viernes, 11 de noviembre de 2016

ALBRICIAS Y DESCARRILAMIENTO

LA LLEGADA
(Arrival)
2016. Dir. Denis Villeneuve

LA CHICA DEL TREN
(The Girl On the Train)
2016. Dir. Tate Taylor

1.- LA LLEGADA



         Han llegado doce naves extraterrestres a sendos lugares del planeta. En Estados Unidos sucede en Montana hacia donde es trasladada la Dra. Louise Banks (Amy Adams), eximia lingüista, junto con el físico Ian Donnelly (Jeremy Renner) para buscar la manera de comunicarse con los seres que han llegado. Previamente hemos sido enterados que Louise ha tenido una bebé que luego creció y falleció. Durante el proceso, Louise va descifrando los signos (algo que también se intenta desde los otros países que tienen a estos huéspedes) hasta que logra enterarse de las intenciones de los visitantes.



         Con esta base argumental estamos ante un acercamiento intelectual dentro de la ciencia ficción que propone al lenguaje como uno de los grandes dones que puede poseer la humanidad para llegar al entendimiento. La disertación sobre la comunicación y los sentidos diversos que las palabras pueden adquirir. De esta manera también el hombre puede apropiarse del tiempo y llegar hasta la visión del futuro. Lo más importante es aceptar el destino que nos ha tocado vivir aunque nos traiga situaciones difíciles. No puede comentarse nada preciso sin echar a perder el punto clave de esta extraordinaria película que no se regodea en el efecto especial buscando llegar al cerebro y no a la panza del espectador. El juego temporal de la narración la torna singular. Simplemente es otra joya del realizador de cintas soberbias como La mujer que cantaba, Intriga, Enemigos idénticos, Sicario y ahora esta obra maestra.

         2.- LA CHICA DEL TREN



Todo lo contrario debe decirse de la fallidísima adaptación de esta novela bestseller a la pantalla grande. La historia de Rachel, una dipsómana (Emily Blunt), que vive frustrada por el fracaso matrimonial y acosa a su ex marido y a la nueva esposa. Rachel pasa todos los días por el tren que la lleva a la ciudad frente a su antiguo hogar (donde ahora sigue habitando el ex marido). Dos casas abajo vive una pareja a la cual ha idealizado porque la considera ejemplo perfecto. Cierto día se da cuenta que la mujer se está besando con otro hombre. Esto la lleva, estando alcoholizada, a bajar del tren, perseguirla para gritarle que es una perdida, pero entonces sufre un accidente del cual no recuerda nada. A los pocos días sale la noticia de que ha desaparecido la joven mujer. Ella empezará a entrometerse para llegar a una inesperada solución.



La novela original mantenía un juego de tiempos que retrocedían de manera distinta según la protagonista femenina de la que se estaba hablando. El suspenso era gradual y la atención se mantenía por esta razón. En pantalla todo resulta lento, un terrible sentido del ritmo, y se va resolviendo de manera simple sin que se sostenga, ni se sienta, esa angustia existencial de Rachel, ni su obsesión por la pareja inicial que daría lugar al desencadenamiento de coincidencias. El realizador Tate Taylor nos había dado previamente Historias cruzadas (2011), otra trama basada en una novela popular, aunque mucho más trivial, donde destacaba el reparto (Viola Davis, Octavia Spencer, Emma Stone). En este caso sucede lo mismo con Emily Blunt, cuya presencia es fuerte, aunque se sienta desperdiciada.



domingo, 6 de noviembre de 2016

CÓDIGOS MORALES

EL CONTADOR
(The Accountant)
2016. Dir. Gavin O’Connor.



         Christian (Ben Affleck) es un hombre autista. Presta sus servicios como contador a grandes firmas para descubrir errores o delitos. Gana mucho dinero haciéndolo y eliminando, además, a quienes cometen dichos actos fraudulentos. Cuando una compañía robótica lo contrata para revisar sus cuentas y éstas salen a la luz, inicia una serie de crímenes que serán definitivas y cambiantes para el contador. Tal como se la describo deja fuera toda la riqueza del guion, muy bien estructurado y bastante elaborado, ya que inserta de manera fragmentada, la infancia del jovencito autista, la relación con un padre autoritario y una madre que le abandona, sus diversas experiencias de crecimiento, para llegar al enfrentamiento final donde habrá una relación familiar. Para que todo esto se aclare, hay una agente de la tesorería federal y su amenazante jefe, involucrados en la búsqueda del inteligente autista que sabe realizar sus actividades para no ser localizado. No se vale contarlo.

