo con “metahumanos”, o sea individuos que poseen poderes únicos o cualidades sobrenaturales, pero quienes se encuentran encerrados por su pasado criminal (asesinos, ladrones, piromaniacos, etc…) para combatir a fuerzas superiores que pudieran ser una amenaza para la nación. Un personaje enemigo es la hechicera (Enchantress) de la cual se tiene control porque su corazón está resguardado por la funcionaria. Cierto día la bruja lo recupera y libera a otra entidad poderosa que es su hermano y con el cual desea acabar con los ejércitos y las armas mundiales. El escuadrón de supervillanos deberá enfrentarlos.





         Una nueva oferta de DC Comics que referencia a personajes de Batman (Jared Leto interpreta a un Guasón menos grotesco; Ben Affleck aparece brevemente) donde se juega con la moralidad y sus avatares. Cada villano criminal tiene algún acercamiento con las bondades de este mundo: Deadshot (Will Smith), criminal a sueldo, tiene una hija a la cual ama; Harley Quinn (Margot Robbie), psiquiatra asesina por su pasión hacia el Guasón; El Diablo (Jay Hernandez) mató a su esposa e hijos al no controlar su poder flamígero que le causa remordimientos; y así siguen. Por otro lado, la agente de gobierno Waller (Viola Davis), es chantajista e implacable; Lang (Joel Kinnaman) es un soldado enamorado que sigue órdenes aún si llevan a la extinción de personas.

 



         Los villanos se definen como “lo peor de lo peor” y, sin embargo, buscan la redención y la liberación de la culpa. Sus acciones en favor de la humanidad propician un matiz absolutorio para que se olvide todo lo malo que han hecho. Y la cinta lo deja claro: habrá que pagar los pecados a pesar de todo. Son los matices obscuros que han definido a estas películas de DC contra las complacencias de la serie Marvel, lo que proporcionan interés y no queda en la visión maniquea y absoluta. Por eso, el ofrecimiento más divertido y diferente en Marvel ha sido Deadpool, con su nihilismo.

 




         Estamos ante una relectura de Doce del patíbulo (The Dirty Dozen, 1967, Robert Aldrich), donde un grupo de convictos eran enviados a combatir y eliminar a oficiales alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. En la cinta, solamente el menos criminal (se había revelado contra un superior) era quien sobrevivía. Los requerimientos de época no permitían el premio al malvado. En este caso, dentro de la fantasía, como cinta dedicada a menores de edad, se necesita mostrar al mal que recibe castigo pero con esperanza.

 
("Doce del patíbulo" utilizaba a convictos
como soldados contra los alemanes)



         El realizador Ayer nos ha ofrecido cintas magníficas en el pasado (Corazones de hierro, Sabotaje, Último turno) con personajes que se encuentran en situaciones más allá de sus expectativas (límites) y deben aplicar ingenio y razón común para enfrentarlas. En aquellos casos era el mundo real, ahora tenemos el imperio de la fantasía donde los parámetros son diferentes. Habrá que seguir adelante para convertirse en héroes aunque con los puntos negros del pasado. Es lo que entusiasma de una cinta muy estilizada (producida por Zack Snyder, y se nota) donde volvemos a la batalla moral con las vueltas de tuerca necesarias y salirnos de la rutina con efectos especiales repetitivos para entrar en otras circunstancias.


domingo, 24 de julio de 2016

TODOS LOS HOMBRES MALOS


MENTE IMPLACABLE
(Criminal)
2016. Dir. Ariel Vroman.

 


       Un agente de la CIA, Billy Pope (Ryan Reynolds) es interceptado por el magnate español Heimdahl (Jordi Mollá), mientras iba a entregar un dinero y pasaporte a un hacker que había creado un programa para controlar todos los misiles norteamericanos y cuya localización solamente él conocía. Luego de torturarlo es asesinado. Quaker Wells (Gary Oldman), jefe de la CIA, recupera el cuerpo que todavía tenía actividad cerebral, para que el Dr. Franks (Tommy Lee Jones) efectúe una transferencia de la memoria de Bill hacia otro individuo, que resulta ser el sociópata Jerico (Kevin Costner). Luego de realizarla comenzará una lucha entre Heimdahl y Wells para apoderarse del violento Jerico quien, sin embargo, ha comenzado a sentir emociones y recordar a su mujer e hija pequeña.




       Un reparto tan estelar da lugar a una cinta primariamente emocionante y entretenida pero bastante desangelada. Quizás la semejanza hacia muchas otras películas que han tratado la transferencia de recuerdos, las amenazas mundiales a través de computadoras, la acción usualmente extrema, no permite el paso hacia el asombro. También puede ser la atmósfera que no prepara al espectador para que la trama le vaya atrapando paulatinamente.




