jueves, 10 de junio de 2021

TODO INOFENSIVO

 

LOS LOBOS
2019. Dir. Samuel Kishi Leopo.

         Tocando nuevamente el tema de la migración hacia Estados Unidos, se narra la realidad de Lucía, madre soltera con dos hijos pequeños, Max y Leo, que llega a Albuquerque, Nuevo México, para buscar otra forma de vida. Encuentra un dilapidado departamento, propiedad de una pareja oriental, que es lo único dentro de su alcance económico. Lucía debe de trabajar, por lo que los niños tienen que permanecer en el lugar bajo las reglas de no salir nunca y si pelean, abrazarse luego, entre otras que la madre deja grabadas en una máquina portátil. Los niños, como mascotas que quedan solas esperando a sus amos, juegan, dibujan a sus personajes de lobos (la madre les llama “mis lobitos”) e inventan historias, hasta que cierto día, Max, el mayor, decide salir de casa e ir con los niños que siempre mira jugando desde su ventana. Estos niños, luego, propiciarán una situación que será crucial para la tranquilidad de estos personajes…

         Sin embargo, no hay tensión ni drama. Lo que, aparentemente, dará lugar a conflictos graves, se resuelve de una manera simple que no sesgará la continuidad de sus existencias ni el derrumbe económico que el espectador puede esperar. La salida del departamento y el cierre de la puerta que no permitirá el reingreso. La denuncia de un robo y un enfrentamiento que jamás ocurrirá con el culpable. El hallazgo de una evidente jeringa para inyección de droga se anulará de inmediato. La visión de un adicto que fuma su crack a través de un foco quebrado. Los niños son testigos de imágenes fuertes que no les afectarán directamente. Se dice que la cinta tiene tono autobiográfico por parte de su director, pero es un simple pronunciamiento de algo que es una realidad y que ya se ha establecido infinidad de veces en otras películas. Será que los niños son buenos actores (uno llega a detestar a Max y conmoverse con Leo), pero no hay motivos para destacar a esta película por encima de otros ejemplos ya conocidos.

         Aparte, la cinta es desesperante desde el inicio: el ritmo pausado que describe lo cotidiano, con esos niños encerrados, sujetos a peligros inminentes. Luego, la misma cinta se desinflará al aclarar que esas amenazas serán inofensivas o inexistentes. Más interesante resultan unas secuencias donde se involucra a la labor de las sectas cristianas para amparar al desprotegido con tal de reclutarlo entre sus filas. La pérdida del capital se resuelve con las despensas gratuitas. En algunos segmentos de la película, el realizador presenta imágenes de inmigrantes con sus peculiaridades físicas (vestuarios, tatuajes, peinados, etc.) que dan idea de esta raza mezclada donde los orígenes se confunden con las nuevas ideas de una cultura en la que se han sumergido. La cinta se esmera para mostrar su inicio y se desmorona al no ser satisfactorio su final. Todo limpio y suavizado como el Disney que tanto anhelan los pequeños personajes.

martes, 8 de junio de 2021

EXALTAR LA AMISTAD

UNA RONDA MÁS
(Druk – Another Round)
2020. Dir. Thomas Vinterberg.

Martin (Mads Mikkelsen) es profesor de historia en un bachillerato. Tiene problemas: sus alumnos le reclaman que no hay coherencia en sus dictados, para luego tener una reunión con padres de familia que le exigen mayor atención ya que la historia es una de las materias que tienen peso para acceder al ingreso universitario. Cierta noche se reúne con otros tres colegas para celebrar a uno de ellos por su cumpleaños. Durante la cena sale el tema de la reunión y Martin expresa que ha perdido la ilusión y el arrebato de años atrás, algo en lo que coinciden los otros. Luego se comenta que el psiquiatra noruego Finn Skårderud ha propuesto la teoría de que los seres humanos nacen con un 0.05% menos de la cantidad de alcohol que el cuerpo necesita para aprovechar todo su potencial. Entonces hacen un pacto de probar la teoría y registrar los hechos. Así, los cuatro profesores comienzan a beber durante el día, a escondidas en sus clases, para sentirse bien e ir mejorando en gran medida el aprovechamiento de sus alumnos. Luego vendrá la realidad.