Anna Kendrick y Ben Affleck descubriendo 
el problema contable que dará lugar a muertes...


         La cinta tiene dos vertientes: aquella que se dedica a mostrar un conjunto de valores tergiversados. El autista posee un código moral que, al verse roto, le produce un grave conflicto existencial. Una vez vista y digerida la cinta, se comprueba la validez de las acciones del personaje, además de la forma de actuar de las autoridades fiscales. Utilizando a las ricas empresas, y a sus dueños, como astutos mercaderes cuya única finalidad es la acumulación de mayores capitales, el aparente villano eliminador se torna en figura heroica.

Cynthia Addai-Robinson y J.K. Simmons como oficiales
de la Tesorería; Jon Bernthal como el letal Braxton.


         La otra tiene que ver con los lazos familiares que nos lleva a la congruencia temática de su realizador Gavin O’Connor. La última pelea (2011) mostraba a un par de hermanos que llegaban a enfrentarse en el hexadrilátero de artes marciales luego de estar separados por ciertos rencores provocados por su entrenador, el propio padre de ambos, alcohólico recuperado. Código de familia (2008) tenía como protagonistas a una familia de policías. Luego de una masacre en el caso de un narcotráfico, un oficial descubría que su cuñado, sargento, estaba involucrado. En ambas películas, la base argumental partía de las relaciones familiares, algo básico para comprender esta cinta y aceptar sus giros narrativos.

Gavin O'Connor, director congruente


         Demasiado entretenida porque tira muchos cabos que deben atarse. El espectador debe estar atento y aceptar que todos tienen sus razones y aquello que parece extremadamente casual posee finalmente una explicación lógica (y hace uso de la libertad que tiene el cine). El reparto es perfecto desde el protagonista Affleck pasando por grandes personalidades (John Lithgow, Jeffrey Tambor, Jean Smart) hasta las jóvenes presencias (Anna Kendrick o Jon Bernthal).



domingo, 30 de octubre de 2016

SALTARSE LAS REGLAS


DOCTOR STRANGE: HECHICERO SUPREMO

(Doctor Strange)
2016. Dir. Scott Derrickson.




         El arrogante y efectivísimo neurocirujano Stephen Strange (Benedict Cumberbatch) sufre un accidente que le provoca múltiples facturas, sobre todo en sus manos, por lo que su carrera se encuentra en un callejón sin salida. Al enterarse que otro hombre, Jonathan Pangborn (Benjamin Bratt), logró recuperarse de una desgracia similar, va a buscarlo y éste le sugiere que vaya a un lugar en Nepal. Strange viaja y conoce a la hechicera (Tilda Swinton) que se convertirá en su maestra y mentora para poder dominar la energía a través del conocimiento, la disciplina y la reflexión. Antes de esto, ha ocurrido un prólogo donde un villano, Kaecilius (Mads Mikkelsen), roba las páginas de un libro antiguo donde viene el conjuro para entrar a la Dimensión Oscura donde existe un personaje que desea invadir a la tierra, produciendo su extinción.





         Hasta ahí le cuento la trama porque todo se reduce, como siempre, desde siempre, a las batallas entre el bien y el mal. Desde el momento en que estamos hablando de héroes, existirá su némesis. Las fábulas morales son milenarias. Lo que importa es la forma en como se narran. Y luego de haberse tenido experiencias que ya son repetitivas en las cintas de los Estudios Marvel, nos deslumbra el estilo visual así como el desarrollo de los efectos que ahora tuercen edificios, provocan cambios de ángulos y hacen que las imágenes se deformen en otra dimensión alejada de la real. Igualmente, las circunstancias de los personajes: estamos ante un médico cuya vida es normal para luego tornarse en ser que maneja elementos sobrenaturales y, por tal motivo, reconocerse como un ser previamente débil y pleno de defectos. De hecho, en la película se habla de tener que saltarse de pronto las reglas para alcanzar el bien común. Un problema moral que se vive todos los días en diversos ámbitos y es algo acorde con los tiempos en que estamos situados. Ese es el discurso más importante en esta película, sobre todo para llegar al punto clave y básico del argumento: el dominio del tiempo y su uso para revertirlo.