       La cinta tarda en explicar lo que está sucediendo. La pronta e inesperada muerte del agente Pope desconcierta. Luego uno nota que los agentes, la policía, el mismo jefe de la agencia, se encuentran sumidos en la tremenda corrupción. No hay diferencia entre ellos y el criminal Jerico o el archivillano Heimdahl. Las muertes se suceden dentro de la total impersonalidad. No es posible la disertación moral y no queda más que disfrutar una cinta de acción dentro de la maldad humana.




       El goce mayor resulta de ver a tanta personalidad legendaria en el reparto. Jones y Oldman ya pertenecen a la galería icónica del mejor cine turbulento. Ryan Reynolds tiene una actuación especial y corta pero sus pocos momentos permiten disfrutarle. Y luego queda Kevin Costner, una personalidad sin discusión: un gran actor cuyas mejores cintas han quedado en el pasado sin que merme su calidad ni su presencia magnífica (a los 60 años).




domingo, 17 de julio de 2016

PECES AVENTUREROS


BUSCANDO A DORY
(Finding Dory)
2016. Dirs. Andrew Stanton y Angus MacLane.

 


         “Buscando a Dory” es la secuela lateral de “Buscando a Nemo” (Finding Nemo, 2003, Stanton y Unkrich) y reconfirma la excelencia tecnológica de los Estudios Pixar (uno se explica los motivos de que Disney los comprara: sumar a la competencia). Ahora tenemos a Dory, el personaje de la pececita con memoria corta que, de repente, recuerda a sus padres y decide ir en su busca, acompañada de sus amigos Marlin y el ahora joven Nemo. En el camino se perderá, y de ahí el título de la cinta.

El valor de la familia... Dory recuerda...


         La película es bastante sencilla. Vuelve a enfrentar a los pequeños espectadores con el miedo a perderse, con todas las precauciones que deben observar, y valora la unión familiar, tema recurrente en el cine de Hollywood. Ahora, en lugar del vasto océano, la acción nos lleva hacia un parque temático dedicado al cuidado de la fauna marina. Dory encuentra a otros personajes que se tornan entrañables: Hank, el pulpo con siete tentáculos, o Destiny, la tiburona-ballena, o Bailey, el tiburón que utiliza sus ecolocalizadores para situarse geográficamente. Junto con Hank podrá tener diversas aventuras, mientras Marlin y Nemo la buscan al ser separados inesperadamente.
 
Dory con su amigo y protector Hank
(el maravilloso Ed O'Neill de "Modern Family")


         Aquí se ajusta de manera perfecta el adjetivo de “increíble” ya que todo resulta inverosímil (como era de esperarse obviamente en una cinta animada) ya que todo lo que sucede, casualidades y juegos del destino, llegan a la exageración. Es lo que menos importa cuando una película nos lleva a momentos amables e inteligentes que reflexionan acerca de lo bueno que hay en el mundo y que el mundo no nos permite vivir. Es inmejorable olvidarse un rato de las tragedias cotidianas, con el deseo que los padres de familia usen estas películas para impulsarles el valor a la vida e infundirles el sentido del respeto a sus hijos.

"Piper" es un cortometraje exquisito
que se exhibe antes de la película


         Antes de la película se exhibe un corto de Pixar llamado “Piper” de Alan Barillaro, donde un pequeño pájaro (que en español se denomina “lavandera” o “andarríos”) encuentra su lugar en el mundo luego de nacer: sufre la terrible realidad, se asusta, hasta que por sí mismo alcanza sobreponerse. Un hermoso preámbulo a esta cinta maravillosa sobre peces sin memoria, peces con sentido de familia, peces aventureros. No hay que tener miedo...
 
Los simpáticos y perezosos leones marinos
(Dominic West e Idris Elba)
que ayudan a Marlin y Nemo