La cinta inicia con un prólogo donde muchos jóvenes realizan un reto alcohólico, al grado de que hay puntos extra para quienes vomiten en conjunto. En algún momento de la cinta, la esposa de Martin le comenta que viven en un país donde se bebe demasiado. En el caso de los cuatro amigos que experimentan con la bebida se está ante una forma de justificar el paso del tiempo, la falta de animosidad, la llegada a una mediana edad donde parece que todo se ha perdido. De hecho, Martin recupera el respeto de sus alumnos y revive el amor de su mujer; Peter, como maestro de música, logra un coro celestial; Tommy hace que su equipo de futbol gane y haya armonía entre sus jugadores. La cinta ofrece una primera idea de que el alcohol es una ventaja, pero luego vendrán las consecuencias. 

A lo largo de la cinta se van mostrando las experiencias que viven los cuatro amigos. Luego se pasa a otra etapa: llegar al extremo de alcohol que permita un equilibrio entre sobriedad y borrachera (el término “druk” del título original de la cinta, tiene ese significado), pero no todos logran ese estado y las cosas comienzan a deteriorarse, con diversos resultados. La conclusión es que todo esto puede derivar en alcoholismo. El propio realizador comentó que su cinta era, no solamente un estudio sobre el uso y abuso del alcohol, sino sobre lo que se cataloga como “incontrolable”, que tiene que ver con vicios, adicciones, y claro que, hasta las pasiones.

En su clase de historia, uno de los corolarios que ofrece Martin a sus estudiantes es que “el mundo nunca es lo que uno espera”, para demostrarlo con sus intenciones perdidas de la juventud, cuando había estudiado danza contemporánea. Ese sentido de cambio de rumbo es lo que hace estrujante y hasta difícil, atestiguar como espectadores. A su favor está el inmenso valor de la amistad. El epígrafe de la cinta es de Sören Kierkegaard: “¿Qué es la juventud? Un sueño. ¿Qué es el amor? El contenido del sueño”. Y sabemos que la amistad es una variante del amor.

El director Thomas Vinterberg, en medio 
de sus cuatro excelentes actores


viernes, 4 de junio de 2021

DEMONIOS

 

EL CONJURO 3: EL DIABLO ME OBLIGÓ A HACERLO
(The Conjuring 3: The Devil Made Me Do It)
2021. Dir. Michael Chaves.

         La segunda secuela de El conjuro, que forma parte del universo de horror creado por James Wan, nos devuelve al matrimonio Warren: Ed (Patrick Wilson) y Lorraine (Vera Farmiga), a quienes encontramos, en 1981, realizando el exorcismo del niño David Glatzel quien fuera poseído por un demonio cuando se mudó a la casa donde ahora vive. Durante el rito, el niño se altera, ataca a Ed, pero el demonio pasa al cuerpo del novio de la hermana mayor del niño, Arne (Ruairi O’Connor) quien, unos días después, acuchillará a su casero dominado por el ente que ahora lo posee. Va a la cárcel. Mientras tanto, Ed, hospitalizado, quien se había dado cuenta de la transferencia demoniaca, despierta y pide a su mujer iniciar la investigación y cumplir su compromiso con esta aventura.