         Cumberbatch muestra su versatilidad: del Hamlet en los escenarios del mundo al Sherlock Holmes de la televisión británica a las interpretaciones excelsas en la pantalla grande con dramas contemporáneos como El código enigma, ahora entra de lleno al papel estelar en superproducción que seguramente lo volverá a traer en el personaje (de hecho la cinta lo expresa al final: “El Dr. Strange volverá”). Fue estrenada en otros países previamente a los Estados Unidos y puede afirmarse que será un éxito de taquilla. El realizador Derrickson nos ofreció la interesante Siniestro luego de haber intentado rehacer El día que se paralizó la tierra con resultados fallidos, aquí logra salir adelante al manejar el inicio de otra saga con personaje trascendente.

miércoles, 12 de octubre de 2016

GENIO POR PARTIDA DOBLE


PASIÓN POR LAS LETRAS

(Genius)

2016. Dir. Michael Grandage





        La relación entre Max Perkins, editor formidable de la firma Scribner en los años veinte, y Thomas Wolfe, escritor incipiente (y genial, acorde con Perkins), conforman la trama de este fragmento biográfico filmado con un tono oscuro para dar idea del pasado. Al llegar a sus manos el manuscrito de Look Homeward, Angel (traducida al español como El ángel que nos mira, y en su versión teatral como Acuérdate del ángel), Perkins entra en un vértigo lector que lo hace pensar que se encuentra frente a otro genio literario. Inicia así una relación que lleva a Wolfe a considerar a Max como su mentor y figura paterna.





         La película muestra a Perkins (Colin Firth, contenido, con un perenne sombrero sobre su cabeza) como hombre de familia, esposo paciente y padre de cinco hijas, por lo que la llegada de Wolfe le hizo sentir el arribo de un hijo putativo. Por su parte, Wolfe (Jude Law, excesivo) es representado como explosivo y apasionado, creador de palabras al mayoreo (llega con 700 páginas de su primera novela y 5000 para la segunda: Del tiempo y el río) quien, agradecido, luego de que muchas editoriales le habían rechazado, tuvo para su fortuna al inexpresivo Perkins.





         Con el tiempo se van desarrollando varias cuestiones: la relación entre Wolfe y su amante, la diseñadora escénica Aline Bernestein (Nicole Kidman), que llega a la posesión destructiva; el reconocimiento por parte de Perkins que su familia debe valorarse y ser tomada en cuenta; la separación amistosa entre escritor y editor por resentimientos ocultos que, en realidad, surgieron a posteriori. La cinta toma como punto esencial lo que significa el descubrimiento del genio, como se llama la cinta originalmente, con todos sus defectos y variables. No es solamente Wolfe quien sabía escribir, sino Perkins que poseía el talento para darle sentido y concepto a los textos que recibía (no en balde fue quien le dio paso a la fama a Ernest Hemingway y F. Scott Fitzgerald, por mencionar a dos que aparecen como personajes en la cinta).

Wolfe, feliz, luego de recibir anticipo
por la futura publicación de su primera novela



         Por supuesto que la cinta es una visión romántica de lo que fue un escritor entregado a su pasión literaria, en contraste con la correspondiente entrega y pasión de alguien que amaba su oficio de editor. No ocurren grandes cosas: momentos simples que luego descubrimos significativos en la existencia de dos hombres. Wolfe todavía escribiría otras novelas que se publicarían póstumamente.