         Y aunque uno sabe que a los niños pequeños se les lleva a las versiones dobladas, sería excelente que los niños y adultos que saben leer se acercaran a la versión original: la gracia de Dory es mayor con la voz e inflexiones de Ellen DeGeneres, así como los otros actores seleccionados acertadamente para los diálogos en inglés…
Nemo, Marlin y Dory
 

lunes, 11 de julio de 2016

ALMODÓVAR ES PRECISO

JULIETA
2016. Dir. Pedro Almodóvar


         Tres etapas en la vida de Julieta, tal como sucede en los cuentos de Alice Munro en que está basada esta película. Desde 2011 en La piel que habito, Almodóvar mostraba a la protagonista Elena Anaya leyendo Escapada que es el libro donde vienen los tres relatos que inspiraron al realizador para escribir su guion. Ya tenía en ese momento la intención de crear un argumento sobre los cuentos de una de sus escritoras favoritas (y en 2013, Munro se ganaría, justamente, el Nobel de Literatura). Los cuentos mostraban tres tiempos de una misma protagonista (Juliet, en ellos, con acción en Canadá). Almodóvar los unió para narrar 30 años en la vida de la protagonista más reciente de su película.
La entrañable Emma Suárez de "Vacas"
o "El perro del hortelano" como la Julieta madura

         Julieta (Emma Suárez, madura; Adriana Ugarte, joven) va a mudarse a Portugal con su novio Lorenzo (Darío Grandinetti) cuando se encuentra casualmente a Beatriz (Michelle Jenner), antigua amiga de su hija Antía, quien le cuenta que acaba de verla en Suiza, que andaba con sus tres hijos. Julieta queda impactada porque lleva trece años sin verla. Impulsivamente abandona la idea del viaje, se muda a un edificio donde vivía años atrás y comienza a escribir un diario donde narra todos los acontecimientos que ocurrieron desde antes que concibiera a Antía y hasta el momento que estamos viendo en la película. Conoció a Xoan (Daniel Grao) en un tren mientras ella viajaba a un empleo temporal. Se reencontraron e iniciaron su vida matrimonial. Nació Antía. Xoan murió durante una tormenta en el mar. De ahí se desprenden varias situaciones que llevaron al alejamiento de Antía… Y no es posible seguir contando la trama.

         La película muestra la madurez de Almodóvar. El director nos habla de la ausencia de los seres queridos tanto directamente (Antía desaparece de la vida de Julieta) como en forma reflejante e indirecta (Julieta no visita con frecuencia a sus padres). Ha sido uno de sus temas recurrentes (Volver, Todo sobre mi madre, La piel que habito) y en este caso se vuelve la sustancia principal. Al inicio de la película, Julieta es una mujer madura que acepta vivir su historia de amor y hasta piensa en dejar atrás la misma nación. Entonces, de pronto, se le aparece el pasado súbitamente. Lo siente como premonición. Luego de tantos años, sería posible el reencuentro con la hija. Al ponerse a escribir su historia (para la coherencia entre relatos y el conocimiento del espectador) Julieta intenta aceptar su destino y hundirse en la resignación, o desafiarlo para que brille alguna esperanza.


         Es la precisión que utiliza Almodóvar en lo que está narrando y que equipara su escritura fílmica con la literatura de su fuente de inspiración. Alice Munro es precisa. Ella misma lo ha dicho en una entrevista: Me gusta contemplar la vida de la gente a lo largo de una serie de años sin continuidad. Como si los captara en instantáneas. Y me gusta la forma en que la gente guarda relación o no con quien era anteriormente... Creo que esa es la razón por la que no me atrae escribir novelas. Porque no veo a la gente en un desarrollo que llega hasta algún lugar. Sólo veo a la gente viviendo a fogonazos. Entre un momento y otro…”. Es la razón por la cual no se llega a los extremos emocionales ni suceda alguna catarsis melodramática. Julieta ha aceptado la ausencia hasta que llega ese otro momento.
Rossy de Palma, eco vivo de otras etapas
del ciclo Almodóvar. Todo mundo la alaba,
quizás porque rememora viejos tiempos.

         La magia narrativa de Almodóvar, demostrada a lo largo de su brillante obra, se despliega en esta película: una toalla encima de la joven Julieta mientras su hija le seca el cabello será la transición hacia la Julieta mayor. La portada de un libro de arte complementa el significado hacia cierta etapa definitiva y condenatoria para Julieta aunque ella no lo sepa hasta muchos años después. El tatuaje destrozado en el cuerpo mutilado del Xoan muerto en el mar como símbolo del corazón dibujado en la piel con las iniciales de sus amadas. Y el humor, ahora limitadísimo, que no deja de estar presente. Almodóvar habla de la ausencia como pase obligatorio de la existencia y eso es lo que no ha gustado a quienes esperaban la frivolidad inteligente de sus cintas. Ahora es la madurez que reflexiona. Será otra de sus cintas subestimadas que alcanzará mayores dimensiones en el futuro.

Almodóvar dirige a Adriana Ugarte (Julieta joven)

domingo, 10 de julio de 2016

SALVAR AL HOMBRE Y A LOS ANIMALES...