         Congruente con las anteriores entregas de la franquicia, recreando cada época de manera elegante y fiel (al inicio fueron los años sesenta, luego en los setenta, y ahora han entrado a la siguiente década). Un argumento original de James Wan, junto con una guionista, da lugar a otra aventura parapsicológica de los Warren (que ocurrió en la realidad, aunque la cinta se tome sus libertades obligadas): Lorraine tiene poderes psíquicos y puede transportarse a los hechos ocurridos en el pasado gracias a su perfecta percepción. Ed es un ser sensible a todos estos fenómenos. No hay cabos sueltos ni se deja de hacer referencias, aunque sean visuales, de paso, hacia asuntos del matrimonio. En este caso, la posesión satánica no se debe a un demonio suelto por el mundo, sino a la maldición de una ocultista cuyas ceremonias sirven para ofrecer almas a Satanás. Claro que, todo tiene sus aristas, antecedentes, explicaciones, daños colaterales. Aparece un personaje secundario, el padre Kastner (John Noble, excelente) como ex sacerdote que acepta su fracaso como clérigo pero también como ser humano, que se torna en símbolo de pecado y mundo, vía adecuada para enaltecer al demonio. Y es muy importante que se enfatiza en el amor de la pareja para derrumbar obstáculos, aparentemente, infranqueables.

         En la cinta original se terminaba con una frase del verdadero Ed Warren donde especificaba que “El diablo existe. Dios existe. Y para nosotros, humanos, nuestro destino se definirá por aquel al cual sigamos”. Esa ha sido la base constante en estas aventuras dentro del ocultismo que vivió el matrimonio Warren (Ed falleció en 2006 y Lorraine en 2019, por lo que alcanzó a conocer sobre las primeras dos cintas de 2013 y 2016), cuya aspiración mayor era la batalla contra el mal. La mayor característica de estas películas supervisadas por su creador James Wan, quien, como productor, ha dejado las riendas en otros realizadores (en este caso, Michael Chaves quien realizó una labor decorosa en La maldición de la Llorona, 2019), es que se mantiene su estilo: una narración impecable que provoca saltos inesperados al asustar al espectador, el establecimiento de ritmo y su dosis de suspenso, la colocación de la cámara donde debe moverse para lograr involucrar al espectador. Uno no siente el fluir del tiempo real porque no puede dejar de disfrutar lo que se le está presentando.

 El director Michael Chaves dando indicaciones a sus actores



        

martes, 1 de junio de 2021

HOMBRE AMISTAD

 

LA PRIMERA VACA
(First Cow)
2019. Dir. Kelly Reichardt.

         Hay un epígrafe en esta conmovedora película, tomada de “Proverbios del infierno” de William Blake donde expresa: “el pájaro un nido, la araña una tela, hombre amistad”. En ese mismo poema, Blake también habla sobre “el sublime acto de anteponer a otro frente a ti”. Ese es uno de los aspectos que trata la historia de Cookie Figowicz (John Magaro), un hábil cocinero, en el territorio de Oregon alrededor de 1820, durante la búsqueda del oeste como tierra de progreso, quien conoce y protege inicialmente al fugitivo King-Li (Orion Lee), un inmigrante chino, mientras trabaja para unos tramperos. King huye antes de que puedan descubrirlo. También es una imagen de la conformación de un país, de sus aspectos iniciales dentro de la economía y los intereses comerciales, de los sueños de progreso que, en ocasiones, no eran sencillos de lograr.

Ya asentado en las afueras de uno de los fuertes militares que se acostumbraban en esos años, reencuentra a King quien es el que ahora le ofrece su vivienda. Cada uno comparte sus planes de vida: Cookie quiere un hotel en San Francisco. King busca comercializar algún producto. La experiencia de Cookie como panadero hace que hornee unos panes de harina y agua que tienen éxito entre los pobladores del lugar. Sin embargo, la existencia de una única vaca, propiedad de un rico terrateniente, primera en este territorio (porque su compañero y sus terneros murieron en el trayecto de su viaje), les da la idea de ordeñarla por las noches para mejorar su producto con la leche. Esta ventajosa e ilegal situación será la que los lleve a la culminación de su destino.