         La película atrapa por la pasión. El retorno a una época donde todavía era posible la capacidad de asombro y el establecimiento de temas y situaciones antes inexploradas. Ambiente y tono adecuados para hablar de una época difícil en la vida del norteamericano en ciertos ámbitos. El genio de Wolfe hizo que otro gran escritor, William Faulkner, lo definiera como el talento más brillante de su generación. Afirmación bastante aventurada considerando los nombres soberbios que la componen. Al menos, la cinta, atractiva y nada aburrida, incita a tomar los libros de Wolfe ya sea para descubrirlos o repasarlos.

El verdadero Thomas Wolfe (1900 - 1938)

domingo, 9 de octubre de 2016

UNA PASIÓN NO CORRESPONDIDA


DESDE ALLÁ

2015. Dir. Lorenzo Vigas.





    Desde allá es tan enigmática como seductora. Armando (Alfredo Castro) es un cincuentón, dedicado a la fabricación de prótesis dentales, que ofrece dinero a jovencitos en la calle para que le acompañen a su departamento. No establece contacto físico: les pide que se paren de espaldas frente a él quien, sentado, se masturba cuando se quitan la playera y se bajan ligeramente los pantalones. Todo cambia cuando conoce a Elder (Luis Silva), 17 años y homofóbico, quien lo golpea antes de irse robándole la cartera y una figura de porcelana.





    Armando insiste. Elder le regresa su cartera. Lo invita a comer. El jovencito es víctima de una golpiza por lo que Armando lo lleva a su casa y cuida hasta que se recupera. Elder, todavía intentará abrir una caja fuerte y ataca a Armando antes de irse, pero retornará arrepentido. A partir de este instante, inicia una relación de primera amistad. Elder siente gratitud y se conmueve ante el cuidado casi paternal de Armando, hasta que sucumbe al enamoramiento.





    Hasta aquí se puede contar la trama. La cinta sigue con giros que no se esperan, por lo cual se justifica la aplicación del calificativo “enigmática”. La acción sucede en una Caracas muy bella que sufre la desigualdad social, la inflación, las filas interminables de personas que buscan comprar los artículos básicos para el alimento diario dentro del corrupto sistema político. Así, la cinta se mueve entre el poderoso (una clase media que tiene dinero y cierto pasado acomodado) y el que sobrevive (jovencitos que viven la violencia y el estigma del abuso familiar).





    La trama ofrece múltiples lecturas que van desde la terrible soledad hasta el plan perverso para la realización de un crimen. Armando viene a satisfacer sus traumas personales explotando al jovencito bajo la seducción del dinero. Armando no intenta el contacto físico, simplemente es producto de un pasado que no conocemos, solamente intuimos. Armando busca, hasta que encuentra, a quien le apoyará cometiendo un crimen anhelado. Y todavía quedan más interpretaciones.





    Estamos en las antípodas de Los placeres ocultos (Eloy de la Iglesia, 1977) donde el banquero Eduardo perseguía a un jovencito para seducirlo y enamorarlo. Aquí tenemos a un Armando que, sin ser atractivo, atrapa a su presa para luego deshacerse de ella. No quedaría la frase de “Destruimos lo que amamos” porque nunca nos damos cuenta de que surja amor de Armando hacia Elder, aunque lo contrario sea cierto. Es otra variante de La ley del deseo (Pedro Almodóvar 1987) donde el joven Antonio era quien se consumía de pasión por el director Pablo, mayor que él, para tenerlo y suicidarse. Aquí, la entrega lo destruirá. 


El realizador Lorenzo Vigas con Alfredo
Castro (izquierda) y Luis Silva (derecha).



    El hecho de que “Desde allá” no se centre en la homosexualidad sino en la compleja relación de dos hombres separados por la edad y la clase social para tornarse en una historia de venganza indirecta, hace que la cinta se torne tan atractiva como enigmática. Uno, como espectador, debe imaginar todas las aristas que han quedado ocultas y de las cuales recibimos solamente mínimos destellos. Una cinta que no deben perderse. Ganadora del León de Venecia en 2015 como mejor película.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LA CORRUPCIÓN ENDÉMICA


ATENTADO EN PARÍS

(Bastille Day)