LA LEYENDA DE TARZÁN

(The Legend of Tarzan)

2016. Dir. David Yates.

 


         La pregunta más razonable es ¿por qué revivir a Tarzán en el siglo XXI? Es uno de los grandes personajes de la literatura clásica, además de un icono fetiche desde 1918 cuando se filmó la primera versión fílmica con Elmo Lincoln, para después ser tan gracioso y atractivo como Johnny Weissmuller en 1932 para continuar siéndolo por once títulos más y quedar irremediablemente encasillado y limitado como actor. Otros actores tomaron el personaje (Gordon Scott, Lex Barker, entre muchos otros). Se hicieron series de televisión y hasta Disney le dedicó un largometraje animado. Luego de ver la película se comprende la necesidad de hablar acerca del racismo, del trato de personas, de los ecocidios, de los animales, entre otros temas.

Elmo Lincoln, el primer Tarzán (1918)
 
Johnny Weissmuller (1904 - 1984), el primer Tarzán sonoro
y el que dejó una huella perdurable


         Es 1890 y el rey Leopoldo II de Bélgica quiere enriquecer a su patria explotando a su colonizado Congo Belga. Envía a su mensajero León Rom (Christoph Waltz ya estereotipado como villano chaparro) para conseguir los fabulosos diamantes de Opar, una mítica ciudad de los textos de Rice Burroughs, el creador del personaje. El jefe de la tribu de Opar (Djimon Hounsou) le pide que le entregue a cambio de las piedras a Tarzán (Alexander Skarsgard) quien ahora ha vivido como Sir John Clayton en su residencia de Greystoke al lado de su esposa Jane (Margot Robbie). John se niega a aceptar la falsa invitación del rey belga pero un ex militar norteamericano, George Williams (Samuel L. Jackson), quien está investigando las injusticias del mandatario, le solicita que acepte. John accede pero se niega a que lo acompañe la entusiasta Jane quien, finalmente, parte con su esposo. En el Congo, Rom atacará a los viejos amigos de Tarzán, secuestrará a Jane, con tal de atraer al personaje a la región de Opar.
 
 
         La película está muy bien estructurada. Al inicio de la película unos letreros nos establecen la realidad en su tiempo del Congo Belga y el estatus actual de Sir John. A lo largo de la cinta, como recuerdos que se van uniendo entre John y Jane, se revisan los orígenes de Tarzán (quizás muchos espectadores jóvenes los desconozcan). El personaje de John se ha acostumbrado a su nuevo entorno urbano. Sin embargo, al retornar a su hábitat anterior, va reactivando sus cualidades de fuerza física y la revaloración de sus iniciales compañeros, los animales, junto con los nativos que le acogieron.

Desafía gravedad y vuela con las lianas...
y en dos ocasiones escuchamos el famoso "grito"
aunque nunca lo vemos externarlo
 
         Y es la estructura adecuada la que no permite que arranque pronto la película. Hay una secuencia de acción y violencia al inicio que luego pasa a todos los preámbulos del regreso de John/Tarzán al Congo. Entre la etapa inglesa, los tejemanejes de Rom, los recuerdos del pasado, las experiencias que cuenta George Williams, se va retrasando la acción esperada y prometida. Finalmente, todo eso ocurre y el espectador queda fascinado por los atributos del personaje. Hay una secuencia maravillosa donde Tarzán y George encuentran a una manada de elefantes junto con sus crías y el diálogo habla de todo lo que pueden expresar los ojos de dicho animal. En otro momento, Tarzán prácticamente vuela gracias a la gravedad y a las indispensables lianas. Todos los personajes son magnéticos por distintas razones: Tarzán reflexiona y es inteligente (y su físico no es exagerado), Jane es astuta y audaz (además de muy bella), Rom es detestable (y provoca antipatía en quien lo mira).


         Se nota que los guionistas se documentaron. El personaje George Williams fue real y denunció las tropelías del monarca belga (como una especie de tribunal de derechos humanos primitivo) así que estamos ante una mezcla oportuna y brillante de ficción con realidad para permitir una trama de corte humanista. En algún momento Rom expresa “el futuro es nuestro” para que sus palabras nos enlacen con “el mañana nos pertenece” que presumían los nazis. Finalmente, como dato lateral, fue la última producción de Jerry Weintraub (1937 / 2015), legendario productor de Hollywood. Con sus defectos, la película deslumbra y conmueve. Ahí están los motivos para rescatar a Tarzán en el siglo XXI.

La última producción de Jerry Weintraub
 
El realizador David Yates cuyas cintas anteriores
fueron las cuatro más recientes de "Harry Potter"