         Un prólogo, que ocurre en tiempo actual, nos muestra a un perro escarbando en un punto frente a un río y surge una calavera. Su dueña empieza a remover la tierra y descubre dos esqueletos. La acción pasa al siglo XIX para que nos adentremos en otras formas de vida: la supervivencia, ya sea en el bosque o en los albores de la civilización. Se sabe que más adelante, al sur, se encuentran ciudades más pobladas. Acá, en Oregon, apenas inician los asentamientos humanos. El ambiente que muestra la película es la del trueque de mercancías o el uso primitivo del dinero: monedas o billetes impresos de manera elemental. King-Li y Cookie se encuentran como almas gemelas, con las mismas inquietudes y deseos de avanzar. Fuera de los ingresos que están obteniendo con sus panes ilegítimos no tienen otro soporte en sus vidas, más que los deseos de pasar a otra etapa en su existencia. Y ya, en otro nivel, su unión de soledades para reforzar una amistad solidaria.

         Inspirada en una novela del coguionista Jon Raymond, usual colaborador de la realizadora Reichardt, donde no aparecía ni la leche ni los panecillos, se tomó solamente la idea de dos hombres que lucharán por subsistir: de ahí, toda la temática de nación, de progreso, de amistad. El tono es melancólico, el ritmo es incesante, las actuaciones son esplendorosas. La cinta se va desarrollando con varias elipsis con la idea de que el espectador vaya llenando los huecos. No sabemos qué sucedió entre la última fase de Cookie con los tramperos, como tampoco lo que sucedió con King-Li antes del reencuentro. Los esqueletos que se encuentran al inicio dan pie al retroceso en el tiempo: los cuerpos que reposan, todavía vivos, en esa llanura boscosa, tendrán encima el peso del tiempo: decenas de años mientras el país fue haciendo realidad lo que eran sueños muy particulares de dos personajes. Fue considerada entre las mejores películas del fatídico 2020. Apenas se había estrenado en marzo cuando comenzó la pandemia y el cierre de salas de cine. A lo largo de los meses comenzó su travesía por diversos festivales de cine y, hasta la fecha, sigue participando en algunos menores, exaltando su calidad y su maravillosa historia. Por fin llega a nuestras salas de cine. No desperdicie la oportunidad.

 La directora Kelly Reichardt


lunes, 31 de mayo de 2021

¿QUÉ HACER CON TU VIDA?

 

EL TRABAJO DE MIS SUEÑOS
(My Salinger Year)
2020. Dir. Philippe Falardeau.

         Joanna (Margaret Qualley) deja la universidad en California y se muda a Nueva York para desarrollar sus ambiciones literarias. Consigue trabajo en una añeja agencia literaria, pero sus labores son netamente secretariales. La agencia la maneja Margaret (Sigourney Weaver) de manera convencional, sin aceptar la modernidad de computadoras o sistemas electrónicos (es 1995). A Joanna le toca recibir las cartas de admiradores del escritor J. D. Salinger, quien vive aislado en New Hampshire, para responderlas de manera impersonal, y luego destruirlas en la trituradora de papel. No obstante, Joanna piensa que debería atenderse dicha correspondencia. Así, la cinta se va desarrollando por dos caminos: el crecimiento personal de Joanna al introducirse en las entrañas del negocio literario, además de su toma de conciencia personal, luego de sentirse rebasada por sus obligaciones cotidianas. Alrededor de esto, existe una relación romántica. 

         J. D. Salinger (1919 – 2010) es un escritor emblemático para la literatura norteamericana: su novela The Catcher in the Rye, publicada en 1951, se convirtió en lectura obligada para todo adolescente que descubrió sus semejanzas con el inolvidable  personaje, Holden Caulfield, quien no sabe lo que quiere y vive inquieto por esa razón. (El título, intraducible, se refiere a una alusión de Holden para alguien que debe atrapar a niños que juegan en un sembradío de planta de centeno, al borde un abismo: la novela se conoce en español como “El guardián entre el centeno” que resulta título enigmático). Salinger se apartó de la vida pública luego del gran éxito de su novela. La película muestra esa aceptación a través de las cartas que lee Joanna donde cada lector (admirador) ha percibido que Salinger escribió directamente para él o ella. Fue tanta la correspondencia que debieron de tomarse esas medidas de respuesta. Joanna llega a escribir a una adolescente cuya carta le parece definitiva, sin imaginar que el resultado será contraproducente. Una forma de comprender la intimidad que se crea entre lector apasionado y la novela que le atrapa.