2016. Dir. James Watkins.





         Un hábil ladrón y carterista, Michael (Richard Madden) roba la bolsa de una joven mujer, Zoë (Charlotte Le Bon) que se ha detenido en una calle de Montmartre sin saber que en la misma viene una bomba dentro de un oso de peluche. Al no encontrar nada de interés, abandona la bolsa que estalla a los pocos instantes dejando cuatro muertos detrás. Será labor del agente de la CIA Briar (Idris Elba) localizarlo y detenerlo para que el joven le confiese que no tenía idea de lo que contenía el objeto de su robo y que no es un terrorista. A partir de ese momento inicia todo un ingenioso juego de dobles traiciones y situaciones impensables para darnos cuenta que la corrupción se encuentra por todos lados, infiltrada en los antiguos emblemas del honor y la protección, aunque ahora manipulativa en extremo al existir las redes sociales.





         No puede contarse mucho sobre la trama para no echar a perder ciertas sorpresas narrativas. Lo que debe establecerse es que el realizador Watkins (a quien debemos previamente otros ejemplos de la maldad inherente y endémica: Silencio en el lago (2008) y La dama de negro (2012) tanto en ámbitos naturales como sobrenaturales) tiene un gran sentido de la acción constante y de las secuencias útiles: no hay nada que sobre ni falte. La tensión es constante, sobre todo cuando se realizan limitaciones en el tiempo. El título original de “Día de la Bastilla” está presente porque todo sucede como terrorismo antes del día nacional francés, pero lo mejor es que no se torna en eje principal. Lo que importa es dejar claro que estamos inmersos en cloacas de ambición y hasta los fines idealistas, ya sean reprobables como el terrorismo, o inspiradores como el ecologismo, por poner un ejemplo, pueden ser traicionados.





         Idris Elba y Richard Madden están perfectos en sus roles. Cada uno ofrece humor y tensión. Elba es un actor versátil que tanto puede reflejar una gran introspección (¿lo han visto en la serie Luther en el canal BBC?) como ser héroe invencible, con cuerpo atlético y energía. Madden, popular por la serie Juego de tronos, es toda una revelación. Las tomas de un París hermoso, mezcladas con sus azoteas y las panorámicas con su simbólica Torre Eiffel, nos sitúan en un drama contemporáneo de acción intermitente y de interesante discurso donde el racismo es simplemente un pretexto para oscuras intenciones, en una ciudad que se encuentra entre las más pobladas con personas de otras razas y países. Extraordinaria.

sábado, 24 de septiembre de 2016

EL PRESENTE VISTO DESDE EL PASADO


LOS SIETE MAGNÍFICOS

(The Magnificent Seven)

2016. Dir. Antoine Fuqua.





         Nueva lectura de una cinta clásica filmada en 1960 por el maestro John Sturges (1910 – 1992) acerca de un pueblo mexicano fronterizo que cada año era acosado y robado por un bandido y sus secuaces, por lo que se mandaba traer a pistoleros norteamericanos que les ayudaran a erradicarlos. Esta adaptación para un siglo XXI incrementa la violencia, la crueldad, el número de matones que acosan a un pueblo que ahora está amenazado por un tipo rico que desea quedarse con todas las tierras del lugar porque hay oro en unas minas aledañas. El pueblo está constantemente vigilado por un alguacil comprado por el villano y donde se cometen atroces crímenes sin castigo. La cinta inicia con una pequeña masacre que el hombre perpetra durante la reunión de algunos ciudadanos que buscan alguna solución. Al asesinar al marido de una joven mujer (Haley Bennett), ésta decide ir en busca de ayuda. Encuentra al caza recompensas Chisolm (Denzel Washington) que, a su vez, reclutará a otros seis ladrones, estafadores, jugadores, un mexicano, un indio nativo-americano experto en flechas y otro oriental hábil con los cuchillos.





         No puede haber comparación. La cinta original (7 hombres y 1 destino) será recordada por personas de mi generación, quizás. Ahora a nadie le interesaría y parecería obsoleta por completo. Su tema musical, por Elmer Bernstein, se hizo entrañable (es el que se utilizaba para los comerciales de los cigarros Marlboro) y aquí en la versión actual tuvieron el acierto de reproducirla hasta los créditos finales. La cinta original dio lugar al crecimiento de nuevas estrellas (Steve McQueen, Robert Vaughn, Charles Bronson) o lucimiento de otras establecidas (Yul Brynner, Eli Wallach o Brad Dexter) y era la versión norteamericana de una obra maestra por Akira Kurosawa (Los siete samuráis, 1954). Se puede conseguir en vídeo y es magnífica.





         Antoine Fuqua es un realizador del cine violento, con mucha acción, cuyos protagonistas deben luchar contra la corrupción que les rodea. El policía novato ante su compañero veterano que realiza acciones ilegales para su beneficio (Día de entrenamiento); el honesto trabajador que desea sacar a una jovencita de la prostitución forzada (El justiciero): el medieval rey Arturo contra los miembros de su deshonesta corte (Rey Arturo). Aquí tenía una veta excelente de explotación de su temática favorita que le permite, además, hablar de las diversidades raciales, de la ambición económica en cuanto a la explotación de pocos por muchos en la constante acumulación de riqueza, de la completa inhumanidad que lleva a la falta de respeto sobre todo a la vida de los demás. La masacre contemporánea, digna de una tragedia isabelina, tiene su representación en pantalla. No es exagerada ante una comparación con la información de lo que sucede cada día en la guerra cotidiana o en el enfrentamiento en la lucha contra el narcotráfico, por ejemplo. Un perfecto tratamiento de hechos que suceden en siglo XIX pero que retratan a la voracidad del siglo XXI. Y la moralidad se impone como gran deseo ficcional ante la impunidad de nuestra realidad.


Peter Sarsgard representa a la voracidad
de nuestro siglo XXI desde el pasado



         Denzel Washington ocupa el rol del líder, caza fortunas legal, con territorialidad amparada, aparte de un extremo deseo de venganza. Chris Pratt, carismático, está en lugar de Steve McQueen.  Dos iconos de nuestro tiempo para continuar con la idea de un Hollywood ya desaparecido que, de todas maneras, mantiene el culto a la personalidad. Una sorpresa agradable es que nuestro paisano Manuel García-Rulfo cumple perfectamente con su papel, no es disminuido como mexicano, además que su personalidad se impone. Todas las cualidades para mostrarnos una visión de nuestros tiempos modernos (¿civilizados?) desde una perspectiva del pasado salvaje. 

El excelente Antoine Fuqua

lunes, 19 de septiembre de 2016

HUMOR CON OLOR A SANITARIO


NO MANCHES FRIDA

2015. Dir. Nacho G. Velilla.





Ezequiel (Omar Chaparro) sale de la cárcel para descubrir que sobre el terreno donde escondió su botín se ha construido el gimnasio de una escuela privada. Al ir a pedir trabajo como intendente, debido a la terrible disciplina de los estudiantes que hace correr a otros candidatos, se le confunde y es aceptado como maestro. Le toca cubrir a un salón de clase temido por todos los docentes. Cuando Ezequiel lo toma, primero es víctima de las bromas del grupo y luego logra domarlo. Alrededor de esto hay una maestra soñadora e idealista (Martha Higareda) que se torna en su objeto amoroso.



Versión mexicana (con producción norteamericana y alemana, dirigida por un español) de una cinta filmada en Alemania en 2015 llamada Fack ju Göthe (2013, Bora Dagtekin) y que copia la trama esencial de la norteamericana De ladrón a policía (1999, Les Mayfield), donde un ladrón descubría que sobre su botín estaba una estación de policía por lo que se hacía pasar como agente para lograr recuperarlo. Desconozco la alemana, de la cual no espero mucho. Me gusta la de Mayfield con Martin Lawrence. Sobre películas acerca de alumnos insoportables que son llevados a la razón y el respeto existen, por suerte, títulos afortunados.



La película es una larga sucesión de chistes fáciles, palabrotas, comportamientos extremos y groseros, además de rendir el culto eterno a la coprofilia, que apelan a la reacción primaria. Seguramente tendrá mucho éxito entre el público que no es exigente y acepta cualquier bobería como No se aceptan devoluciones o Nosotros los Nobles como gran ejemplo del mejor cine mexicano. Es de esperarse que existan alumnos como los describe la cinta: sin rumbo ni intereses, viviendo para el momento, bajo el pretexto de que no se les entiende. Una realidad exagerada que provoca la risa por situaciones increíbles (las bromas de los estudiantes) o la utilización de soluciones inverosímiles (la excavación en el sótano, sin que nadie se dé cuenta, aunque, bueno, el túnel de El Chapo le dará la razón a los defensores de la película).