         Esta será una de las tantas experiencias que la golpearán anímicamente: una editora que vive en el pasado y tiene conflictos para aceptar el presente, además de que vivirá una tragedia colateral. Un novio que escribe una novela que luego Joanna leerá, corregirá y rechazará como espejo de su propia limitación, ya que tampoco sabe, en realidad, lo que quiere de la vida en todos sus aspectos. El embrujo de lo cotidiano, del Salinger mítico (que llega a conocer por teléfono), de su triunfo a través de un camino inesperado (y equivocado), ha evitado que se dedique a la creación, a la consecución de sus objetivos primarios. El realizador canadiense Falardeau nos introduce al romanticismo que existe entre Nueva York y la historia literaria norteamericana (la revista The New Yorker, la vida bohemia que puede detonar una carrera). Una joven aspira a ser escritora quedando atrapada por una realidad distinta a la que ofrecen los sueños, los ideales, la ilusión: deberá buscar la manera para retornar a ellos.

El director, originario de Québec, Philippe Falardeau



sábado, 29 de mayo de 2021

VILLANA VENIDA A MENOS

 

CRUELLA
2021. Dir. Craig Gillespie.

         Se necesita una villana peor para transformar a otra villana en un ser con menos imperfecciones y maldades. Cruella era una nueva alternativa para explotar a personajes que pertenecen como propiedad intelectual a los Estudios Disney, desesperados por crear su propio universo particular, gracias a los prestigios obtenidos desde el pasado. Sin embargo, a la película le sucede lo mismo que en Sherlock Holmes (Ritchie, 2009) o Van Helsing (Sommers, 2004) donde se utilizaba el nombre de un personaje popular, por llamar la atención de un público, ya que las tramas presentadas podrían haber sido ejecutadas por cualquier John o Bill o Paul. En este caso, Disney tuvo la “necesidad” de mostrar los antecedentes de la malvada Cruella De Vil, maravillosa como dibujo animado en La noche de las narices frías (Geronimi, Luske, Reithermann, 1961) o muy sofisticada como Glenn Close en su versión con personajes vivos 101 dálmatas (Herek, 1996) y secuela 102 dálmatas (Lima, 2000). Ante la inmensa necesidad de consumo de entretenimiento, ya no importa cambiar tramas, dulcificar monstruos o mezclar situaciones ya vistas y disfrutadas desde siempre.

 Stella es pelirroja y tiene buenos sentimientos...

         Stella (Tipper Seifert-Cleveland) tiene doce años y su madre la saca de la escuela porque su comportamiento es rebelde y su actitud es estar a la defensiva. Tiene la particularidad de que su cabello es mitad negro y mitad blanco. Su madre la llevará a Londres para iniciar una nueva vida, pero en el camino hará una parada en el inmenso castillo de una baronesa (Emma Thompson), quien es también prestigiosa diseñadora de modas. Stella será testigo de la muerte de su madre cuando unos perros dálmatas la empujan hacia su muerte en un precipicio. Logra escapar y llegar a Londres donde conoce a Jasper y Horace, dos ladronzuelos que se convertirán en su familia. Con el paso de los años, Stella (ahora Emma Stone) podrá entrar a la casa de modas de la baronesa donde subirá de afanadora a diseñadora. Así, se enterará de la verdad detrás de la muerte de su madre. Enojada, se tornará en Cruella, rival y enemiga de la baronesa.

 La baronesa es tan perversa que se torna lugar común...