Hay un momento que parece serio: cuando el “maestro” lleva a sus alumnos por un recorrido entre sus amigos: un miserable, un drogadicto y un narcotraficante, como ejemplos de lo que pudieran llegar a ser. Uno imagina que si esa fuera la fórmula perfecta para colocar a los jóvenes por el buen camino, otro gallo cantaría en nuestra realidad. Para redondear la universalidad del ladrón vuelto maestro, se torna en “director de teatro” que “reescribe” su propia versión de Romeo y Julieta. Sin embargo, es un negocio. Todo está conformado para atrapar a la ignorancia y ganar mucho dinero. Todo se resume en las fórmulas fáciles: copia de copia de copia que es más o menos la definición generalizada del cine mexicano contemporáneo, con honrosas excepciones. Es una producción de Televisa Cine donde se dice y hace lo que no se puede por sus canales abiertos (pero se iguala con sus programas por "cable" como Telehit).



Es una película que disgusta, aunque en la sala donde la vi, los pocos asistentes estuvieron riendo todo el tiempo. Otra señal de los tiempos de deterioro en que vivimos...

LAS ILUSIONES QUE NOS PROTEGEN


MI AMIGO EL DRAGÓN

(Pete’s Dragon)

2016. Dir. David Lowery.





         Pete (Oakes Fegley) perdió a sus padres en un accidente automovilístico. Al quedar solo, como único sobreviviente en el bosque, encuentra a un gigantesco dragón que lo protege y cuida. Pasan seis años y ahora es un niño salvaje que habita en una cueva (dentro de las profundidades del inmenso bosque) donde el diligente dragón, que puede volar y tornarse invisible, lo ha mantenido. Cierto día Pete llega hasta un lugar donde ya intervienen los taladores de árboles. Es descubierto por la agente forestal Grace (Bryce Dallas Howard) y su hija Natalie (Oona Laurence) quien lo lleva hasta un hospital para después tenerlo en su casa. Pete le revela que su amigo es un dragón y la lleva hasta la cueva. Ahí, el ambicioso cuñado de la oficial lo descubre.





         A casi 40 años de la primera versión que la propia compañía Disney produjera como cinta musical y con animación que alternaba al lado de actores vivos, tenemos esta relectura que solamente parte del hecho de que el pequeño Pete encuentre al dragón que es su amigo. En ambas versiones hay malvados que desean capitalizar el descubrimiento de esta criatura legendaria. Ahora, la versión contemporánea toca lateralmente el final de la fantasía y la realidad depredadora del hombre. El relato central está en la amenaza que se cierne sobre el fabuloso animal para su sobrevivencia (que nos recuerda al gracioso extraterrestre de Spielberg), pero finalmente se tiene la valorización de la familia. Se comenta que Grace vive con su novio, del cual ha nacido una hija. Pete pierde a su familia y reencuentra otra gracias a la materialización de un ser mítico. Es una manera de decirnos que son las ilusiones las que nos mantienen y nos soportan ante las crueldades del mundo.


La versión de 1977 mezclaba
animación con seres vivos



         El realizador (editor, guionista, director de fotografía) Lowery ofrece bellísimos paisajes (la cinta fue filmada en Nueva Zelandia) y permite momentos de reflexión alargando sus secuencias sin caer en la edición rápida: se nota su dominio de los diferentes oficios dentro del cine. El dragón es una delicia de personaje: verde, con pelo, un colmillo protuberante roto y una expresiva mirada. Al recordar la también graciosa cinta de Don Chaffey, filmada en 1977 (con Helen Reddy y Mickey Rooney), uno se acuerda del Cine Montoya y de las alegres canciones que complementaban a la narración. En esta versión Robert Redford (a los casi 80 años de edad) es cuidado por la cámara: dentro de su admirable vejez (ya que no recurrió a excesivas cirugías) se notan los restos de su belleza madura. Impecable y satisfactoria diversión.