         A lo largo de la película, el personaje de Cruella se va comportando de manera contraria a lo que conoce todo espectador de las cintas animadas, o en vivo, de los dálmatas. Las culpas serán transferidas a la baronesa haciendo que los perros queden como mascotas, eso sí, inteligentes y fieles, en el caso de un perro que Stella adopta y otro que era cómplice y colaborador de Horace. Más adelante, los perros utilizados para la muerte de la madre de Stella quedarán al lado de Cruella y, de sus crías, saldrán Pongo y Perdita, personajes caninos de la novela original en que se basa esta mescolanza de contradicciones y florituras. Hasta se introduce un antecedente de Blanca Nieves. Tanta explicación y establecimiento de antecedentes produce una película de acción, venganza, lugares comunes, y vuelve al personaje en ser dulce y simpático. La delicia de ver a Emma Stone no es suficiente para que se justifique una cinta que termina siendo soporífica y de la cual no vale la pena seguir repitiendo sus defectos, como la misma película...

miércoles, 26 de mayo de 2021

EL HOMBRE NO ES EL MEJOR AMIGO...

DOGMAN: EL DESPERTAR DE LA BESTIA
(Dogman)
2018. Dir. Matteo Garrone.

         La primera secuencia de la película viene a ser modelo para lo que vendrá después. Marcello (Marcello Fonte) es un hombre compacto: de baja estatura, delgado, con rasgos que, en otro caso, indicarían algún retraso. Su negocio consiste en el cuidado e higiene de perros y ofrece sus servicios en un pequeño local de un pueblo napolitano. Se le presenta bañando, con sumo cuidado, a un gran mastín blanco que le pela los dientes. El animal, amarrado, detesta a su agresor, pero luego se calma cuando le empieza a secar con aire. Así, Marcello debe de vivir su vida: cuidándose de quienes lo retan y amenazan, como es el caso de Simone (Edoardo Pesce), un exboxeador, cuyo carácter es violento y abusivo. Marcello, aparte de este oficio, vende droga a menudeo y solamente entre conocidos. Simone se aprovecha de la mansedumbre de Marcello para quitarle droga, no pagarle, y meterlo en sus actos delictuosos: roba casas. Uno no comprende la paciencia que Marcello muestra ante el rudo y cretino acosador, pero tal vez sea porque esos pequeños crímenes le permiten complementar sus ingresos y utilizarlos en la relación con su hija, producto de un matrimonio que se ha separado.

         Marcello forma parte de una sociedad que incluye a los distintos comerciantes del lugar y con los cuales comparte bebida y comida, además del casual juego de futbol. Marcello es apreciado por todos, aunque todos se quejan de Simone. El colmo vendrá cuando éste le pide que, a través de su negocio, pueda introducirse al local contiguo que es una joyería. Cuando el dueño acusa a Marcello de algo que es evidente, éste prefiere callar antes que denunciar al abusivo Simone. A partir de aquí, ocurren hechos que llevarán a una segunda parte de la cinta donde las cosas deberán cambiar, aunque dentro de la lógica inexplicable de Marcello o tal vez, ante su experiencia de manejar a animales que, de pronto son bravos y amenazadores, pero que sabe que al final de cuentas podrá dominar.

         La cinta nos muestra los aspectos diversos del protagonista (impecablemente actuado por Marcello Fonte, quien se ganó la Palma de Oro como mejor actor en Cannes), al presentarlo desde su humilde e inofensivo oficio, luego padre amoroso cuya voluntad es lo que desee su hija, o el ser humano que retorna a la casa robada para rescatar a un pequeño perro ladrador que sus compinches habían metido al congelador de la cocina, porque eso era impensable, cruel y mezquino. Todo deberá explotar. Es la gran cualidad de la cinta que nos va llevando a una metamorfosis: Marcello deberá comportarse como quien tolera, somete y domina a un perro. Las reacciones sociales, los cambios en una supuesta amistad, el final de la paciencia, la rebelión de una persona que creía en la nobleza de sus semejantes al igualarlos con los perros que cuidaba y limpiaba y paseaba. Pensaba, equivocadamente, que el hombre era el mejor amigo del hombre.

El director Matteo Garrone con su actor Marcello Fonte en Cannes



miércoles, 19 de mayo de 2021

EL DEMONIO EN TODAS PARTES

EXORCISMO EN EL SÉPTIMO DÍA
(The Seventh Day)
2020. Dir. Justin P. Lange.

         Un prólogo que ocurre en 1995 muestra el proceso de un exorcismo que falla. El padre Louis (Keith David) está junto con el joven sacerdote Peter (Chris Galust), ante el cuerpo poseído de un niño cuyo cuerpo comienza a ser vejado y luego quemado, indicando el triunfo del demonio. Un cuarto de siglo más tarde, el novato sacerdote Daniel (Vadhir Derbez, estático) es presentado al ahora ya mayor Peter (Guy Pearce, quien se ha prodigado mucho últimamente) para que ambos inicien una serie de exorcismos ya que han empezado a proliferar hechos extraños en diversos puntos del país. La relación inicial es tensa: Peter es un hombre que se muestra cínico y que expone a Daniel a valerse por sí mismo. El caso que deberán investigar es el de un niño que asesinó a sus padres y hermana: al entrevistarlo, el pequeño indica que no era él cuando ocurrieron los hechos… La película viene a ser otra variación sobre este tema, subgénero de terror, del cual difícilmente podrá encontrarse un equivalente luego de la obra maestra (El exorcista, 1973. Dir. William Friedkin), pero al menos es un intento por explorar las debilidades humanas. En este caso se tienen todos los elementos usuales: el ser poseído, la tabla ouija, la sugerencia de algún abuso, y hasta un inesperado demonio que es expulsado como ejemplo para el novato, aterrorizado, joven sacerdote.

         Al final de cuentas estamos ante un ejercicio de cine de terror. Aquí tenemos a una pareja dispareja: un sacerdote que ya ha vivido distintas experiencias, cuyo aspecto físico es desaliñado, mientras que su joven acompañante apenas va entrando en los ritos y fórmulas de la iglesia. La secuencia donde Peter obliga a Daniel a que encuentre un demonio, dentro de un refugio para personas sin hogar, le lleva a descubrir que el mal se encuentra inserto donde menos se piensa y que da lugar a su hegemonía y posible multiplicación. Hay otro momento muy bien dirigido cuando Daniel entra a la casa donde sucedieron los asesinatos y va reviviendo, en penumbras y gracias a visiones fantasmales, los antecedentes del niño criminal, así como las condiciones que estuvieron presentes. Si la película ha llamado la atención es porque su realizador, Lange, fue el responsable de una cinta mucho mejor, inquietante, con una atmósfera envidiable (The Dark, 2018), acerca de una joven zombi, que unía su soledad con un niño que había sido abusado al grado de la pérdida de sus ojos: ambos buscarían la redención contra los causantes de sus desgracias. Esta película no se encuentra a la altura, pero tampoco es despreciable: simplemente un título menor: podrán esperarse mejores obras de este realizador en el futuro.

El director Justin P. Lange



lunes, 17 de mayo de 2021

INCENDIO TORTUOSO

 

AQUELLOS QUE DESEAN MI MUERTE
(Those Who Wish Me Dead)
2021. Dir. Taylor Sheridan.

         Carente de tensión, apuntando hacia muchos lados, estamos ante una mezcla de subtramas dentro del género de acción e intriga. Un hombre huye junto con su hijo pequeño desde Florida hasta Montana para escapar de su asesinato ya que han ejecutado a otra de las personas que conocía su secreto y está seguro de que él será el próximo. Los asesinos tendrán que seguirlo en su ruta para encontrarlo y cumplir con su misión. Por otro lado, hay una mujer bombero, Hannah (Angelina Jolie) en Montana, quien vive acosada por la culpa al no poder haber salvado a unos niños en un fuego en el bosque, debido a una mala decisión. Aparte, está el sheriff del condado, cuñado del hombre que escapa (y con el cual desea refugiarse en Montana), cuya esposa está embarazada: por conocer al perseguido, formarán parte de las pesquisas de los criminales. Todos estos personajes se reunirán en medio de otro fuego en el bosque, creado por los asesinos para desviar la atención de su objetivo.