El realizador David Lowery

Robert Redford, a los 80 años, bien cuidado
por la cámara de cine...


lunes, 12 de septiembre de 2016

LA AMENAZA RESENTIDA


STAR TREK: SIN LÍMITES

(Star Trek Beyond)

2016. Dir. Justin Lin.





         El capitán Kirk (Chris Pine) y su tripulación son víctimas de un engaño. Se trasladan a un planeta lejano donde son atacados, dejando inservible a la nave Enterprise, y todo para que el villano en turno, Krall (Idris Elba), se apodere de una pieza que le permitirá utilizar un armamento poderoso para aniquilar Yorktown, un espacio artificial creado por la Federación para la convivencia de civiles.


La tripulación del Enterprise (a la
izquierda, el malogrado Anton Yelchin)



         La cinta inicia con Kirk ofreciendo el retorno de la pieza a sus dueños originales como símbolo de paz para recibir un ataque al considerarlo más bien ofensivo. Kirk retorna a su nave y guarda la pieza sin imaginar que ella lo llevará a esta aventura sorprendente. Sin embargo, la trama muestra a Kirk aburrido luego de tres años de volar en una misión que todavía durará dos más. Está la alternativa de aceptar el puesto de Vicealmirante que lo dejará en trabajo clerical. Por su parte, Spock (Zachary Quinto) quiere salvar a la raza vulcana buscando a una mujer de su especie y desposarla, sobre todo por el fallecimiento de su padre. La nueva misión pondrá a ambos a dudar sobre sus respectivos futuros.


Un nuevo personaje, Jaylah (Sofia Boutella), quien ayuda
a la tripulación para escapar del planeta incomunicado



         Las secuencias de acción son efectivas, con mucho movimiento y ediciones rápidas, al estilo que su director Lin nos tiene acostumbrados luego de sus episodios de la serie de “Rápidos y furiosos”, además que el guion está escrito por Simon Pegg (quien aparece como el ingeniero Scotty) y Doug Jung (quien aparece como el esposo de Sulu en Yorktown), que lograron darle el tono de los episodios de la serie original por televisión, además de sentido del humor. Esto debe satisfacer a los fanáticos de la misma.


Kirk es amenazado por el villano Krall



         Habrá que destacar nuevamente el sentido de familia que ha sido recurrente e importante para las superproducciones del Hollywood contemporáneo: en el caso de Kirk, la idea de seguir adelante con el honor de su padre; en el caso de Spock, el deseo de ser una especie de Nuevo Adán para reproducir a su especie ahora sin planeta propio; en el caso de Sulu, simplemente la llegada a Yorktown para encontrarse con su pareja masculina que carga a una pequeña, dando idea de que no hay discriminaciones en lo sexual como en la convivencia entre diferentes razas de las galaxias; en el caso del personaje de Jaylah, reivindicar la memoria de su padre, muerto por uno de los soldados de Krall.


El coguionista Doug Chung aparece
como la pareja de Sulu



         Y está el caso de Krall, personaje considerado héroe por su pérdida en el espacio, considerándosele muerto y héroe por la historia, para que surja de las cenizas como villano resentido, pensando que la Federación lo había abandonado, sin saber que no existía comunicación posible. Su mismo rencor lo lleva a metamorfosearse para sobrevivir. Es un personaje entrañable, como todo buen villano de película, que es al que tomamos en cuenta por sus efectos sobre la historia.


Idris Elba, o sea Krall, nunca aparece con su rostro,
excepto en un vídeo de su pasado



         Al finalizar la cinta se recuerda la memoria de Leonard Nimoy (el original Spock de la serie de tv, además de las primeras cintas de la franquicia) y hay una dedicatoria para Anton Yelchin, muerto en un estúpido accidente. Su presencia es la que hace más cálido el recuerdo y permite que reflexionemos sobre la fragilidad de la existencia. Por tantos motivos, se pasa un rato entretenido y conmovedor en esta excelente secuela.

El esplendido realizador Justin Lin