         Una película que apenas dura 99 minutos (y da la sensación de que su duración sea mayor) tarda mucho en establecer su conflicto particular, al ir describiendo con ritmo pausado las características de cada personaje con sus situaciones personales, dando como resultado que todo quede a nivel superficial. Nunca se sabrá a ciencia cierta cuál era el motivo de la persecución, y de las tantas muertes, que tanto preocupan a diversas personas en altos niveles de gobierno, por lo que el par de asesinos simplemente se toman de manera natural, al convertirse en lugar común cinematográfico: hay que aceptarlos porque esa es su razón para existir y es como si pasaran de una película de acción a otra para justificar su existencia. La premisa es tan predecible desde el momento en que la gran culpa de Hannah está en niños fallecidos que no pudo salvar y que, de pronto, aparezca otro niño que le facilitará la expiación, aparte de un conveniente incendio forestal. Lo mejor de la película es el placer que causa ver morir a los villanos de manera lenta, horrible, como el ritmo de la película…

 

        

miércoles, 12 de mayo de 2021

EL AYER NO VUELVE

LA BELLE ÉPOQUE
2019. Dir. Nicolas Bedos.

         Victor Drummond (Daniel Auteuil) y Marianne (Fanny Ardant), su esposa, se encuentran en un momento crítico de su matrimonio. Ella es psicóloga. Él fue caricaturista político en un periódico que ya no existe, y que era propiedad de su amigo François (Denys Podalydès), ahora amante de su mujer. Víctor no está al día: no posee un celular y rechaza trabajar con su hijo quien produce series web, mientras que Marianne utiliza lentes de realidad virtual, antes de dormir, como paliativo ante la falta de pasión con su marido. Cierto día, Marianne lo echa de su casa. Víctor, sin saber qué hacer, acepta la invitación de Antoine (Guillaume Canet), amigo de su hijo, quien se dedica a recrear tiempos pasados, como si fueran representaciones teatrales, para sus clientes. En su caso, Víctor le pide repetir el día en 1974, cuando conoció a Marianne, en el café “La belle époque” en la ciudad de Lyon. Sin embargo, inesperadamente, Víctor empieza a fascinarse con la actriz Margot (Doria Tillier) quien representa a Marianne cuando tenía veinte años. Margot lleva una relación disfuncional con Antoine quien, así, se verá envuelto en dos situaciones fortuitas: arreglar las cuestiones sentimentales de ambos personajes.

El presente con Víctor leyendo y Marianne con la realidad virtual


El pasado recreado con la Marianne ficticia

         Un guion impecable que va sorprendiendo al espectador en cada momento de su desarrollo, creando un laberinto de realidades y apariencias, recuerdos e identidades que chocan entre personaje y actor, para transmitirnos que no necesariamente todo tiempo pasado fue mejor. Víctor, ante el rechazo de su mujer, desea viajar artificialmente a un pasado cuando había amor. Todas las variables se han cuidado: las personas que estaban en ese lugar, en ese instante, ahora son personajes que interpretan actores a los cuales se les ha entregado un guion y se les dirige como en las telenovelas, a través de apuntadores. La magia del momento, la calidez e improvisación de Margot, como Marianne, provocan inquietud en el corazón de Víctor. Margot va descubriendo las consecuencias de sus acciones.

Víctor en su realidad ficticia; Antoine dirigiendo desde afuera

         En otro aspecto, la cinta pasa de una mentira: la secuencia inicial que descontrola al espectador pertenece a la serie web que produce el hijo de Víctor, a la realidad con el automóvil Tesla que transporta al matrimonio. En los estudios de Antoine vemos que simultáneamente están ocurriendo diversas ficciones: puede ser el siglo de las luces, o la Alemania nazi o Lyon en 1974. Víctor y Margot salen de la realidad ficticia para sumergirse en la realidad actual, la que se está viviendo el día de hoy. Lo más importante de la película es que enfatiza el hecho de que uno no manda en su propio corazón y que el pasado es irrepetible: solamente quedan la nostalgia y los recuerdos.

El director Nicolas Bedos